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martes, abril 23

Los consumidores de drogas (EEUU) condenaron a uno de sus proveedores (“El Chapo”)

Carlos Arturo Baños Lemoine.

Risa, tristeza, coraje y decepción siguen causando los gringos con respecto a su política de drogas. De plano no se entiende cómo puede ser posible que un país que se construyó sobre buenos cimientos liberales, monte espectáculos absurdos y circenses como “El Juicio del Siglo”, o sea, el juicio de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”.

Guzmán Loera, de 61 años, el pasado martes 12 de febrero escuchó el veredicto de “culpable” de un jurado de 12 miembros en la Corte Federal de Brooklyn (NY), donde fue juzgado como líder del Cártel de Sinaloa. El juez del caso, Brian Cogan, leyó el veredicto unánime alrededor de las 12:30 horas, luego de tres meses de juicio y más de una semana de deliberaciones.

¡Y pensar que todo este show mediático se debe a que los gringos esencialmente siguen pensando, de forma por demás estúpida, que la culpa de los “males” que provocan las drogas sigue siendo de quien produce y vende las drogas! ¡Miren ustedes, caray!

Pobres gringos, eso de defender el libre mercado en todos los foros propios y ajenos para terminar por no entender el principio de la “soberanía del consumidor”, principio fundamental del libre mercado, equivale a tener cabeza de chorlito.

A través de la condena a “El Chapo”, los gringos se condenan a sí mismos, condenan su propia estupidez, condenan sus contradicciones como sociedad, condenan sus bases liberales (haciendo prevalecer las puritanas, que también las tienen)…

A través de la condena a “El Chapo”, los gringos exhiben el nivel de idiotez que puede alcanzar una persona, una sociedad, el mundo entero, cuando no se logra entender que las decisiones soberanas de un consumidor son de estricta responsabilidad de este consumidor… ¡punto!

¡Qué vergüenza ver a tanto político y periodista gringo diciendo que “El Chapo” por fin pagará sus cuentas con la “justicia gringa”, por las tantas veces que “envenenó” con sus “cochinas drogas” a los “pobrecitos y puros gringos”! ¡Ah, casi hasta lloro!

¡Cómo si “El Chapo” tuviera la culpa de que muchos gringos se metan hasta talco y gis chino pensando que son cocaína!

¡Cómo si “El Chapo” tuviera la culpa de que muchos gringos hayan cambiado, para comenzar la jornada, el “desayuno americano” por un café con marihuana!

¡Vaya cosa! ¡Qué formas tan torpes tienen los gringos de evadir sus responsabilidades y exhibir su oligofrenia!

Miren ustedes que si el mercado de las drogas estuviera bien regulado, no existirían delincuentes como “El Chapo” Guzmán. Comenzando por esto. La política prohibicionista-punitiva nunca ha dado, ni dará, buenos resultados: sólo generará mercado negro, tráfico ilegal, pingües ganancias, extorsión a los consumidores, violencia con armas de grueso calibre, financiamiento copioso para otras actividades delictivas, fácil sometimiento de las autoridades públicas (“plata o plomo”), fortalecimiento de los vasos comunicantes del crimen organizado, etc.

Pero el mundo sigue sin entender que todos los actos de comercio en donde participantes adultos concurren libremente buscando su propia satisfacción, sin daños a terceros¡no deben pertenecer al mundo del Derecho Penal!

Esos actos de comercio tendrán que ser adscritos al Derecho Económico, al Derecho a la Salud, al Derecho al Consumo… ¡pero no al Derecho Penal!

Pero no se entiende algo tan simple… ¡y por eso todos seguiremos pagando el precio de tanta idiotez!

Claro, porque mientras los gringos juzgaban y condenaban prime time a “El Chapo”, es decir, a uno solo de sus proveedores… ¡miles de otros proveedores se hallaban surtiendo de drogas a los gringos atascados!

Bien lo dijo el abogado de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Eduardo Balarezo: “El Chapo” no es la causa de los problemas de narcotráfico, sino un síntoma, de tal suerte que, mientras Estados Unidos no solucione su problema de consumo de drogas, la adicción, la violencia y la inseguridad continuarán día tras día.

Finalmente, Estados Unidos condenó a un narcotraficante viejo y en retiro. Mientras EEUU juzgaba y condenada a “El Chapo”, cientos o miles de jóvenes capos se estaban disputando las plazas… ¡para llegar a ser chingones y jefes, como “El Chapo” Guzmán!

Facebook: Carlos Arturo Baños Lemoine.

Twitter: @BanosLemoine