web analytics
Jueves 21 de Marzo de 2019

El último Presidente

0

Ah-Muán Iruegas.

El arribo a la Presidencia de AMLO, señala claramente sus propios límites. La jornada de su inauguración fue sin duda histórica y colorida, pero el personaje llega a ser presidente con graves limitaciones de inicio. Y la situación económica, puede empeorar.

Error fue el ataque de AMLO al neoliberalismo, en su discurso inaugural ante el Congreso. No le faltan razones morales a sus palabras sobre el descarnado sistema económico neoliberal. Sin embargo, le está faltando a AMLO una de las principales capacidades de la élite mexicana: la capacidad para insertar apropiadamente a nuestro país en el mundo.

Las élites son odiadas, pero al menos algunos de sus miembros le son en ciertas circunstancias, útiles a México. Si alguna utilidad tienen las élites mexicanas, a mi parecer, es precisamente poner en sintonía el país con “su circunstancia”, con el contexto mundial.

Eso es lo que le está fallando a AMLO, desde su primer discurso. AMLO está chocando con los poderes económicos mundiales y eso, desafortunadamente para sus seguidores, es casi imposible que triunfe. Pero en el intento, AMLO puede destrozar la economía nacional.

Los mercados ya salieron a darle coscorrones al tabasqueño, primero por la irracional cancelación del aeropuerto, y luego por la iniciativa morenista sobre desaparecer comisiones bancarias. Cuando se cayó la bolsa y el peso mexicano se hundió.

Pero, repito, las cosas pueden ponerse peor. Si AMLO agrede al “neoliberalismo” por ejemplo cancelando por completo la reforma energética, sencillamente los mercados, el capital internacional, se defiende y se va a otro país. Esto se puede hacer en ocasiones con un simple teclazo en una computadora, y sacando miles de millones de dólares.

México contaba antes del triunfo de AMLO, con 130 mil millones de dólares en inversión extranjera en portafolios, los llamados capitales “golondrinos”. De esos 130 mil se han ido, desde que AMLO ganó, 11 mil millones de dólares, cerca de 8%. Es decir, ha comenzado una cierta fuga del capital.

El país cuenta, sumando las reservas internacionales del Banco de México, con la línea de crédito que el Fondo Monetario Internacional acaba de refrendar, con unos 250 mil millones de dólares que pueden contener hasta cierto punto una estampida contra el peso. Debido a que es una cifra claramente superior a los 130 mil mdd arriba mencionados –y puede haber otros créditos o apoyos menores.

De ahí que puede aventurarse que el peso mexicano no se hundirá en “caída libre”. Pero sí puede ir cayendo poco a poco, sobre todo si el discurso de AMLO contra el neoliberalismo, se traduce en hechos. Eso creo que sí ocurrirá, a juzgar por sus duras palabras el 1 de diciembre.

Se supone que en los mercados normales, unos quieren comprar y otros vender, por distintas razones. Pero en los pánicos financieros, todos quieren vender algo que ya no quieren. Por ejemplo, pesos mexicanos. Si se llega a dar una corrida, creo que pueden llegar a salir hasta 130 mil mdd en un par de meses –si le restamos los 11 mil que ya salieron, serían 119 mil millones.

En este mismo espacio he criticado algunas instituciones del neoliberalismo como el propio Fondo Monetario Internacional (ver el artículo “Las aflicciones de Madame Lagarde en el FMI”). Pero el plan de AMLO de hoy, está equivocado.

Si AMLO se enfrenta él sólo a los mercados, va a perder la partida. Los mercados capitalistas internacionales son una fuerza mundial, son un hecho, un dato en el diseño de políticas. No están sujetos a aprobación “de presidentes”, desde que en 1989 los rusos perdieron la guerra fría, y los capitalistas norteamericanos la ganaron.

Alguien le debe avisar a AMLO que perdieron la guerra –fría- los izquierdistas. Los barrieron y ahora sólo pueden aspirar de modo realista a hacen pequeños apoyos a los desposeídos –que para ellos pueden ser muy importantes. Algo así como Lula en Brasil con su programa “bolsa familia”. No pueden hoy los izquierdistas intentar cambiar el sistema mundial, por la sencilla razón de que son demasiado débiles –aunque “sean presidentes”.

