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Martes 14 de Agosto de 2018

Cómo combatir el “Bullying” político en Facebook

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Reacciona adecuadamente y cuida tu “red·putación”

Por Sherry Gordon, Verywell.mind / Trad. Alfonso López-Collada

Todos tenemos una amistad en Facebook que diario postea mensajes políticos mala onda y a veces ofensivos, artículos, memes y más, incluso varias veces al día. Es una persona de sólida opinión sobre cualquier cosa política y más, pero a veces aunque estés de acuerdo con sus puntos de vista no lo estás con su manera violenta de expresarse.

Si este es tu caso, no es único; de hecho perder amistades por opiniones y puntos de vista políticos es bastante común. La organización norteamericana “<a href=“https://es.wikipedia.org/wiki/Pew_Research_Center” target=“parent”>Pew Research Center</a>” (Centro de Investigación Pew, que investiga problemas, actitudes y tendencias políticas del mundo) reporta que casi 20% de los usuarios de medios sociales tienen bloqueado a alguien por los mensajes políticos que postea. Ya sabes: “Amiga, te pido que no toquemos la política para no distanciarnos; mejor sigamos así.” Pero esta petición no siempre resulta.

Pero no te sorprendas. En la política se va perdiendo la civilidad desde hace mucho y a la gente, al pueblo, ya se le acabó la paciencia con tanta retórica. Este cambio se expresa como el “bullying” en línea y la burla vergonzante. El acoso político (“political bullying”) tiene su parte de responsabilidad en este cambio cultural y en la opción de poder usar el internet para ofender al interlocutor y salir impune.

Estos insultos, claro, se mandan a través de “blogs”, medios sociales y más. Eso explica –pero no justifica– el vertiginoso crecimiento de la libertad para usar las palabras. Esto es evidente, como lo demuestran los desacuerdos religiosos y políticos que explotan con facilidad creciente. Y mientras una gran parte de la población se felicita por la libertad que aportan los medios sociales, otra parte igual está harta del desenfreno.

Un ejemplo cercano: la elección presidencial de Trump

Precisamente para evitar el bullying en este texto, ante las elecciones de México dentro de 35 días, tomamos como referencia la más reciente elección presidencial de los Estados Unidos, en 2016, que llevó a Donald Trump a la Presidencia de ese país. Recordemos que ambos candidatos se lanzaron apodos de desprecio y calificativos ridiculizantes, además de utilizar otras tácticas de bullying. Hillary Clinton, por ejemplo, llamó “deplorables” e “irredimibles” a los simpatizantes de Donald Trump; en respuesta, Trump etiquetó a Clinton de “mujer desagradable” y la llamó “Crooked Hillary” (la Torcida Hillary).

Los simpatizantes de ambos candidatos cayeron en tácticas de ataques por bullying vía internet. Los partidarios de Clinton ridiculizaban a los de Trump llamándolos racistas, homófobos, xenofóbos y muchas etiquetas más. Del lado Republicano, en las manifestaciones los partidarios gritaban “build that wall” (construyan ese muro), cantaban “lock her up” (encarcélenla) y exhibían los mismos sentimientos en la red.

Las campañas y los debates de 2016 encendieron los ánimos del electorado estadounidense como ninguna otra carrera presidencial lo había hecho hasta entonces. Y si bien siempre ha habido algo de lodo durante las elecciones, la de 2016 fue mucho más volátil, mucho más personal. Hoy la gente está convencida de que los apasionados desacuerdos se debieron en gran medida a la enorme influencia de los medios sociales, combinada con la sencillez de su operación. Y más: los medios sociales le dan a la gente el valor de decir cosas que jamás le dirían a alguien en persona. Esto se debe, obvio, a que se pueden esconder tras la pantalla.

El resultado fue que durante las campañas electorales la gente que andaba en las redes sociales no sólo despotricaba cuánto despreciaban a los candidatos, sino que iban un paso más allá: se ufanaban de cuánto despreciaban a cualquiera que pudiera apoyar al candidato contrincante y le lanzaban ofensas, adjetivos, incluso amenazas de violencia. Era un Ciber-Bullying extremo.

La mayoría opinaba que el pueblo tenía derecho de expresar sus ideas libremente, sí, pero… ¿el bullying en las redes puede considerarse libre expresión? La mayoría dirá que en cierta forma los posteos de mala fe, las etiquetas y las groserías hacen exactamente lo contrario: inhibir la libre expresión. En ese escenario, la gente tiene miedo de decir sinceramente lo que piensa por miedo de ser juzgada, etiquetada o atacada.

