web analytics
Lunes 21 de Agosto de 2017

Metrobús sobre Reforma… Ebrard se mueve, se mueve

0

Será un impacto social altísimo a favor de Miguel Mancera: el Metrobús de Reforma moverá a diario 100 mil personas de norte a poniente, con 90 autobuses de dos pisos y del modelo actual. Además, se irán a chatarra 179 camiones viejos y contaminantes que hoy operan en esa ruta.

Se entienden entonces las siguientes piedras en el avance de la Línea 7 del Metrobús:

–Que un juez cercano a AMLO y a Morena contra la movilidad de la CDMX, Fernando Silva García (Juez de Distrito desde el 23 de junio de 2010), ordenase el cese de su construcción… seis meses después de iniciadas las obras.

–Que Ramón Ojeda Mestre, un ambientalista que dejó pasar la Supervía de Ebrard, la torpedee porque los nuevos vehículos harán ruido y serán 2 kilómetros por hora más lentos que los cacharros actuales, expulsores compulsivos de dióxido de azufre y de nitrógeno, monóxido de carbono…

Es por eso que las baterías de AMLO y Ebrard se juntan para detener una de las obras que más ocupa al Jefe de Gobierno, aun cuando éste no la va a inaugurar, pues para entonces se encontraría encabezando un frente de izquierda progresista para llegar a Los Pinos en la elección de 2018.

A los dos escuderos se les nota la costura por los cuatro costados. Sin embargo, el oportunismo de Ojeda Mestre parece hasta pueril.

De pronto le preocupan más los altos decibeles y el tránsito lento por Reforma que la disminución que habrá en la emisión de contaminantes, algo raro viniendo de quien viene eh, porque Ojeda Mestre fue el creador del “Hoy No Circula” hace 20 años para disminuir la… contaminación.

Ojeda Mestre dice no oponerse al Metrobús en general, sino al de Reforma en particular. Claro, sabe bien para quién trabaja: no se opone a un sistema de transporte que arrancó con AMLO, que es el jefe de su jefe Ebrard. Y Ebrard fue un gran padrino del Metrobús.

Ojeda Mestre sólo está contra la línea de Reforma porque tiene el sello de Miguel Mancera. Al igual que se opone a otro sello de Miguel Mancera: la planta del Bordo Poniente, que transformará 4 mil 600 toneladas de basura diarias para generar 965 mil MWH de energía eléctrica para mover el Metro.

Aunque, eso sí: en agosto del 2010 se negó a interceder por los vecinos ante el entonces Jefe de Gobierno Ebrard, para frenar las obras de seis carriles de la Supervía Poniente, por la cual se derribaron árboles y ahora circulan cientos de vehículos.

Es triste que, por mortificar a Miguel Mancera, dañe a 100 mil capitalinos…

Mientras Ebrard lleva dos años en un autoexilio de terciopelo.

Compartir.

Deja un comentario