Si el enfrentamiento con el neoliberalismo va en serio, entonces se requiere una alianza de México con Maduro, con Evo Morales, con el gobierno cubano y con todos los anti-neoliberales del mundo, para enfrentarlo. Y aun así, van a perder muy probablemente, pues son alianzas con países que de poco valor son, en un enfrentamiento mundial de ese calibre.

Todo eso es lo que sigue dando a AMLO cierto aire bufonesco, cuando toma su bastón de mando como un gran caramelo. Pues el proyecto de enfrentarse al neoliberalismo muestra una incomprensión brutal de la historia contemporánea mundial. Si le encanta a AMLO la historia de México, lamentamos informarle que le falta leer toda la historia mundial y enterarse de que los izquierdistas perdieron la guerra fría.

Ya no pueden hacer lo que antes hacían los revolucionarios, como matar al Zar y a su familia como los rusos hicieron o expropiar a todos los burgueses –como en Cuba. Si AMLO fusila a Carlos Slim por ejemplo, o incluso si lo expropia, el peso cae a 100 por dólar y allí acaba el sexenio de AMLO. Y como AMLO al parecer no es un suicida, no va a fusilar a nadie -esperemos…-. Pero ya decidió enfrentar al neoliberalismo; luchar en su guerra, sin fusil.

Por otro lado, AMLO ya decidió la militarización de México, militarización mayor que la sangrienta militarización de Felipe Calderón. Esa es una política de derecha de AMLO, indefendible para muchos de sus seguidores y para cualquiera que se diga ser de izquierda. Es una atrocidad que va a agredir más a la población mexicana, ya de por sí victimizada.

AMLO no debió tener la capacidad de decidir ni la militarización ni el enfrentamiento con el neoliberalismo. Pero como la presidencia mexicana es unipersonal, AMLO ya profirió su “divino verbo” y en concreto, amables lectores “ya nos fastidiamos”.

La realización de consultas inducidas, es una tercera decisión fundamental que AMLO tomó, haciendo a México un enorme daño. Sin embargo, esas triquiñuelas como las citadas, las toman los políticos tanto a solas como en grupo, por lo que no creo que las consultas antidemocráticas de AMLO sean producto del sistema presidencialista unipersonal.

Pero las otras dos cuestiones, el militarismo y la guerra al neoliberalismo, son asuntos que deben poner en la arena pública la necesidad de terminar en México, con el presidencialismo mexicano.

Si se afianza una concentración de poder como la que tiene AMLO, entonces se vulnerará el texto constitucional. No estará acatando el presidente, en el caso de la militarización el artículo constitucional que dispone que “en tiempos de paz” el ejército no debe hacer nada fuera de la disciplina militar.

AMLO requiere contrapesos, pues está decidiendo muy mal asuntos cruciales para el país; para empezar, la militarización y la política económica. Por tanto, se requiere un remedio contra sus tóxicas decisiones.

Los remedios pueden ser varios. Uno de ellos, incluso, consultas populares –no como las que organiza Morena, sino bien hechas. Pero como Morena ya mostró que no organiza bien sus consultas, y el presidente amenazó diciendo que nos vayamos “acostumbrando” a ellas, las consultas no pueden ser un remedio real ante el autoritarismo de AMLO.

El artículo 80 constitucional dispone que el poder ejecutivo se deposita en una persona. Ese artículo debe ser reformado. El poder ejecutivo en México, tomando en cuenta toda la serie de abusos en nuestra historia, desde Díaz Ordaz al menos, pasando por José López Portillo y que hoy culminan en la militarización de AMLO, debe ser modificado, en favor de un poder ejecutivo colegiado. Que nos prevenga de los abusos de los iluminados, como la militarización total o las encuestas inducidas.

El remedio que sugiere quien esto escribe, entonces, es terminar de una vez con el carácter unipersonal del presidente, una de las características principales del presidencialismo mexicano. Que la presidencia unipersonal sea sustituida por un poder ejecutivo colegiado o bien del sistema parlamentario y que así, en bien del país, AMLO sea el último presidente de la historia de México.

Compartir.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.