El nuevo Procurador
Rubén Cortés
Mejor, imposible, el estreno de Jesús Rodríguez Almeida como Procurador del DF, al encarcelar a quien era conocido como “el gentleman de Las Lomas”, el empresario Moisés Sacal, quien dio una golpiza al valet parking de su exclusivo edificio.
Mejor, imposible, porque en la acción, Rodríguez Almeida conjuntó dos conceptos esenciales en la función pública: la eficacia y la corrección política, en especial en un cargo al cual su antecesor, Miguel Mancera, dio un lustre político sin precedentes.
Mancera saltó, desde la función más complicada, peligrosa y sujeta a errores en un gabinete, a la candidatura al GDF por las izquierdas, aun sin militar en partido alguno, únicamente impulsado por su buen trabajo como servidor público.
Rodríguez Almeida fue eficaz porque tardó sólo seis días en reaprehender a Sacal, como dictó un juez; y políticamente correcto porque reparó el abuso de una persona rica sobre una humilde. Sacal rompió dientes y costillas a Hugo Flores para obligarlo a cambiar una llanta.
Así, arrancó bien en su reto de, al menos, mantener la labor de Mancera, quien basó la procuración de justicia en la intención de reducir la impunidad, a pesar de que afectó a tanto a poderosos, como a personal de su confianza y hasta aliados políticos de su jefe, Marcelo Ebrard.
Por ejemplo:
–El 31 de octubre localizó y llevó ante un juez, en apenas ocho horas, al poderoso dueño de un exclusivo auto Lamborghini, quien baleó un antro en Polanco.
– Encarceló a 11 miembros del SME por enfrentar a la policía, incendiar coches y apedrear a bomberos. El SME tiene las simpatías públicas de Ebrard.
–Obtuvo órdenes de aprehensión contra su propio ex subprocurador, Javier Cerón; su ex fiscal antisecuestros, Juan Maya; y su ex jefe de policía, Jesús Jiménez, por fallas durante el fallido operativo de rescate de Yolanda Cevallos Coppel.
Tampoco quiere decir que Rodríguez Almeida haya recibido un Distrito Federal que sea una gran escuela de monjas, pese a ser una de las pocas ciudades del país que se encuentran fuera de la zona de grandes impactos del crimen organizado.
Según un estudio sobre inseguridad del Centro de Investigación para el Desarrollo, el DF no figura entre los ocho estados más inseguros, ni entre los de afectación más severa en secuestro, homicidios del narco, apuñalamientos, extorsión, robo a peatón o hurto de vehículos.
Pero se encuentra en el nivel “grave” en esos apartados, junto con San Luis Potosí, Hidalgo, Zacatecas, Guanajuato, Baja California, Oaxaca y Estado de México.
De manera que, excluir definitivamente al DF del nivel “grave”, es la encomienda principal de Rodríguez Almeida.
¿La fórmula para conseguirlo?
Mancera de la dejó sobre el escritorio: poner la política al servicio de la gente.
Tags: Jesús Rodríguez Almeida












En verdad hay focos rojos en las procuradurías estatales. No creo que este señor haga absolutamente ningun cambio positivo, no los dejan. Todo esta embarrado por la delincuencia organizada.
Yo opino que deberían hacer una limpia en la procuraduría y para el siguiente sexenio contratar al licenciado Torres Trueba como procurador. Es excesiva la sorrupción que hay dentro. Por favor hagan algo.