web analytics
Home » Collage, Columnas

El gobierno es enemigo del periodista

Enviado por en 02/09/2012 – 00:02

María Elena Ramos

Estoy aquí para ver cómo sobreviven los compañeros y también, ¿por qué no?, salir de todo eso y descansar. Ayer anduvimos por el centro, ¡qué padre caminar en libertad, sin sentir que te andan siguiendo!

Habla y habla de lo bien que se siente en la Ciudad de México. Alguien la oye mencionar el hotel y el número de cuarto donde se hospeda, y la regaña: “¿En qué quedamos? ¡Debemos protegernos!”
Voltea desconcertada y explica a manera de disculpa: “es que aquí me siento tan en confianza” y busca complicidad en otras miradas.

Le cayó la desgracia cuando empezaron las desapariciones y muertes de periodistas en su estado, al norte del país. Más bien la doble desgracia: perder a los compañeros y, como líder natural de los del gremio, desde hacía muchos años, convertirse, sin desearlo, en la vocera que condenaba la barbarie.

El gobernador de su estado andaba en Europa (seguramente en la atracción de inversiones estratégicas para contribuir a la grandeza de la entidad ¿no?) y hasta allá le llegaron las notas, publicadas en diarios nacionales, donde se decía que la periodista afirmaba que estaban a dos fuegos, el del narco y el del poder gubernamental.

Fue el hecho de que medios nacionales publicaran ello, lo que hizo enfurecer al gobernador, cuenta esta mujer con ojos de niña. Antes, además, el gober había afirmado que, (a pesar de todo), en su estado había garantías para ejercer el periodismo…

Cuando llegó del viejo continente, dice la reportera, el mandatario regañó a todos los directores de los medios locales e involucró a uno de los periodistas desaparecidos con el narco para desprestigiarlo.

Luego a ella le llegaron las represalias, los mensajes. Retiraron la publicidad gubernamental de su revista, hackearon una y otra vez su sitio en la red, y la despidieron de un programa de radio.

Robaron de su casa computadoras, cámaras fotográficas y su celular. Extrañamente el de su esposo, que estaba junto al de ella, no lo tocaron.
Vino lo peor: un hombre encapuchado que seguía su auto en moto (lo hizo durante unas dos semanas) y le apuntaba con un arma.

–¿No lo fotografiaste?, pregunto tontamente.

Preguntas eso porque no sabes lo que es, lo que se siente. Te paralizas, simplemente te paralizas. No tienes una idea. Te roban la vida, responde.
La agresión del encapuchado cesó, un día antes de que Artículo 19 y un relator de la Organización de las Naciones Unidas, fueran a visitar su estado.

Actualmente ella está en terapia y dice que está reconstruyendo su vida.
Fíjate, la otra vez, me andaba siguiendo una camioneta estatal y pude evadirla más tranquilamente, me refugié en el negocio de un amigo. No pasó nada, cuenta.

Ella vino a la Ciudad de México, al Primer Encuentro Nacional de Periodistas, Capacitadores en Autoprotección, una iniciativa de la Casa de los Derechos de los Periodistas, que se llevó a cabo la semana pasada.

Acudieron 28 periodistas de las entidades en que se registra mayor violencia hacia los comunicadores. De acuerdo con una encuesta que se les aplicó, la mayoría de los ataques hacia los medios provienen del poder público. No se va de su entidad, porque dice estar muy arraigada, pero ¡qué libre se siente uno estando aquí!, insiste.

Tags: , , , , ,