web analytics
Jueves 19 de Abril de 2018

Abren exposición “Tarjetas de visita y retratos del siglo XIX en México”

0

México.- La exposición “Tarjetas de visita y retratos del siglo XIX en México”, abierta en la Galería Abierta de las Rejas de Chapultepec, presenta 58 retratos de estudio originales, claro ejemplo del formato conocido como “tarjeta de visita”, parte del protocolo de socialización vigente de finales del siglo XIX a los albores del XX.

El director general de Arte y Cultura de Grupo Salinas, Sergio Vela, comentó que esas tarjetas de presentación, con el retrato de uno o varios miembros de la familia o la familia entera, fueron comunes entre la gente adinerada de aquellos años, que contrataba los servicios de fotógrafos o retratistas para inmortalizarse.

Vela abundó que las personas que tenían medios para allegarse los servicios de un retratista, lo hacían, al igual que a la hora de la muerte de un pariente llamaban a algún escultor especializado en la elaboración de máscaras mortuorias con la finalidad de preservar los rasgos de quien recientemente había pasado a una mejor vida.

“Los seres humanos se han preocupado desde siempre por dejar huella de su paso por este mundo y han buscado la forma de hacerlo de la manera que más tiempo perdure. Esa práctica nunca ha dejado de estar presente en las sociedades como la de México, donde se ha pasado a las populares selfies de hoy, que tienen el mismo fin”.

En el mismo acto inaugural, la tarde de este martes en el espacio cultural en  Paseo de la Reforma a la altura del Museo de Antropología, la directora del Museo de San Carlos, Carmen Gaitán Rojo, detalló que el espectador podrá conocer en imágenes de gran formato a los personajes que perpetuaron su imagen a través de la fotografía de estudio.

Religiosos, damas de sociedad, parejitas de hermanos, familias enteras, bodas de postín, personajes económicamente acomodados, imágenes de paseos dominicales por haciendas de la familia, con sus casas, vestimentas, joyas y rasgos físicos que denotan su origen y su procedencia, se presentan a lo largo de la acera sur de la céntrica avenida de la Ciudad de México.

La muestra, que permanecerá en la Galería de las Rejas de Chapultepec hasta el 22 de abril arroja una nueva luz sobre el modo de vestir de hombres, mujeres y niños de la clase alta mexicana de fines del siglo XIX y principios del XX, y muestra, al mismo tiempo, su concepto de elegancia como afirmación de identidad en ese estrato social.

Grupo Salinas unió esfuerzos con la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México para ofrecer mediante esa exposición una serie de reproducciones de retratos de estudio elaborados en el formato fotográfico “tarjeta de visita”, patentado en Francia en 1854, rápidamente popularizado en Europa y luego en todo el mundo.

Eso gracias a su bajo costo y fácil reproducción, aunque no todos podían darse ese lujo, prácticamente reservado a las clases pudientes de la época en México, donde con el fin de satisfacer la amplia demanda se instalaron en las principales ciudades del país estudios fotográficos que ofrecieron a los miembros de esa clase pudiente la posibilidad de inmortalizar su imagen.

Para sus composiciones los fotógrafos empleaban escenografías de tipo teatral, simulando palacios o paisajes campestres mediante el uso de telones pintados, columnas, balaustradas modeladas en yeso, mobiliario de la época y grandes cortinajes. A través de esos montajes, se puede, ahora, observar la manera de vestir de hombres, mujeres y niños de aquellos años.

Igualmente, se pueden ver las posturas y expresiones faciales que se consideraban las adecuadas para la ocasión, de tal forma que las fotografías, impresas en un fino papel albuminado eran pegadas en cartoncillos con los datos del estudio y se entregaba la cantidad de ejemplares solicitada por quien las obsequiaba a familiares, amigos o potenciales amistades.

También eran obsequiadas a novias o conocidos, y se utilizaba el reverso de las tarjetas para escribir mensajes al destinatario. De ahí nació el “álbum familiar” en el que se resguardaban y coleccionaban las fotografías de parientes y amigos; la intención de crear una identidad propia a través del retrato fue un modo de comunicación que continúa vigente.

Los formatos han cambiado, la tecnología aceleró los procesos de autorepresentación y comunicación visual, pero el concepto sigue siendo el mismo: retratarse con el propósito de plasmar la pertenencia en el tiempo de una personalidad y una sociedad determinadas.

Los 58 retratos reproducidos fueron elaborados en 10 estudios fotográficos que produjeron las imágenes con técnicas como albúmina, gelatina de impresión directa y colodión.

Integra el trabajo de Valleto y Cía., estudio que retrató a gran parte de la alta sociedad mexicana en la segunda mitad del siglo XIX, así como el trabajo de la firma Cruces y Campa, fundada en 1862 por Antíoco Cruces, considerado en la prensa de la época como el primer fotógrafo de la ciudad, y Luis Campa, quien fue profesor de grabado en lámina en la Academia de San Carlos.

Además hay material de estudios pioneros, cuya labor abrió paso a la creación del álbum familiar, como Montes de Oca y Compañía; Sciandra Fotógrafos, de los italianos Pablo y Luis Sciandra; Joaquín Martínez, Galería Fotográfica de Gabriel Benítez, Luis Veraza e hijos, Teodoro Salazar, M. Leguizamo y J. Abadiano, así como de autores desconocidos.

Ntx

Compartir.

Deja un comentario