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martes, abril 23

Guardia Nacional: ¿quién arriesgará su vida por AMLO?

Carlos Arturo Baños Lemoine.

Durante su conferencia de prensa del pasado martes 02 de enero, el mal llamado “Presidente de la República”, Andrés Manuel López Obrador, anunció la convocatoria para que los jóvenes mexicanos pasen a formar parte de la mal llamada “Guardia Nacional”.

Después de aventarse un rollo sobre la dignidad de servir a la patria, y de buscar la creación de climas de paz, tranquilidad y seguridad para todos los mexicanos, AMLO aventuró un futuro muy promisorio para quienes respondan al reclutamiento; futuro que incluye seguro de vida, servicio médico integral, sueldo quincenal “digno” (¿qué será eso?), gastos de transporte, alojamiento y alimentación, y 30 días de vacaciones al año, entre otras prestaciones.

De inicio, llama la atención la irresponsabilidad de dicha convocatoria, ya que aún no se aprueba en el Congreso de la Unión la norma reglamentaria de la Guardia Nacional. De hecho habrá un período extraordinario de sesiones para sacar adelante este asunto.

Pero, bueno, el nuevo gobierno no deja de sorprendernos con sus ocurrencias, improvisaciones y caprichos mediáticos. Como tampoco deja de sorprendernos con sus argucias semánticas para tapar sus yerros y contradicciones: como en campaña prometió la desmilitarización del país, cuando se refiere a la Guardia Nacional el nuevo gobierno deja de llamarles militares a los militares… ¡y ya está!

La Guardia Nacional será provisionalmente militar en su esencia e integración, pero dejará de serlo cuando ya pueda tener vida propia como cuerpo civil. Por lo visto, el nuevo gobierno cree que formar corporaciones del orden es como hacer palomitas de maíz en horno de microondas. Menuda decepción le espera, ya lo verán.

Y, más allá de esto, ¿de veras habrá incautos que se avienten a formar parte de dicho cuerpo militar, disfrazado de civil, que no sean ya militares?

Lo pregunto porque con consignas como la de los abrazos en vez de balazos, la fuerzas del orden la tendrán muy complicada este sexenio, pero de veras muy complicada. No sólo las fuerzas que ya existen, sino las fuerzas de nueva creación, como la Guardia Nacional.

¿Con qué facilidad el crimen organizado se disfrazará de “pueblo” para evitar la “represión” de las fuerzas del orden? Sólo piensen ustedes en el caso del huachicoleo, al que se dedican comunidades enteras, desde los niños hasta los ancianos.

¿Cuántas veces veremos escenas de militares, o de guardias “civiles”, replegarse vergonzosamente ante las turbas delictivas que exijan el cumplimiento del “amor y paz” del Presidente López Obrador?

Recuerden que el príncipe populista ha afirmado, una y mil veces, que él nunca mandará a ninguna fuerza del orden a reprimir al pueblo… ¡a ese “pueblo sabio, bueno y santo”!

No, caray, ¡pues patente de corso para hacer cuanta tropelía sea posible! Y vaya que el crimen organizado sabe sacar provecho de la mano blanda de los gobiernos…

En sus divagaciones evangélicas y en sus sueños de opio, López Obrador cree de veras que el “amor regenerador de Cristo”, y las ayudas sociales de su gobierno, serán suficientes para acabar de raíz con los millonarios negocios del crimen organizado en México.

El Presidente López cree, ilusamente, que el “verbo divino” tocará el corazón de todos los delincuentes pecadores, quienes terminarán dejando el mal camino para pasarse al “camino del bien”… ¡y no olviden que, para ello, AMLO también cuenta con el amor de las madrecitas mexicanas regañonas!

¡Bah, eso es lo malo de tener a un fanático religioso en la Presidencia de la República!

“Abrazos, no balazos”… ¿Habrá quién ponga en riesgo su vida para servir a un gobierno que sostiene esa divisa ante la delincuencia desatada de México?

De suyo, quien se enfrenta al crimen organizado en México lleva todas las de perder: se trata de grupos poderosos que, de sobra, tienen dinero, base social y buen armamento.

¿Qué imbécil se atreverá a enfrentar a esos grupos con bendiciones presidenciales y chorros de agua bendita?

¡Muy caro pagarán las fuerzas del orden el fanatismo religioso del nuevo Presidente!

Facebook: Carlos Arturo Baños Lemoine

Twitter: @BanosLemoine