¿Por qué y para qué?
¿Por qué y para qué? La autoridad en un sistema no autoritario debe hacer su mejor esfuerzo por responder esas dos preguntas. Filosóficamente hablando, a través de la construcción de argumentos es como se puede demostrar algo o al menos, convencer de algo.
En la argumentación está la clave. El término proviene del vocablo latino argumentatio, que quiere decir argumentos y del que se deriva argumentalis, adjetivo que se refiere al contenido de una prueba. De ahí deriva el verbo argumentor, que significa razonar en vista de pruebas, aportar las mismas o argumentar.
Platas Pacheco nos da una primera definición de argumentación: “El acto racional de aportar razones fundamentadas para sostener algún juicio o tesis”. Nuestro presidente, diputados federales y senadores, en su mayoría, no conocen el término o al menos, no lo entienden bien.
¿Por qué debo pagar dos por ciento más de Impuesto Sobre la Renta? No lo sabemos, hasta el momento nadie ha rendido cuentas del dinero que obtuvieron por concepto de la anterior Ley de Ingresos. ¿Por qué debo pagar uno por ciento más de Impuesto al Valor Agregado? No lo sé, durante años no ha aumentado el nivel de servicios que recibimos los mexicanos, lo contrario.
¿Para qué utilizarán ese dinero que nos harán pagar de más en comparación con este año? No lo sabemos, porque no hay rendición de cuentas oportuna, porque el presupuesto se ejerce en la total opacidad y sobretodo, porque su mejor esfuerzo argumentativo ha sido decir que ese dinero será para los pobres. ¿Qué pobres? ¿Los que votarían por ellos? ¿Todos? ¿O solamente los que ganan menos de un salario mínimo? ¿Quiénes serán, de manera más específica, los beneficiarios y cuál será el beneficio que recibirán?
Aún más importante: ¿por qué yo debo pagar un porcentaje mayor de impuestos y mientras tanto, se aprueban privilegios fiscales para las concesiones de nuevas frecuencias de telecomunicaciones? ¿Por qué a mí me cobrarán de un jalón mi dos por ciento más de ISR y a las tabacaleras les aprueban un impuesto gradual que llegará a su tope a través de varios años?
También hay otras preguntas que nos deberían de responder: ¿por qué ustedes reciben privilegios que la mayoría de nosotros no? ¿Por qué debemos pagarles más si aparentemente no están haciendo nada mejor?
En fin, ¿qué clase de pueblo acepta tanta porquería de sus políticos sin que siquiera le digan por qué y para qué? Sígueme en Twitter.
















Escribe un comentario