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Lunes 20 de Agosto de 2018

Tiene la razón el presidente electo

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Por Rubén Cortés

El presidente electo acierta al afirmar que “no existe ningún acto inmoral” en haberse gastado en su campaña electoral los 78 millones de pesos, de un fideicomiso que había dicho era para apoyar a las víctimas del terremoto del pasado 19 de septiembre.

Y tiene la razón porque no es un “acto inmoral”: es un “acto ilegal” y se llama fraude a la ley. Por eso el INE multó a su partido con 197 millones de pesos, cifra que representa el 250 por ciento de los ingresos recibidos por Morena en ese fideicomiso, a ritmo de: 

–44 millones de pesos por medio de depósitos en efectivo.

–14.7 millones de pesos por cheques de caja.

–19.7 más por transferencias bancarias y SPEI.

–Todo eso en Banca Afirme.

Así que la moralidad no tiene nada qué ver en esto: la moral es una categoría generalmente religiosa para determinar lo malo y lo bueno, sobre asuntos como pecado, injusticia, maldad, esas cosas que se oponen al bien y que cada quien suele usar según sea su conveniencia personal. 

No, no: esto es un tema de legalidad y punto. Lo dejó claro ayer, con Joaquín López-Dóriga, el consejero del INE Ciro Muramaya: “El esquema de fideicomiso de Morena para damnificados fue un fraude, cometido con dolo, además de ilegal”. 

Sin embargo, a nadie debería de asombrar que Morena se haya gastado en hacer política 78 millones de pesos de un fideicomiso que era para ayudar a personas víctimas de una desgracia. Morena utiliza las causas sociales como ardid para lograr millones de pesos que usa luego sin rendir cuentas a nadie.

Lo hizo antes con más de 126 millones de pesos que rebajó del salario de sus legisladores y delegados, a quienes obligó a entregarle al partido la mitad de sus sueldos, con el pretexto de usarlos en la construcción de cinco “universidades” en la CDMX. 

Pero, en respuesta a una solicitud de información por medio de la Ley de Transparencia, Morena tuvo que admitir que el dinero que ha utilizado en abrir “universidades” en la capital proviene de “simpatizantes”, pero jamás provino de legisladores y delegados. 

¿Dónde quedaron aquellos 126 millones 416 mil 389 que confiscó en 2015 a sus 36 diputados, 20 asambleístas, tres senadores y seis delegados? En cualquier cosa menos en las “universidades”. El plantel insignia (la UACM) es otro fraude: en 15 años graduó a 819 alumnos, de 51 mil 333 inscritos. 

Fraude, como este del fideicomiso del terremoto: en un solo día, 56 personas de Morena sacaron 54.5 millones de pesos a través de cheques. Y seguramente los damnificados fueron de aquellos que votaron por quien es hoy presidente electo. 

Creyeron en ÉL. 

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