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viernes, abril 19

Alertan de recurrentes crisis de abasto de agua en la CDMX

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México.- De tener más de 30 ríos y cinco lagos en la época prehispánica, la Ciudad de México podría quedarse seca, debido al crecimiento poblacional, al inadecuado manejo del recurso y a las consecuencias del cambio climático, advierten especialistas.

A lo largo de la historia, en la capital mexicana se han registrado diversas crisis de abasto de este recurso y se calcula que cada 25 años hay una de ellas. La última se presentó en 2010, año en que se redujo el suministro del líquido para combatirla.

El investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Fernando Torres Villarreal, afirmó en entrevista con Notimex que hay una sobreexplotación de la principal fuente de agua, el acuífero, que se prevé se agote en los próximos 40 años.

Consideró que la situación se agrava porque desde 1994 no se han introducido cantidades adicionales de agua en la ciudad, situación que hace notoria su escasez en algunas zonas.

Hoy, la capital mexicana utiliza 32 mil litros por segundo y el 55 por ciento de esa cantidad se obtiene del acuífero del Valle de México, 12 por ciento del Valle Lerma, tres por ciento de manantiales al sur poniente de la urbe y 30 por ciento más del Sistema Cutzamala, según se señala en la página de transparencia del gobierno de la Ciudad de México.

El académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán y del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Javier Torres Medina, señaló que por encontrarse en una cuenca, introducir agua a la capital siempre ha sido un problema, porque su principal fuente de abasto era el agua de lluvia.

Explicó que tras la llegada de los españoles a México y hasta el Porfiriato, se realizaron acciones como la destrucción de los acueductos, la creación del Tajo de Nochistongo en Huehuetoca y la construcción del drenaje profundo.

Dichas acciones, enfatizó, trajeron daños colaterales como la contaminación del agua de lluvia con aguas residuales, el hundimiento de la ciudad, el cual es de 40 centímetros al año, así como la latente amenaza de que la gran metrópoli deje sin agua a los más de 21 millones de habitantes.

La escasez de agua potable es similar a lo que otras urbes enfrentan, muchas ubicadas en África. La más popular fue la Ciudad del Cabo, lugar que sufrió la amenaza del “Día Cero” donde se planeaba cerrar la mayoría de tuberías de las casas, y cada habitante debería acudir a recolectar el líquido.

En esa localidad, la población no puede tener acceso a más de 50 litros por persona, y quien sobrepase es cantidad recibe multas o penalidades, o incluso algunos hogares tienen un sistema que apaga el suministro de agua al pasar el límite.

Esa situación fue la más grave en Sudáfrica, pero no es la única ciudad que vive con limitaciones de este recurso y corre el riesgo de sufrir un “Día Cero”, comentó el director ejecutivo de la campaña sin fines de lucro “Water Shortage South Africa”, Benoît Le Roy.

Metrópolis como Johannesburgo, que por décadas sufrió sobreexplotación en las minerías, necesita introducir agua de diferentes fuentes, demanda que también va en aumento en la capital mexicana por el crecimiento de la población e industria, que además se ve afectada por la contaminación y cambio climático que afectan a estos cuerpos de agua.

Benoît Le Roy advirtió que además de la escasez, la distribución inequitativa es otra amenaza, principalmente en aquellas familias de escasos recursos.

Para el investigador de la UNAM, Fernando Torres Villarreal, el problema de abastecimiento de agua puede atenderse, primero evitando fugas en las redes de distribución e impulsando una conciencia en la población para emplear menos cantidad del líquido en actividades cotidianas, como el uso de lavadoras e inodoros.

De igual manera, sugirió que sería importante utilizar el agua de lluvia para jardines, lavar lozas o cualquier otra actividad en la que no sea elemental usar agua potable.

 

NTX