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Líbranos de otros 70 años de PRI

Enviado por en 18/12/2011 – 19:57 7 Comentarios

Raúl Tortolero

Este domingo 18 de diciembre han empezado formalmente las precampañas a la presidencia de México. No hay nada interesante al respecto, o no lo hay al menos en dos partidos, en el PRD y sus aliados, donde ya quedó firme Andrés Manuel López Obrador,  y en el PRI de Enrique Peña Nieto. El único partido que ofrece tres opciones de candidato a presidente es el PAN. Ahí están Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel y Ernesto Cordero. Cada uno en sus actos de apoyo por todo el país y con una cascada de spots para radio y televisión a toda hora.

Acaso muchos jóvenes hoy en día no están al tanto de los 70 años de autoritarismo que nos regaló el PRI. No pueden estar al tanto porque nacieron ya en las postrimerías del viejo régimen. Por ello no está de más recordarles, informarles, que el PRI de antes de la transición a la democracia que empezó en el 2000 con la llegada de Vicente Fox, y que aún no concluye, es exactamente el mismo que ahora entroniza a Peña Nieto.

En general, era contradictorio que los viejos priístas por un lado eran gente ilustrada, culta, al menos los priístas de las cúpulas. Eran gente que sabía mucho de historia, de literatura, de ciencia política, y no desconocían a los clásicos, a los filósofos, y muchas veces eran políglotas. Al menos de palabra, parecían lúcidos, liberales, abiertos, revolucionarios. Pero la verdad es que no lo eran. Sí habían leído, sí eran cultos, pero ello no significaba que a la hora de la hora no fueran reaccionarios. Eran ceremoniosos y acartonados. Eran muy dobles. No hacían nada si su padrino no se los autorizaba, si su jefe no se los indicaba. Si el Presidente no conocía el asunto, nadie podía mover nada, ni un dedo, a riesgo de ser expulsados del paraíso de vivir del presupuesto.

Los priístas de antaño eran viejos lobos de la corrupción y la represión. Eran maestros del engaño político, de la mentira. Jamás había transparencia, todo era decidido a espaldas de la ciudadanía, y no daban nunca explicaciones de nada. Sólo se hacía todo como ellos querían y punto. Si tenías unos 20 o 25 años antes del 2000, seguro sabes a qué me refiero. Muchas personas brillantes estaban ya dispuestas a hacer lo que fuera para acabar con ese régimen aplastante que se llevaba nuestras vidas. Mucha gente se fue a la guerrilla.

Otros no. Otros querían luchar contra ese régimen dentro de los valores de la democracia. Exigían renovación, cambios, transparencia. En 1987 yo conocí a Maquío. A Maquío Clouthier. Recuerdo haber caminado con él muchas calles, en las manifestaciones de esos años. Ahí estaba también Cecilia Romero. Nosotros éramos muy jóvenes. Queríamos a Maquío por franco, por directo, porque era un relámpago, porque enfrentaba a la máquina del sistema por la fuerza de sí mismo y de un movimiento muy fiel que lo seguía hasta las últimas consecuencias. Este movimiento aún está aquí, y ante las circunstancias, está de pie. Recuerdo incluso los cursos que se impartían por ahí, llamados “RECAP”, siglas de Resistencia Civil Activa y Pacífica. En los tiempos de Maquío la cosa iba en serio…

Maquío ha sido el más grande líder social de México acaso en los últimos 30 años. Es un verdadero mártir de la democracia. Quienes pudimos conocerlo de cerca quedamos impregnados de su ímpetu irrefrenable, de su poder, de sus palabras altamente significativas y profundas. De su trato muy amigable, su voz ronca y sus mensajes directos.

Esto seguramente tampoco lo saben los que hoy son muy jóvenes. Por un lado teníamos a Maquío y por el otro a gente tan oscura como Carlos Salinas de Gortari. Nadie puede estar con Salinas de Gortari si no es por intereses muy alejados del bien común. Ni antes, en 1988, ni ahora.

¿Y cuál es la nueva cara del PRI? Peña Nieto. Un tipo que ni siquiera está educado como los viejos priístas. Que al menos leían. Peña Nieto no lee ni un libro. No conoce los precios de productos básicos como la tortilla, y aún argumenta, si es que eso vale como argumento, que él no es la señora de la casa. Tampoco sabe cuál es el salario mínimo. Y no falla por unos cuantos pesos, sino por un 30%. O sea, vive fuera de la realidad. Eso demuestra su incapacidad para gobernar.

En sus 6 años de “gobierno” en el Estado de México, hubo oportunidad para ver cómo quiso poner el punto final a los conflictos en San Mateo Atenco, con lujo de violaciones a los derechos humanos y violencia. El control que ejerció en el IEEM a través de priístas de viejo cuño disfrazados de consejeros electorales fue patético también.

En las épocas del viejo PRI, el mismo que quiere regresar, no había, amigos, un IFE. Las elecciones las manejaba la secretaría de Gobernación. Háganse una idea de lo que es esto. No había Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Ni comisiones estatales de derechos humanos. Las asociaciones de la sociedad civil eran muy pocas y con muy poca presencia, y poco tomadas en cuenta. No había un IFAI o Instituto de Acceso a la Información y Transparencia. No había un Conapred (Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación). No había un Instituto de la Mujer.

El IMSS nunca tuvo medicinas, y era una pesadilla asistir a una consulta. Era cosa de perder el día entero ahí. Las enfermeras te recibían mientras deglutían una torta. La “mordida” era cosa de cada trámite que quisieras hacer para lo que fuera. No había “jefes de Gobierno” en el DF, sino “regentes”. No había Asamblea Legislativa. Había marchas, que nadie oía, y que eran reprimidas por la policía. Era un peligro ser rockero y organizar conciertos. No había conciertos prácticamente. Telmex era controlado por el gobierno. No había sino Televisa como opción de TV. No había televisión cultural. Y, dicho por ellos mismos, había ciertos arreglos con el crimen organizado…

Para escalar posiciones como político, tenías que ser parte de alguna mafia, de algún clan, y cerrar la boca. No podías opinar y mucho menos evaluar aspectos de tu grupo político. De lo contrario, eras un “indisciplinado” y te echaban.

Por eso me atrajo tanto la rebeldía de Maquío. Ése es el espíritu original. Es el espíritu que puede enfrentar otros 70 años de “dictadura perfecta”, como bien dijo Josefina Vázquez Mota, parafraseando a Mario Vargas Llosa. Ya tenemos suficiente con el mal que hace el narco a México como para comprar el viejo boleto que ya sabemos en qué puerto desembocará… Necesitamos consolidar esta democracia, que aún es defectuosa, y cerrar las heridas que tenemos como sociedad. Necesitamos vivir en paz. Por eso, querido Maquío, dile a Dios que nos libre de otros 70 años de PRI. Haremos todo lo posible para que esto sea así.

 

@raultortolero1

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