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Domingo 22 de Julio de 2018

Ricardo Monreal: de lo sublime a lo ridículo

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Por Carlos Arturo Baños Lemoine.

Profesor UAM-Xochimilco y UPN-Ajusco

En los bajos fondos de la “polaca” mexicana suele decirse que la política es el arte de tragar mierda sin hacer gestos de desagrado, de decir que la mierda está muy sabrosa y de pedir una buena ración de mierda “para llevar”.

En días recientes, Ricardo Monreal ha encarnado perfectamente la definición arrabalera de la política mexicana, al pasar de lo sublime a lo ridículo dentro del espacio político nacional.

Ricardo Monreal concitó una sana expectación política por unos cuantos meses, tras cuestionar a fondo el resultado de la encuesta interna que colocó a Claudia Sheinbaum como la virtual candidata de MORENA a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

La verdad es que nadie, en su sano juicio, se tragó ese resultado. La gente pensante consideró que dicha encuesta era un vulgar disfraz del “dedito” de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ya que Monreal tenía todo lo necesario para posicionarse para dicho cargo por encima de Sheinbaum. No de balde, la mayoría de las encuestas externas lo daban como ganador.

Monreal se ubicó, en consecuencia, dentro del terreno de la rebeldía, sin por ello romper de tajo con AMLO. Culpó de su desgracia al departamento de encuestas de MORENA y a su nomenklatura, es decir, al conjunto de funcionarios de alto nivel y de personalidades que han tomado las riendas de ese partido-secta en nombre de un Andrés Manuel cada vez más fregado de salud.

Monreal no quiso tocar al Profeta. De hecho, no paró de ensalzarlo, como todo buen fanático enamorado de su líder. Mantuvo siempre la esperanza de que la voz del Profeta cambiaría su suerte. Monreal buscaba ser el “ungido”.

En este orden de ideas, Monreal se erigió como un defensor del espíritu original de MORENA. Su denuncia del desviacionismo le granjeó muchas simpatías, sobre todo fuera de MORENA, de tal suerte que todo mundo lo comenzó a considerar como el candidato idóneo para el entonces Frente Ciudadano por México (PAN-PRD-MC) o, en su defecto, como el mejor candidato independiente para las elecciones locales del 2018.

Monreal, muy echado para adelante, dijo muchas veces que no tenía Plan B y que estaba en su mejor momento como político, pero nunca “quemó las naves” y poco a poco fue perdiendo bríos. Calentó mucho su decisión y, finalmente, agachó la cabeza.

Los videos que subió a las redes sociales para abordar el espinoso asunto de MORENA, fueron cayendo en la desesperanza, en el tedio, en la intrascendencia, en la amargura. Monreal perdió todo su brillo inicial, todo el espíritu brioso que desplegó en un principio y, finalmente, aceptó su destino: la vergonzosa sumisión.

El más reciente de sus videos es un monumento a la mediocridad, al conformismo, al derrotismo. Por si no lo han visto, ahí les va:

https://www.facebook.com/RicardoMonrealA/videos/1560874983988057/

¡Y qué tal su lúgubre texto!

Tras aspirar a dirigir al monstruo de la gran ciudad, Monreal se retira a la sombra, con el rabo entre las patas y la testa gacha: “deseo reabrir mi despacho jurídico, leer, escribir y dormir mucho, es cierto; pero con el creciente ánimo de contribuir a la victoria política de Andrés Manuel López Obrador”.

¡Después de aspirar a la Jefatura de Gobierno, Monreal ahora se resigna a volver a su despacho y a dormir mucho!

Pobre cuate, ¡qué bajo cayó! Andrés Manuel lo castró, lo sometió, lo humilló, lo pisoteó, lo ninguneó, lo aplastó, lo arrodilló, lo desheredó, lo dejó hecho trizas.

Lo peor de todo es que Monreal todavía se pone de tapete para que AMLO lo siga pisando. Masoquismo puro. Pobre, de ribete se pone a su servicio: parece que no se ha dado cuenta de que él ya no le sirve, para nada, a Andrés Manuel.

Ricardo Monreal no se ha dado cuenta de que ya nada vale a los ojos del Profeta.

¿De veras cree Ricardo Monreal que AMLO volverá a confiar en él después de su desacato?

“¡Anatema seas, Ricardo Monreal! ¿Cómo te atreviste a contrariar la voluntad del único Altísimo que hay en MORENA?”, dicen que se oyó con eco vibrante en el templo del partido-secta.

Pobre Monreal, pensó que podía representar el pasaje bíblico del “hijo pródigo”: esperaba que su padre Andrés Manuel lo recibiera con los brazos abiertos para celebrar su regreso… ¡y lo único que recibió fue una patada en el trasero!

¡Vaya, AMLO ni siquiera lo consideró para formar parte de su súper gabinete “regenerador”!

Ahora sí le falló el cálculo al habilidoso y suertudo Ricardo Monreal: dentro de MORENA ya sólo será un pobre apestado. Lástima, dejó pasar la oportunidad de marcar definitivamente la elección local del 2018.

Por allí dicen que se dedicará a escribir su libro de memorias, que llevará por título: El huerfanito.

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