¿Nueva modalidad de secuestros en Veracruz?
De números y cifras esta llena la política y los temas de seguridad en México, el mejor ejemplo que me viene a la cabeza es la presentación de los resultados del llamado “Veracruz Seguro” por parte de la Armada de México.
Dentro de las estadísticas de la Marina se destaca la disminución del delito de homicidio, pues del promedio de octubre a diciembre, se observa una disminución de un 62% en lo que va del mes de enero; en igual espacio de tiempo.
Las extorsiones denunciadas se redujeron en un 64%, además, las denuncias por robo a casa habitación, comercio y vehículos disminuyeron en un 51% en el mismo periodo; y de 16 secuestros denunciados que existían en el mes de octubre, en el mes de enero se ha reportado solo uno.
Sin embargo, las declaraciones que se han dado en torno a los secuestros no concuerdan con las declaraciones del Comandante de la VI Región Militar, René Carlos Aguilar Páez, quien alertó a la población en el estado de una nueva modalidad de secuestro utilizada por bandas criminales, donde encierran en hoteles a sus víctimas sin vigilancia, mientras los delincuentes extorsionan a los familiares.
El modus operandi es el de interceptar a las víctimas y les ordenan irse a un hotel y que permanezcan ahí sin hablar con nadie, mientras los secuestradores, sin estar ahí cuidando a los secuestrados, empiezan a hacer las negociaciones y sacar dinero.
Esta forma de “secuestro virtual” no es exclusiva de Veracruz, sino en otros estados del país como es Aguascalientes, donde se tienen detectados varios casos similares.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de Aguascalientes, esta nueva forma de secuestrar es la más sencilla debido a que los familiares de las víctimas acuden a los llamados bancos exprés a realizar los depósitos del pago, “sin que nadie los obligue con una arma”.
La operación es sencilla para muchos delincuentes que no tienen nada que ver con el crimen organizado, interceptan a la víctima, lo amenazan, le dicen que se hospede en determinado hotel y que espere la llamada de ellos; de lo contrario mataran a un familiar cercano, mientras la victima está dentro de la habitación del hotel de paso, los extorsionadores piden rescate a las familias.
Una vez que se tiene el contacto con las familias se les exige de 5 a 10 mil pesos para que sean depositados en menos de 30 minutos en los bancos exprés; de lo contrario el secuestrado puede sufrir una golpiza e incluso la muerte.
Todo esto se hace en menos de una hora, tiempo en que los delincuentes que hacen las llamadas fuera de las tiendas de abonos chiquitos, esperan el momento del depósito para retirarlo.
Reconozco que la Marina ha hecho un gran trabajo en la lucha contra el crimen organizado, pero no es tiempo de cantar victoria, sobre todo en un estado donde se ha albergado uno de los grupo delictivos más poderosos y sanguinarios del país denominado los “Zetas”.
Cuando terminen con este grupo criminal en el estado, ya se podrá decir que se ha ganado la batalla, las detenciones y cifras bonitas que se dieron ayer, solo son eso cifras para confundir a los ciudadano.












