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martes, abril 23

Plaza México: Rotundo triunfo de Pablo Hermoso, Enrique Ponce, soberbio

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Culminó la temporada grande 2015-2016 en la Plaza México y no pudo haber sido de mejor manera que como fue, un rotundo triunfo del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza cortándole el rabo a su segundo enemigo de la ganadería de Los Encinos y dos faenas de Enrique Ponce plenas de madurez, arte, abandono y belleza que pusieron al público que se dio cita ayer de cabeza y al final las dos figuras españolas salieron en hombros.
Pablo Hermoso de Mendoza sin duda y sin discusión el mejor rejoneador en la historia del toreo ayer cortó su cuarto rabo en la Plaza México, fue al quinto toro de la tarde de la ganadería de Los Encinos llamado Tecojote, un toro que fue bueno y tuvo mucha transmisión y ritmo con el cual el rejoneador navarro bordó la que a nuestro juicio ha sido su mejor faena en La Monumental. Pablo Hermoso montando a sus caballos Disparate y Berlín consiguió un tercio de banderillas sensacional en donde se vio la excelente doma y acoplamiento que tiene Hermoso con sus jacas, vaya manera de cambiarle los terrenos al toro llevándolo prácticamente cosido a la grupa, las piruetas en la cara del burel y ese modo de clavar un par a dos manos exponiendo de verdad nos hicieron disfrutar de una faena con mucho ritmo sin desperdicio alguno. Ya montado en el caballo Pirata consiguió un acertado rejonazo de muerte que puso de pie a toda la concurrencia que exigió al juez de plaza los máximos trofeos para el caballero en plaza. Dos orejas y rabo otorga el juez y ordena el arrastre lento del noble Tecojote ante la locura general y Pablo Hermoso da una vuelta al ruedo triunfal visiblemente emocionado.
El primer toro que le tocó a Hermoso de Mendoza mostró mucha querencia hacia los terrenos de toriles y le dificultó mucho las cosas al caballista estellés, a eso añádale que se puso muy pesado con el acero así que solamente hubo silencio para la actuación de Pablo Hermoso en su primer turno.
Lo que existe entre el maestro Enrique Ponce y la Plaza México es un verdadero idilio, la entrega que le mostró la gente ayer a Ponce y la entrega con la que Ponce toreó no tienen parangón. Vaya manera de torear del diestro de Chiva, acompañando los lances con la cintura, relajándose y abandonándose mientras corría la mano parsimoniosamente, que belleza de derechazos, que sutileza en los toques y luego las poncinas, una mezcla de ballet y buen toreo y la parroquia vuelta loca disfrutando a tope del arte y solera de su torero consentido.
Pero el éxtasis vendría en el octavo toro de la tarde-noche, un toro de Teófilo Gomez al que Ponce tuvo que matar debido a que El Payo se indispuso y ya no pudo salir en su segundo turno, a este toro Ponce lo fue enseñando con paciencia a embestir y cuando el toro rompió principalmente por el lado izquierdo el diestro valenciano nos ha regalado los mejores naturales que haya ejecutado en el Coso de Insurgentes, ¡que manera de torear! nuevamente el abandono y el correr la mano de aquí hasta allá escuchando los gritos de ¡torero, torero! todo se conjugaba ante la locura general, vinieron nuevamente las poncinas que resultaron soberbias, unos lances por delante, el abaniqueo y la entrega total de público y torero. Un pinchazo arriba y estocada caída culminaron la señorial actuación de Enrique Ponce quien a pesar de haber cortado solamente una oreja por culpa de sus fallos con el acero, fue sacado en hombros por los aficionados capitalinos junto a el rejoneador Pablo Hermoso. Inolvidable pues, la actuación del maestro Ponce.
El joven diestro potosino Fermín Rivera poco a poco se va metiendo en el ánimo de la afición capitalina y ayer con otra actuación sobria de buen toreo, sin juegos pirotécnicos ni falsas poses Rivera consiguió cortarle a su primer enemigo de Teófilo Gomez una meritoria oreja, Este toro tenía poca fuerza y embestía sin emotividad por lo tanto Fermín Rivera puso la parte de emotividad que faltaba y le arrancó buenas series por ambos lados jugándosela deveras y sin aspavientos, una buena estocada culminó el buen quehacer del potosino para que le fuera otorgada una muy merecida oreja.
Con su segundo toro de Teófilo Gomez que fue el peor del encierro, Fermin Rivera se mostró voluntarioso y con ganas de agradar pero sus deseos se estrellaron ante las malas condiciones de un toro que no servía para mucho.
El queretano Octavio García El Payo llegó a este compromiso visiblemente mermado de sus facultades físicas luego de la paliza que le propinó un toro en Querétaro y una infección bacterial que le afectaba el estómago. El Payo con el único toro que mató de Teofilo Gomez y que fue muy bueno se vio muy solvente en su quehacer aunque el hecho de estar en desventaja física ante este tipo de animales provoca que la gente no valore el esfuerzo del torero y comience a protestar como lo hizo ayer con El Payo quien por mas que quiso no pudo y acabó en la enfermería luego de ponerse a vomitar en el ruedo, que lástima, esperemos que este mejor y pronto se componga esta futura figura del toreo en México.
Y así fue el gran colofón de la temporada 2015-2016 en la Plaza México, una temporada que tuvo muchas cosas positivas, algunas negativas pero al final de cuentas pensamos que el balance es bueno para todos los aficionados que se dieron cita a lo largo de todo el serial.
“El Ñor”.