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El mismo aire

Enviado por en 22/09/2012 – 00:04

Alfonso López Collada

Lo primero que llama la atención de The Green Expo es la contaminación idiomática que ostentan algunos participantes: Enviro Pro, Power Mex, Clean Energy & Efficiency, Green Momentum, Info Power, Media Partners, Water Mex, y Green City, todos en The Green Expo. Esto hace pensar que no sólo los equipos son importados, sino también las ideas e incluso la conciencia ambiental. Bueno que se impulse; mejor todavía, que no hubiera necesidad de traerla de fuera. Pero sea como sea, el tema es de importancia para todos porque compartimos el mismo planeta.

La Green Expo, que estará en el World Trade Center de la Ciudad de México del martes al jueves próximos, se esfuerza por poner en la agenda nacional el tema de la sustentabilidad. Hace 20 años comenzaron su labor; lo que entonces eran comentarios aislados, hoy ya son programas de gobierno.

En materia ambiental hay discusiones serias, científicas y opuestas. Un ejemplo son las voces que cuestionan la veracidad del efecto que la actividad industrial tiene sobre el ambiente. Dos fuentes que lo niegan, ambas muy accesibles para los legos, son la novela “Estado de Miedo” (State of Fear) del Dr. Michael Crichton y las disertaciones que sobre el tema hace el Biólogo Enrique Gánem, alias El Explicador, en sus cápsulas radiofónicas y en su libro “Caminitos de Plata, 100 Cápsulas Científicas” (2011).

Lo que genera la controversia es que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera no han aumentado en la proporción que lo ha hecho la generación de este gas. La explosión demográfica, la merma de árboles, la revolución industrial y la saturación de motores a base de combustibles fósiles, no ha hecho que los niveles de CO2 aumenten en la misma proporción.

No se niega que hemos llevado la contaminación a niveles irracionales y peligrosos, no, pero ¿por qué, si aumentan las emisiones de CO2, no aumenta igual su presencia en el aire que respiramos? Porque algo, en alguna parte, lo absorbe (E. Gánem). No se tiene certeza qué es, pero algo cumple esta función. Aunque este dato desmiente una creencia generalizada (y equivocada, como la mayoría de las aceptadas por la masa), no por contradecirla constituye un remedio. Simplemente, el peligro viene por otro camino y merece más atención: ¿Qué pasará cuando ese “filtro” no identificado se sature? Dejará de absorber el CO2, que aumentará de golpe hasta niveles letales.

El calentamiento global es otro tema que merece revisión. Ciertamente la temperatura aumenta, pero apenas llega a igualar la que se dio a finales del siglo XIX, cuando ni por asomo había tantos autos ni fábricas como ahora (M. Crickton). ¿Cómo explicar esto? Dándonos cuenta de que el clima nunca ha sido estable. De hecho, en vez de calentamiento el rumbo que llevamos conduce a una glaciación, de esas que han llegado a cubrir el planeta de hielo hasta el ecuador. La fecha de ésta es incierta, pero el hecho es seguro.

Las falsedades sobre el tema son especialmente peligrosas, como advierte “El Explicador” mexicano, por una razón sencilla: cuando la opinión pública se entere de la insistente alarma actual no tiene fundamento, en el mismo paquete asumirán que todo lo ambiental también es mentira. Y no es así. El peligro existe, pero no donde se le hace creer a la inteligencia colectiva.

La mayor fuente de contaminación de dióxido de carbono es, actualmente, la respiración de casi 7 mil millones de humanos, más la fauna, agravada por la mengua de árboles (que son los que filtran el CO2 y nos regresan oxígeno) que se talan para crecer ciudades, cultivar alimentos y obtener madera. El problema central es la sobre población mundial, aunada a la destrucción inconsciente del medio que nos rodea, pues en este planeta sólo hay un aire para que todos respiremos.

Cuidar el medio ambiente no es un acto deseable que sería bueno que el ser humano hiciera porque es lo correcto. Nos falta la conciencia social y personal de que el ser humano también es parte de su entorno; si el agua de una pecera se envenena, mueren todos los peces; si destruimos el medio ambiente -no sólo el aire y el agua-, la especie humana se acabará también. Hoy por hoy, el planeta ya es insuficiente para producir el alimento que requerimos todos sus habitantes. Es imposible que subsistamos sin el medio ambiente del que somos parte, aunque hasta ahora nos pensemos como separados de él. La solución es tomar esta conciencia y tomar acciones a partir de ella, no hay otra. La dificultad, en lograr que piense en términos comunitarios una cultura basada en el egoísmo. Green Expo cumple su propósito de hacernos reflexionar.

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