AMLO y Ebrard presionan para que decline Josefina
Carlos Blanco
Andrés Manuel López Obrador demostró gran habilidad política al ganarle la candidatura presidencial al jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, pero de todos modos nadie duda de la astucia política que siempre ha caracterizado al pupilo favorito de Manuel Camacho. Sigue dando la batalla para favorecer electoralmente al hijo dilecto de Macuspana.
Por eso es que nadie que se precie de conocer el actuar de la clase política dudaría que la trampa que le tendieron al ex jefe nacional del PAN, Manuel Espino, el pasado fin de semana, para llevarlo a la cárcel de “El torito”, al no pasar la prueba del alcoholímetro, fue preparada y operada desde la jefatura de gobierno del Distrito Federal.
Y lo aprehendieron con una sobredosis de wisky con la intención de exhibirlo, cual si fuese un irresponsable alcohólico para desacreditarlo ante la opinión publica días después de que se sumó a la campaña presidencial del priísta Enrique Peña Nieto, con el compromiso de favorecer al PRI con cerca de un millón de votos de los integrantes de la organización Volver a Empezar. La noticia sobre la aprehensión de Espino se multiplicó como hongos bajo la lluvia.
Marcelo Ebrard quedó bien con López Obrador al darle un raspón a la campaña del priista Peña Nieto. Pero también, al embestir al ex dirigente nacional del PAN, busca seguirse ganando el ánimo del presidente Calderón para que finalmente el huésped saliente de Los Pinos se decida por apoyar la campaña de los partidos de izquierda y deje al garete a la panista Josefina Vázquez Mota.
Recientemente la perredista Dolores Padierna convocó a Josefina Vázquez Mota a que declinará a favor de López Obrador. El PRD ganaría con el voto útil que está detrás de Jose.
Sabe Ebrard que Manuel Espino es cordialmente odiado en Los Pinos, por múltiples razones, entre ellas, por aquellas declaraciones que le ofreció al periodista Julio Scherer: “Yo nunca le dije alcohólico al presidente, porque no me espanta que una persona tome bebidas alcohólicas (…) Ese no es el problema, el problema es que se tome de manera irresponsable, el problema es que se tome cuando se trabaje y el problema es que se tome cuando se trabaja en una responsabilidad del tamaño de la Presidencia de la República. Y yo no sé si el presidente toma o no, pero sé que tomaba cuando era diputado y lo hacia cuando trabajaba”.
Habrá que estar el pendiente de las reacciones que tenga Manuel Espino después del show que le montaron con la prueba del alcoholímetro. El sonorense guarda mucha información que sabrá aprovechar para tupirle a Vázquez Mota; pero también debe tener algo guardado para desquitarse de Marcelo Ebrard.
Tan cuenta con información “privilegiada” que la semana pasada Espino difundió en su tuiter una foto donde aparece el ex presidente Carlos Salinas con un risueño Roberto Gil Zuarth, el coordinador de la campaña de la abanderada presidencial del PAN, para demostrar que también dirigentes relevantes del PAN sostienen una cercana relación con el controvertido ex mandatario.
Las reacciones ante la trampa que le tendieron a Manuel Espino no se hicieron esperar. No es gratuita la nueva irrupción en escena del ex presidente Vicente Fox, para propinarle un nuevo golpe a Josefina Vázquez Mota, al presidente Calderón y a López Obrador, al convocar a cerrar filas a todos los mexicanos en torno al abanderado que va punteando en las encuestas, que no es otro que Enrique Peña Nieto.
Tags: alcoholímetro, cerrar filas, Manuel Espino, Vicente Fox











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