web analytics
Home » Mesa Revuelta, México

Para 2012 se busca político en retirada

Enviado por en 23/02/2010 – 02:00
Adolfo Ruiz Cortines, presidente de México 1952-1958.

Adolfo Ruiz Cortines, presidente de México 1952-1958.

Rubén Cortés

La alianza PAN-PRD es una impostura, aun aceptando su argumento de que busca desmontar cacicazgos en estados donde el PRI mantiene el carro completo de la época anterior a la alternancia.


Pero no quiere desarmar nada, sino hacerse de las minas de oro en que se convirtieron las gubernaturas cuando la democracia les quitó el freno de mano que les ponían desde Los Pinos.
Sin Presidente que las pastoree, con Congresos domésticos controlados y diputados federales teledirigidos, libre manejo de dineros locales y de participaciones federales, las gubernaturas son pequeños imperios.
No hablan los aliancistas, en cambio, de acabar con los lastres del sistema que impiden el crecimiento del país: monopolios económicos, sindicales y políticos con los que los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón cohabitaron y no enfrentaron.
No fueron Fox y Calderón “héroes en retirada”, término usado a finales de 1989 por el ensayista alemán Hans Magnus Enzensberger para referirse a gobernantes capaces de hacer lo que les demanda su tiempo, sabiendo que sacrifican su futuro político.
Daba tres ejemplos:
—Mijail Gorbachov. Con sus políticas de glásnost (apertura y transparencia) y la perestroika (reestructuración económica), desarmó a finales de los ochenta el entramado feudal-dictatorial de la URSS.
—General Wojciech Jaruzelski. En 1981 impidió la invasión soviética y en 1989 toleró al Sindicato Solidaridad, que, liderado por el disidente Lech Walesa, tiró al comunismo y llevó la democracia a Polonia.
—Adolfo Suárez. Primer presidente español tras la muerte de Franco, en 1975, desarticuló el Estado totalitario y garantizó la democracia. Le costó el cargo, pero su labor de desmonte y ulterior retiro político le valieron reconocimiento unánime de sus conciudadanos.
Encarnaron al héroe moderno de la política, el de la renuncia y el derribo del statu quo, aun a costa de perder sus liderazgos individuales: supieron entender que nadie es un héroe para sus contemporáneos.
Una capacidad ajena a Fox y Calderón: con la salvedad de la reciente liquidación del SME-LyFC, dejaron intactos monopolios, duopolios y oligopolios sindicales, económicos y políticos que tanto le criticaron a 70 años del priismo.
Es lo que en su antológico ensayo “Un futuro para México” (Nexos, noviembre 2009), Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Castañeda llaman “nacionalismo energético, congelación de la propiedad de la tierra y las playas, sindicalismo monopólico, legalidad negociada, dirigismo estatal, soberanismo defensivo, corrupción consuetudinaria y patrimonialismo burocrático”.
Un político de la tercera edad, consciente de que tras ser Presidente irá a casa a andar en pijama y disfrutar de los nietos; no jóvenes que en pleno mandato empiecen a diseñar los 20 años de política activa que les quedan por delante.
Un Ruiz Cortines, eso es lo que ahora necesita México.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , ,