Encontrar la fe
En ocasiones, todos caemos algún momento en la desesperanza o peor aún, en el cinismo. La cantidad de embates puede volverse abrumante y los anhelos comienzan a desvanecerse en claroscuros. Los tiempos cambian su ritmo, aletargándose torpemente.
Los horizontes inciertos nublan nuestra visión del presente y este nos lleva a la añoranza de un pasado que nosotros mismos decoramos. Nos rodea una atmósfera de desaliento. En un foro sobre los jóvenes en la política en la Universidad Iberoamericana nos lanzan una pregunta: ¿qué los motiva a seguir en ella?
Mi respuesta no es una cita del Che Guevara, sino de Ricardo Rocha. “Ya no están despertando al México bronco, están encabronando a todo México.” -Yo pertenezco a ese país- agregué al final. Molesto entre nuevos impuestos y cuentas jamás rendidas, entre opacidad e ineficiencia. Agobiado por un gobierno errático y disfuncional.
Decidí hablar con franqueza ese día. A veces, es lo único que queda, lo único que sirve. Pero debí haber profundizado más. Me motiva también un sentimiento de búsqueda de fe. Es una exploración constante, uno no sabe ni por dónde empezar. La problemática es tan grave y tan profunda. Los vicios son tan antiguos y enraizados. Los actores tan parecidos y empequeñecidos.
De pronto llega la pregunta inevitable: ¿realmente hay solución? Lo desconozco. He planteado algunas rutas, sin embargo el escenario es tan complejo que desanima rápidamente.
Pero uno encuentra la fe. Vivimos aquí porque no nos queda de otra. Aún así, debe de haber algo de amor. En una noche, sin razón alguna, encuentras unos ojos que te miran fijamente. Una boca que cuestiona tus pasiones. Te encuentras fuera de ti un momento, encuentras en el otro la certidumbre necesaria.
Una certeza de pelear por esa causa que nos compete a todos. Que debe de poner a prueba nuestro temple en una batalla contra nosotros mismos. Una lucha de los corazones en la que solo se vence mediante la entrega al otro. No hay certidumbre, solo hay devoción.
Devoción a quienes amamos, queremos, a quienes no conocemos. Con nuestra familia, nuestros amigos y esas miradas accidentales que nos conectan con otro. Fe de saber que en nuestro ser radica una responsabilidad con los demás, derivada de lo que deben ser nuestros más obligados y mínimos sentimientos de otredad.
http://twitter.com/roberto_velasco

















CREO QUE CUANDO CAES EL MOMENTO MAS DIFICIL DE LA VIDA NO ES ESE, CONSIDERO YO QUE ES CUANDO PIERDES LA FE, VIVES EN LA DESESPERANZA, DE UN AMOR QUE SE FUE, O BASICAMENTE DE UNA PERDIDA INDESCRIPTIBLE, ULTIMAMENTE PASA POR MI CABEZA LA PREGUNTA: QUE ME MOTIVA PARA SEGUIR VIVIENDO, QUE ES LO QUE LE DA PAZ A MI CORAZON, EN QUE SE MEDIA LA VIDA, PARA TENER TRANQUIILA EL ALMA. COMO SABER QUE ES LO QUE NECESITAS, SIN NECESIDAD DE QUE TE VEAS PRESIONADO, SOLO SABERLO Y ESTAR EN PAZ CONTIGO MISMO.
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