Carmen Aristegui
Carmen Aristegui es el ancla de AMLO en los medios electrónicos. Así es entendido de manera natural por la clase política, radioescuchas, televidentes y el propio AMLO. Por la vehemencia que demuestra, pareciera que Aristegui lo hace a mucha honra.
Sin embargo, presentó una denuncia ante el IFE para suspender la transmisión de un spot de AMLO sobre “miles de pruebas del fraude 2012”, que incluye su voz diciendo: “Tarjetas Monex que hay indicios de lavado de dinero”.
Si a eso dedica Aristegui su labor periodística ¿qué esperaba entonces? Incluso, Aristeguinoticias.com mostraba ayer como Lo mejor del día la nota: “Monex, implicado en lavado de dinero: director de emeequis”.
Lo que hace eminente a Aristegui en un sector de la sociedad es su postura a favor de la causa de AMLO, igual que el periódico La Jornada.
Porque el periodismo debe defender causas, y lo que lo hace digno es que esté basado en hechos y datos, de cuya credibilidad se encarga inequívocamente la realidad, ésa austera e implacable señora que pone todo en su lugar.
Gabriel García Márquez, ícono de la izquierda latinoamericana, advierte a sus seguidores ideológicos: “El deber del escritor revolucionario es escribir bien, y el ideal es una novela que mueve al lector por su contenido político y social”, aunque ésta se titule Memorias de mis putas tristes.
El periodismo parcial de Aristegui cumple una función dentro de la libertad de expresión que goza México: conjuntado con el de quienes realizan lo opuesto, permite formarse una opinión a aquellos que se informan por los medios.
Pero ella ha preferido una corrección política caricaturesca para sostener que el spot de AMLO le puede reportar “un daño a su imagen debido a que su voz se puede vincular con las demandas del Movimiento Progresista”.
¡Por favor! Si ella usa su voz todos los días como eco de las demandas del Movimiento Progresista. ¿Por qué sonrojarse?
Debería asumirlo dentro del orden real de las posibilidades que origina su condición de periodista comprometida políticamente, e involucrada la causa de AMLO.
El portal obradorista SDPnoticias.com lo explicó ayer: “A Carmen, como una de las periodistas con mayor audiencia y credibilidad de México, no le conviene encasillarse como la ‘vocera de AMLO’. Esto demeritaría su labor periodística y le ahuyentaría anunciantes y patrocinadores”.
Más aún, la justificó con una alusión mafiosa: “Como bien explicara aquella frase de El Padrino, magistralmente interpretado por Marlon Brando, la demanda de Aristegui ’no es nada personal, simplemente se trata de negocios’”.
¿Quiere decir que todo el asunto de las izquierdas confluye en dinero?: AMLO lucha por meter mano en los presupuestos de los gobiernos perredistas y Aristegui porque no le ahuyenten anunciantes y patrocinadores.
Pero, eso sí, muy aguerridos.
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Don Ruben
Creo que las cosas no son como las pinta usted, Carmen Aristegui es una periodista que se ha ganado el respeto de sus seguidores, por todo lo contrario a lo que usted ah escrito, Carmen tiene ética y es una mujer valiente.
Saludos
Sr. Rubén Cortes:
Su comentario sobre Carmen Aristegui es tergiversador. Ella no ha hecho más que dar voz y espacio a todos los actores políticos en momento y forma. Es una de las pocas periodistas que informa con veracidad, análisis y oportunidad. Le recomiendo que la escuche TODOS LOS DIAS. Pero que además analice con objetividad lo que ella dice.
Más bien convendría que se ocupara usted de exhibir las deficiencias escandalosas de las televisoras, responsables en buena medida de la ignorancia y desinformación que priva en nuestro país. Tela de dónde cortar hay mucha en la programación de estos medios (que usan un espacio que pagamos nosotros, usted incluido)que es tendenciosa, sacada de contexto, editada, banal y mal intencionada. Revise usted la historia. Desde hace décadas se han dedicado a fomentar ideas chatas,a desorientar a diario con programas inundados de tonterías. No informan. Desinforman. Está atestada de pseudoperiodistas y sacan partido de muchos mexicanos que, por desgracia, se “informan” sólo mediante la TV.
