web analytics
Miércoles 19 de Diciembre de 2018

Madres buenas, herencia de mexicas y mayas

1

María Elena Ramos
Arquetipos de la sociedad mexicana como la madre buena y en esencia virgen, y la madre que abandona a sus hijos y sufre por ello, se remontan a sociedades prehispánicas como la maya y la mexica.
En la sociedad mexica, la mujer debía ser trabajadora, hábil en el hilado y tejido, limpia y esbelta. Los mayas repudiaban la esterilidad y pensaban que era culpa de la mujer. Las lesbianas, en ambas sociedades, eran castigadas, pero en el centro de México morían, las apedreaban, las apaleaban o las ahorcaban.
Miriam López Hernández, arqueóloga por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, presentó esta semana su libro Modelos femeninos en el mundo mexica y maya, obra pionera en el estudio de las relaciones de género y condición social de las mujeres en el México antiguo.
En el texto se realiza un análisis global de los atavíos, atributos y ámbitos de acción de las diosas mayas y mexicas, con el fin de dilucidar las concepciones religiosas que fueron modelo de comportamiento para las mujeres de esas culturas. A través del estudio de los modelos femeninos representados en las diosas, se investigan los destinos aceptables para las mujeres; ideales que buscaron definir la condición femenina y beneficiar a la organización social del poder masculino.
Las conclusiones enumeradas arriba son de López Hernández, candidata además al doctado en Antropología por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. Es autora también de los libros Mujer divina, mujer terrena y De Mujeres y diosas aztecas, y editora de los volúmenes Género y sexualidad en el México antiguo y Las mujeres mayas en la antigüedad. En entrevista nos dijo lo siguiente:
-¿Tenemos algo que ver las mexicanas actuales con los modelos mexica y maya?
“Sí, el de la madre buena y en esencia virgen; y el de la madre que abandona y que sufre por haber abandonado a sus hijos. En los mitos existen varios relatos que explican la concepción sin la intervención masculina. De manera que las diosas son vírgenes a pesar de ser madres, dan a luz por partenogénesis. Uno de ellos es el nacimiento de Huitzilopochtli, su madre Coatlicue queda embarazada por haberse guardado una bola de plumas debajo de su falda. De igual modo, la madre del Tepozteco es también una virgen, quien concibe al héroe Tlalhuica a consecuencia de haber abrigado en su seno a un pajarillo enviado por Ehecatl, dios del viento, frecuente advocación de Quetzalcoatl. En tanto, Chimalman se dice que concibió a Quetzalcoatl porque se tragó un chalchihuite (piedra verde). Una concepción similar la encontramos en la Virgen María y Jesucristo en la tradición judeocristiana.
“Respecto a la madre que abandona, su figura persiste en narraciones actuales bajo el nombre de La Llorona. El origen de este mito es prehispánico. Su nombre era Cihuacoatl, una diosa que vestía toda de blanco. Decían que traía una cuna a cuestas, como quien trae a su hijo en ella, y se ponía en el mercado entre las otras mujeres, pero desaparecía dejando allí la cuna. Cuando las otras mujeres advertían que aquella cuna estaba allí olvidada, miraban lo que había en ella, y cuando hallaban un pedernal (cuchillo de sacrificio) entendían que fue Cihuacoatl la que lo dejó allí. Esto era una señal de la diosa para mostrar que estaba hambrienta y para reprender el descuido que se había tenido al darle de comer, por lo cual demandaba sacrificios.
“También se decía que Cihuacoatl algunas veces adquiría figura de serpiente y otras se transformaba en una joven hermosa, quien andaba por los mercados seduciendo a los jóvenes, y tras haber tenido relaciones sexuales con ellos los mataba.
“Otro de sus aspectos negativos era que mandaba adversidades como pobreza, abatimiento, trabajos. Aparecía muchas veces, según dicen, como una señora compuesta con unos atavíos como se usan en palacio. Se comentaba que de noche voceaba y bramaba en el aire. En vísperas de la Conquista, uno de los tetzahuitl o mal augurio que anunciaron la llegada de los españoles fue la aparición de Cihuacoatl por las noches, quien andaba llorando por las calles lamentándose por sus hijos, pues ella ya los dejaba”.
-¿Cuál era el modelo femenino a seguir en el mundo mexica y maya, en cuanto a comportamiento y apariencia física?
“En la sociedad mexica, la mujer debía ser trabajadora, hábil en el hilado y tejido, limpia y esbelta. La macehualli (clase baja, el plural es macehualtin) cuidaba de su casa e hijos, cocinaba, colaboraba con su marido en las labores agrícolas, confeccionaba el vestuario familiar y fabricaba las mantas necesarias para cubrir una parte del tributo asignado a su barrio. Además, acudía periódicamente a las casas señoriales a realizar tareas domésticas.
“Las mujeres pipiltin (clase alta, el singular es pilli) contaban con servidumbre pero aun así debían hilar, urdir, tejer, coser, bordar y cardar algodones con el fin de hacer textiles. A pesar de su rango social, no se mantuvieron improductivas pues con mantas se pagaba las multas al Estado, se compraban esclavos y servían para el intercambio en los mercados, es decir, representaba riqueza.
“En la cultura maya fue similar. Las mujeres de la clase baja se encargaban de la preparación de alimentos, la crianza de los hijos, elaboración de los textiles, cestería y arte plumario. Tanto mujeres nobles como comunes debían de tener todos los hijos posibles, la mucha descendencia daba dignidad y proporcionaba fuerza de trabajo a las familias. Así, en la vida adulta las mujeres estuvieron en embarazo permanente pues la mortalidad infantil era muy alta. De manera que su rol principal era ser madre y esposa. La esterilidad era repudiada y se pensaba que era culpa de la mujer.
-¿En el mundo maya y mexica existía el lesbianismo? Si era así, ¿se castigaba?
“Seguramente existió en ambas culturas y fue castigada cuando fueron descubiertas in fraganti. Sin embargo, existen más datos para homosexualidad masculina porque ésta era más evidente. En cuanto a las mujeres, al estar recluidas en sus casas y poder convivir con otras mujeres allí, era más difícil percibir un caso de lesbianismo por las autoridades.
“Para el centro de México se registra que al ser descubiertas, ambas morían. Otras fuentes son más específicas e indican que las apedreaban, las apaleaban, o las ahorcaban.
-¿Qué tan importante era la virginidad?
“En ambas culturas se sublima la reproducción, la fertilidad y virginidad femeninas como ideal de género. Estos modelos genéricos de comportamiento se confirman en las historias míticas. La virginidad era un don preciado, su quebrantamiento podría llegar a producir la pena de muerte, pero las consecuencias de dicha desobediencia caían también sobre la familia la cual sufriría el repudio y la vergüenza social. Es así, que los padres exhortaban a las hijas para que llegaran al matrimonio con el himen íntegro. En el área maya, al perder la virginidad sin haberse casado, afectaba el derecho del padre de la joven a decidir sobre su matrimonio. Por ello, el joven debía pagar una multa de 100 plumas”.

Compartir.

1 comentario

  1. Jorge E. Luján el

    Interesante información. ¿Y cuando abusaban de una niña, de una joven y quedaba embarazada? O cuando una vez consumada la unión, la mujer no era la estéril sino el varón. O simplemente cuando una mujer nacía homosexual. La mujer, sin duda alguna, pilar de la familia.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.