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Viernes 15 de Febrero de 2019

¿Accidente o crimen político?

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Luis Octavio Murat Macias.

“Se ha destruido todo; se trata de recrear. Hay un gobierno, poderes; pero ¿qué es todo el resto de la nación? Granos de arena” (Napoleón Bonaparte).

En el Cerro la Chimenea del Chacuaco, perteneciente al Municipio de Coronango, cayó el helicóptero que transportaba a la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso y a su esposo, el Senador y ex gobernador del mismo estado, Rafael Moreno Valle, ambos regresaban de Tlaxcala. El lamentable suceso ha causado una tragedia de proporciones difíciles de predecir en la controvertida división política que vive el país.

Martha Erika Alonso fue electa gobernadora de Puebla una vez que superó todos los obstáculos surgidos por las impugnaciones de Morena contra su candidatura. Finalmente, el Tribunal Federal Electoral, por segunda ocasión, la declaró vencedora. Aún así, el opositor de Morena, Miguel Barbosa, insistió impugnando el triunfo de su adversaria al no reconocer el resultado del recuento de votos que confirmaron la victoria de Martha Erika Alonso.

El infortunio ocurrió justo en el momento en que la mayor parte de la población está de vacaciones celebrando la Navidad y las fiestas del fin de año, motivos por los cuales la tragedia se amortiguó un tanto. Sin embargo, una vez que terminen las fiestas del fin de año, las reacciones de protesta aumentarán debido a la sospechosa adversidad que ha impactado al medio político.

Las investigaciones de las autoridades, desde luego, ya se iniciaron, pero el “sospechosismo”, las conjeturas, los reclamos, las exigencias de claridad y justicia de tan lamentable tragedia manchada de obvio atentado contra la vida del poderoso matrimonio que pudo hacer la “magia” constitucional, a fin de que Martha Erika Alonso fuera la candidata del PAN a la gubernatura de Puebla —algo semejante a lo ocurrido en Argentina con el matrimonio de Nestor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner—, que fue electa presidenta de Argentina desde el 10 de diciembre de 2007 hasta el 9 de diciembre de 2015.

Por cierto, los esposos Kirchner fueron presidentes que si completaron 8 años en el cargo, el mandato más largo después de Carlos Menem y Domingo Perón, sólo que, en el caso de la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso, el cargo le duró un instante, y el escaño de Rafael Moreno Valle en el Senado, sólo cuatro meses.

La tragedia, que desde el primer minuto en que fue dada a conocer forzó a los sospechosos a deslindarse con una innecesaria declaración pública subrayando: “nosotros no fuimos, somos honestos”.

Aun así, la declaratoria no estará libre de sospechas ni de conjeturas, mucho menos de especulaciones, como lo piden nerviosamente las autoridades de la Secretaría de Seguridad.

En el momento en que se reanuden las actividades políticas y de gobierno, insistir en que se trató de un accidente o culpar al mal fario o al destino de haber calculado los tiempos exactos, como reloj suizo, para que la tragedia escapara de sospechas, conjeturas y especulaciones y coincidiera con la atención toda de media nación ocupada en festejos, regalos y comilonas y poco o nada atenta a los designios caprichosos del destino o de la oscura, hasta ahora, misteriosa y macabra decisión política que puso fin a la vida del joven matrimonio, que hasta el último minuto de su vida habían sido consentidos por la fortuna con esplendidez política y económica.

Esta tragedia, sin duda, ensombrecerá la marcha política del país al poner en duda, por razones obvias, la honestidad de las dirigencias de los partidos opositores al PAN en el Estado Puebla, principalmente la del grupo poblano de Morena, el cual todo el tiempo electoral impugnó los procesos y resultados del recuento de votos confirmando lo escrito por Sartre en el sentido de que “no siempre se gobierna inocentemente”, prueba de ello es una lamentable tragedia ordenada por el destino o por el mal fario o tal vez por esa creencia de que los individuos estamos sujetos a ciertas leyes ineludibles de la naturaleza humana imposibles de escapar.

Mientras tanto, la Procuraduría General de la República pedirá apoyo a varias agencias de investigación de Estados Unidos, incluido el FBI, para poder aclarar la tragedia sucedida en Puebla.

@luis_murat

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