Coopere usted a que este país avance algún día en este renglón.
Carmen Aristegui es una periodista que se ha labrado un prestigio que ya quisieran muchos. Hace honor y gala al periodismo que usted, según su nota, no ha estudiado. Por cierto, ¿dónde estudió usted? ¿No tuvo ningún maestro crítico? ¿No le enseñaron ética profesional?
Ser periodista de verdad es aquel que informa, el que me da elementos de juicio apegados a la realidad.
Su comentario está completamente fuera de lugar. Y usted elige cómo pasar a la historia.
Usted tiene el medio y la pluma. Yo tengo la pluma y las redes sociales.
Le saludo, MH
Claro… son las mismas razones por las que, de darse el caso, usted no demandaría al PRI.
Los medios de comunicaron en México juegan un papel de trascendental importancia, tan es así que si quienes lo integran de alguna manera u otra, realizaran su función con ética y con una verdadero sentido de vocación, las condiciones de nuestro país serian sin lugar a duda otras o como dice el proverbio popular “otro gallo nos cantara”, sin embargo da tristeza decirlo, que sin excepción alguna, los medios masivos de comunicación llámense Televisa, TV Azteca, Radio Formula, Radio Red, El Universal, La Jornada, El Reforma, Milenio, por citar algunos, todos, absolutamente todos, son un reflejo de un país corrompido y putrefacto como el que tenemos, habida cuenta de que no existe un solo reportero en México que no sirva de comparsa a intereses mezquinos de políticos corruptos que utilizan sus cargos públicos con el único afán de enriquecerse pillando el patrimonio del pueblo, que pudiera destinarse para bienes y servicios en beneficio de la colectividad; de grandes empresarios que para no evidenciarlos de su voracidad y actos de corrupción los enmudecen a cambio de darles una dádiva, o simple y sencillamente son sus patrones y adquieren el compromiso de silenciar; de artistas que carentes de talento pagan para recibir halagos y así verse beneficiados económicamente; de malos deportistas que necesitan de adulaciones para seguir recibiendo jugosos sueldos, de todos los partidos políticos que ávidos de poder, recurren a ellos para que en sus reportajes o comentarios los enaltezcan; cabe hacer un paréntesis para preguntarnos ¿porque permanecen los partidos políticos que tanto nos cuestan, como el panal, verde ecologista y otros de los también llamados enanos?, que cuyos dirigentes los utilizan para hacer sus latrocinios, que con su presencia y emblemas quieren engañar a la población con el falso pretexto de que son creados como garantía de una verdadera democracia, cuando de todos es sabido que adquieren de manera ilegal jugosas ganancias que reciben como subsidio del erario público, beneficiándose unas cuantas familias, quienes se adueñan de los mismos de generación en generación, y que llevan una gran vida de derroches, (ahí te hablan niño verde) pudiéndose destinar dicho presupuesto para atender comunidades enteras que sufren del flagelo de la hambruna; son cómplices de grandes capos de las drogas, que hasta merecen las atenciones en sus columnas, de las que se advierten que tienen marcado favoritismo por ciertos carteles de la droga; Es por ello que la función del periodista esta tan denigrada, en fin, si en México sufrimos de ese padecimiento, ello obedece al entreguismo del que se ve inmerso la prensa mexicana, que lastima que no tengamos un solo periodista en toda la república que sea honesto y digno de desempeñar su profesión con la rectitud que se requiere, que no trabaje para los intereses de dichos grupos, que cual prostitutas están dispuestos a venderles sus columnas para acallar, disfrazando las fechorías que realizan a cambio de halagos; De lo anterior se colige de el porqué en México la prensa es considerada de manera figurada el cuarto poder, pues simple y sencillamente porque los cuatro son iguales de repugnantes y corruptos. He ahí la respuesta a tanto asesinato de periodistas en México, pues la mayoría de ellos están inmiscuidos en la mafia.