Ociosidad, conociemiento y frivolidad II
Miguel Ángel Sánchez Armas
Segunda parte
… Pero ya basta. Estoy fatigado. A diferencia de mi admirado Catón, hoy no lanzaré catilinarias a nuestros estadistas. Mejor comparto con usted algunos otros conocimientos adquiridos durante los momentos de ocio productivo que proporciona el no dedicarse el análisis político:
Millones de árboles son plantados accidentalmente por ardillas que entierran sus nueces y luego no recuerdan dónde quedaron. Así como la mala memoria de estos animalitos es una contribución directa a la oxigenación, la glotonería de los ratones voladores que conocemos como murciélagos permite que en la mesa de usted se sirvan diversas frutas: hay semillas que primero tienen que pasar por el intestino de uno de estos quirópteros (mus, muris – ratón; caeculus – diminutivo de “ciego”) para germinar. Piénselo la próxima vez que le meta diente a un mango.
Comer una manzana es más eficaz que tomar un café para mantenerse despierto.
Nadie es capaz de tocarse el codo con la lengua.
La miel es el único alimento que no se descompone: las ofrendas de miel halladas en las tumbas de los faraones podrían bañar el cereal o los jotqueics del desayuno de los arqueólogos.
De todo el helado que se vende en el mundo, un tercio es sabor vainilla. La marca no la sé.
La “j” es la única letra que no aparece en la tabla periódica de los elementos.
Una sola gota de aceite de motor puede contaminar 25 litros de agua potable.
La Torre Eiffel no siempre fue el símbolo peculiar de la Ciudad Luz. Cuando se construyó, turbas enfurecidas quisieron remover el mamotreto, al que consideraban tan poco estético como la escultura de Sebastián en la antigua glorieta de Carlos IV. Y en los años siguientes, fue “vendida” en por lo menos dos oportunidades, episodios luminosos en la historia de los grandes embaucamientos que algún día narraré aquí.
El himno nacional mexicano está registrado a nombre de un particular en Estados Unidos. No se sabe si ha intentado cobrar regalías por su uso en los honores a la bandera embajada y consulados.
El 25 de septiembre de 1954, el abogado chileno Jenaro Gajardo Vera reclamó ante el registro público de la propiedad de su país la propiedad de la luna. Como en las leyes vigentes no se encontró una disposición en contrario, por lo menos en aquella parte del mundo él es legítimo propietario del satélite de la tierra.
En 1849, un esclavo negro llamado Henry Brown pudo escapar a la libertad cuando fue enviado por correo en una caja desde Carolina del Norte a Filadelfia. No se sabe cuánto pagaron de tarifa postal sus cómplices.
Además del hombre, los únicos animales capaces de reconocerse en un espejo son los chimpancés y los delfines… y algunos políticos.
Reír durante el día permite descansar mejor en la noche.
Y con esto pongo final a las entregas de JdO de noviembre. Como ha sido costumbre a lo largo de los años, en la primera semana de diciembre haré un regalo de Navidad a los lectores que me hicieron el favor de leerme y tomaré un respiro hasta después del Día de Reyes. La respuesta a la interrogante planteada al comienzo es: “Wilson” y “Tejocote”.
P.D. ¿Intentó lamerse el codo?
twitter@sanchezdearmas
facebook: sanchezdearmas
www.sanchez-dearmas.blogspot.com
Si desea recibir Juego de ojos directamente, envíe un mensaje a: juegodeojos@gmail.com












