web analytics

6 reglas de oro cuando tienes sexo

0

Nos encanta imaginar e idealizar un encuentro sexual con esa persona que tanto nos gusta. Soñamos con el momento más romántico: velas, música, ropa interior que destaque nuestra figura y una fragancia que nos haga irresistibles. ¿Y a él? Lo imaginas fuerte, seguro de sí mismo y, por supuesto, muy apasionado. Sin embargo, estas fantasías no siempre corresponden a la realidad. Porque, no nos digamos mentiras, el primer encuentro sexual con una nueva pareja nos genera nerviosismo.

Es posible que sudemos un poco más de lo normal, pues pocas veces este encuentro es planeado, por lo que el lugar perfecto termina siendo cualquiera. Y ni qué decir de la piel hidratada y el perfume ideal… Todo puede salirse de control y dar pie a los errores y faltas de etiqueta. El problema está en que si no sabemos manejarlo podemos arruinar el momento y, por ende, el futuro de la relación.

  • Ni se te ocurra: No hay nada menos erótico que un hombre con una erección y con medias hasta arriba. Es necesario mantener la estética del momento y sentirse cómodos con lo que ocurre. La mayoría de las decisiones vienen del sexto sentido, déjate llevar por él.
  • ¡Habrá fluidos! Entiéndelo: los besos, las caricias y la relación en sí misma genera la producción de algunos fluidos. Un grave error es sentirnos incómodas con ellos o salir corriendo a limpiarnos, porque podemos privarnos del goce y el placer sexual al tener nuestra mente preocupada por esto.
  • ‘Me encantas… ¿Camilo?’: Olvidar el nombre de la persona con la que estamos es más frecuente de lo que creemos. Y aunque esto puede incomodar a muchos e incluso causar serios problemas en la relación, es importante saber que no necesariamente es porque estés pensando en otra persona, sino porque algunos sonidos pueden recordarte a otro. Si esto te pasa tienes dos opciones: dejar que tu mente invente películas o relajarte, tomarlo con humor y seguir adelante.
  • Perdón, perdón, perdón: Excusarnos en exceso es una grave falta a la etiqueta sexual. Si durante un apasionado encuentro un olor poco agradable se te escapa o haces un movimiento torpe, no pidas perdón, con un simple ¡huy! es suficiente, no des explicaciones. ¡Por favor, no rompas el encanto! Seguramente tu pareja ni siquiera le dé importancia o tal vez ni lo note.
  • Comparar, craso error: Nada enfría más una persona que andar contando intimidades de alguien que no está involucrado. En honor al momento que vas a pasar con esta persona y por respeto a ella, cierra la boca, no digas nada malo ni bueno.
  • Salir corriendo después del sexo: Al igual que en la vida por fuera de las sábanas, como un buen invitado debes quedarte un poco más, lo suficiente para darle a entender que has pasado un buen rato. Pero, ojo, tampoco te quedes a vivir; no es bueno abusar de la hospitalidad.

Aló

 

Compartir.

Deja un comentario