¿Cordero… se ve… se siente?
“Para ser torero, primero hay que parecerlo” dice el proverbio. En el “debate” descafeínado de ayer entre los panistas que aspiran a la candidatura presidencial, pareciera que Ernesto Cordero se sabe y se siente ya el abanderado blanquiazul. Por lo menos así actuó en este segundo y último “tú a tú” previo al “súper domingo” de la elección interna panista.
Lo primero que soltó Cordero a sus contrincantes es “se necesita un candidato panista con experiencia para enfrentar a Enrique Peña Nieto”. No se anduvo por las ramas: duro y a la cabeza. Aun cuando todas las encuestas lo ponen en último lugar, lo vimos “echado pa´ delante”, manejando con más soltura su tema preferido: el de la economía. ¿Será que confía en que los panistas afines a Calderón no lo dejarán solo?
A diferencia del primer debate, Santiago Creel se mostró titubeante, especialmente en los temas de desarrollo social y economía. Francamente ni él mismo se entendió, así se reflejó en su cara- cuando le preguntaron sus propuestas sobre cultura y educación.
La “favorita de las encuestas”, Josefina Vázquez Mota, no dejó el script. Siempre rígida, posada, siempre cuidando cada uno de sus gestos. No se le movió ni un músculo facial, aun cuando sus rivales le lanzaron dardos venenosos. Cordero le recordó a Vázquez Mota sus ausencias, mayores que las de Jorge Kahwagi de Nueva Alianza -que ya constituye un insulto- durante las votaciones de “importantes reformas” en el Congreso.
Dos veces le insistió en el tema. Dos veces lo eludió directamente Vázquez Mota. Lo único que se le ocurrió decir a la diputada con licencia, fue que tuvo una asistencia en el Congreso de un 85 por ciento y leer -textualmente- un reconocimiento público que le hiciera como diputada, el presidente Calderón en Michoacán, cuando decidió contender por la candidatura panista.
Santiago Creel le recordó que cuando fue secretaria de Educación, no integró a panistas, a diferencia de lo que él hizo como secretario de Gobernación. Nuevamente el silencio de Josefina. Se ve que Cordero tiene el síndrome del “matadito de la clase”, que se la pasó “macheteando” con su séquito de asesores.
Esta vez, a diferencia del primer encuentro, se le vio menos nervioso, más elocuente, más -como se dice en el argot televisivo- “dueño del escenario”. Se olvidó del “telepromter” y fue el primero en “ponerse los guantes” pero nadie se trepó al ring, ni la más eludida.
Por lo demás, se escucharon las mismas propuestas, la misma defensa de los gobiernos panistas. Eso sí, siempre que pudo, Vázquez Mota insistió con una sonrisa forzada, congelada: “Este domingo vota con libertad”. ¿Será que “intuye” que una cosa es ser favorita en encuestas abiertas y otra lo que determinen los delegados panistas?
Tags: debate, Encuestas, Ernesto Cordero, Josefina Vazquez Mota, PAN, Santiago Creel
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No claro que no se siente, pero si se ve el dedazo de Calderon sobre Ernesto Cordero. Es un error porque el mejor es Santiago Creel.