Y cuando una persona no expresa sus puntos de vista termina imaginando lo que otros creen, hasta que lo asume como verdad. Esto muchas veces le lleva a tener la idea de que se le juzga, que los demás están descontentos o en desacuerdo con ella, y por eso calla. Pero realmente nunca se han involucrado, ni expresando lo que opinan ni preguntando por qué sus amigos piensan como piensan. Al final cae en su propio pozo de hostilidad y frustración, cavado por puras suposiciones.

Ideas útiles ante posteos políticos desagradables

Si prefieres ver posteos sobre la fiesta de alguien en vez de su monólogo acerca de un candidato político, te servirán estos recursos a toda prueba para navegar sin perder la razón por el mar de descalificaciones del Facebook. Para empezar,…

Tómate un minuto. Cuando se trata de redes sociales es fácil apresurar una respuesta antes de pensarla bien. Aguántate las ganas de reaccionar rápido. Cálmate, tómate un minuto. Deja de ver ese posteo en tu pantalla y encuentra algo más agradable para distraerte durante un minuto. Se trata de que evites contestar con la misma amargura que leíste, y de que luego te arrepientas. Que no se te olvide: aunque luego quites tu comentario violento, ya nunca podrás eliminarlo totalmente del internet. Así que bájale.

A la larga es mucho mejor pensar bien antes de responder, o incluso no responder en absoluto.

Ocultar o bloquear

Puedes usar las opciones de ocultar o bloquear. Afortunadamente Facebook te ofrece opciones para manejar la inundación de bullying político que se da en el internet. Una opción que tienes es “ocultar” a tu amigo. Esto te permite que sigan como amigos, pero ya no verás sus posteos. A mucha gente le gusta esta opción porque no quieren aventarse el drama de romper la amistad con alguien por internet, pero ya tampoco quieren seguir viendo sus iracundos posteos.

Eliminar

Por supuesto que la otra opción es eliminar la amistad con esa persona e incluso bloquearla para que ya no sea tu amiga definitivamente. Esta opción debe ser usada sólo en casos extremos, cuando ya no esperas volver a tener jamás contacto con esa persona. Úsala con cuidado, porque luego es prácticamente imposible recuperar una amistad a la que has rechazado o bloqueado en Facebook.

Considera

Recuerda a quién te estás enfrentando. Si eres ciber-amigo(a) de esta persona, es posible que haya algún tipo de vínculo entre ustedes. Si ves alguna conducta extraña de su parte, baja la velocidad y considera la imagen completa: ¿Está pasando por un momento difícil? ¿Su postura política podría tener relación con algún evento importante de su vida? Trátale con empatía y antes que nada recuerda por qué les une la amistad. Y aún si sus puntos de vista políticos le definen y no puedes tolerarla, todavía tienes alguna evaluación por hacer. ¿Es una persona tóxica de la que debas alejarte, o su amistad bien vale un esfuerzo más?

Hay límites

Ponte límites. Si te das cuenta de que ya te desgastan los posteos políticos ajenos y el bullyng en línea, haz un alto. Necesitas protegerte de los sentimientos negativos que te generan estos posteos. De esta manera podrás ponerle un límite al tiempo que pasas en el Facebook o en todo el internet.

Sólo para tus ojos

O tal vez lo mejor sea evitar engancharte en cualquier discusión política en línea. Si te das cuenta de que absolutamente tienes que decir algo sobre toda la negatividad del internet, considera expresar tus ideas en un diario, pero sin publicarlas. Así habrás sacado tu frustración al dar tu respuesta, pero sin ofender a los demás y -muy importante- sin que se te vaya una copia al perfil de tu jefe en el trabajo.

Revisa

Checa lo que respondes. Acuérdate que hay muchos artículos y mucha información sin respaldo sólido. Tienes que tener la seguridad de que si respondes a un posteo político, por el solo hecho de estar publicado el tuyo ya es un hecho verificable. Y no querrás contribuir a los mares de desinformación que inundan el Facebook.

Finalmente

Asegúrate de que lo que publicas sea cierto, hechos verificables y textos no ofensivos. Acuérdate de que tu meta debe ser llegar a ser una o un influencer consciente y no sólo alguien que publica textos sensacionalistas por su potencial de escándalo. Lo último que quieres es llegar a ser como tu amiga o amigo odiosamente políticos. Después de todo, tú tienes que proteger tu “red-putación”, ¿verdad?

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