Graco Ramírez y los “tontos”

Martha Anaya
¡Ay Graco!, ¿te acuerdas cuando hace dos semanas declaraste a diestra y siniestra que quien creyera que el PRD iba a perder Iztapalapa era “tonto”? ¿Y que era “doblemente tonto” quien pensara que los iztapalapenses iban a escuchar el llamado de Andrés Manuel López Obrador para votar por Juanito, el candidato del Partido del Trabajo?
¡Pues, ocurrió mi querido Graco Ramírez! Ocurrió…
Fue una paliza la que les dio Andrés Manuel-Juanito en su principal bastión, y eso que sólo tuvo tres semanas para hacer campaña y que en las boletas electorales aparecía el nombre de Clara Brugada junto al PRD. Un verdadero lío que había que remontar para que la gente no se confundiera. Y a pesar de todo ello, Rafael Acosta “juanito” fue el candidato más votado en el Distrito Federal. Obtuvo más de 180 mil votos.
¿Tantos “tontos” hay, Graco?
¿Recuerdas tus palabras en aquella conferencia de prensa del 22 de junio? Lo dijiste tal cual: “Es doblemente tonto el que piense que el pueblo es tonto y piensa que el PRD va a perder Iztapalapa”.
Incluso hablaste de “desesperación” en las filas del PT y, según tus pronósticos, los votos que obtendrían el PT y Convergencia no serían a costa del PRD.
La realidad, senador, fue otra. Las urnas mostraron que el mundo no es como lo ves o lo imaginas. El PRD se desplomó, y no sólo en Iztapalapa sino en todo el país.
Obtener apenas el 12% de la votación nacional, caer al tercer lugar luego de haber estado tan cerca de obtener la Presidencia de la República en 2006, muestra claramente quiénes son los “tontos”. Y, valga decirlo, los tontos no son precisamente los ciudadanos.
¿No será más bien que sus ambiciones, sus divisiones internas, su inquina hacia López Obrador los ciega por completo y los convierte a ustedes en “tontos”?
Germán Martínez ya renunció a la dirigencia del PAN luego de la derrota de su partido frente al PRI. Y eso que no perdieron tantos votos como el PRD. Es hora de que Jesús Ortega haga lo mismo, que renuncie.
Y ustedes, Graco, sus seguidores y apoyadores, debieran alzar la vara más allá de las vísceras y de los personalísimos cotos de poder.
Se hicieron a la mala de la dirigencia del partido frente a Alejandro Encinas. Ahí está su cosecha: un desplome apabullante para el PRD. Doce por ciento de la votación. ¡Ni en los peores momentos del partido se había visto algo así!
Es tiempo, pues, de analizar a consciencia quiénes son los “tontos” y los “doblemente tontos”.
















Me encantó. Felicidades Marta. Tu comentario es una sutil aclaración sobre los tontos del pueblo… Un abrazo. Rosalía Vergara
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