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viernes, abril 19

Echeverría y Gutiérrez Oropeza

Héctor Moctezuma de León.

En la conferencia de prensa mañanera de este viernes, el presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó que en los documentos del CISEN, que estarán a disposición de quien lo solicite a partir de este lunes, aparece el nombre del Estado Mayor Presidencial como el primero en llegar a la Plaza de las Tres Culturas aquel 2 de octubre de 1968, que terminó con la matanza de estudiantes que realizaban un mitin como parte del movimiento estudiantil que cimbró al país por aquellos días.

¿Por qué el Estado Mayor Presidencial? Porque, como lo explica mi colega y amigo el periodista Juan Veledíaz, en su libro Jinetes de Tlatelolco, Luis Echeverría y el general Luis Gutiérrez Oropeza tramaron el ataque armado a los estudiantes con los resultados que todos conocemos, decenas de estudiantes muertos y el encarcelamiento de los dirigentes del Consejo Nacional de Huelga. Ese día, señala el libro, “García Barragán recibió una llamada de Gutiérrez Oropeza, quien le informó que había desplazado varios oficiales del EMP en algunos edificios, armados con metralletas para ayudar al ejército con órdenes de disparar a los estudiantes armados”.

Abrir el archivo del CISEN deja muy mal parado a Luis Echeverría Álvarez, de quien Veledíaz cita en su libro, que “creó un ‘comité estratégico’ que en secreto alentó los ‘alborotos’ estudiantiles que se presentarían ese año. El jefe del Despacho de Bucareli estaba apoyado por ‘altos funcionarios del gobierno’. Y aprovechó la maquinaria oficial para detonar un conflicto, que utilizó como arma para borrar a sus contrincantes de la carrera presidencial” (revista Proceso).

Gustavo Díaz Ordaz y su entonces secretario de la Defensa Nacional, Marcelino García Barragán, nunca estuvieron al tanto de las maniobras de Echeverría y Gutiérrez Oropeza, sobre todo respecto a la trama que tenían para el mitin en la Plaza de las Tres Culturas, lo que seguramente quedará al descubierto cuando se hagan públicos los documentos de la instancia encargada de la inteligencia.

De acuerdo con Veledíaz, el ejército sólo iba a empujar a los asistentes hacia la antigua prisión de Tlatelolco para desalojar la plaza, incluso se manejo que sería sin armas, entonces ¿quién dio la orden de disparar? Eso es algo que seguramente está en los documentos que estarán a disposición de quien los solicite, por eso en los próximos días podrá haber revelaciones importantes sobre lo que verdaderamente sucedió aquel 2 de octubre de 1968 y quiénes fueron los responsables de la matanza. Tarde, pero llegará la verdad.

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La renovación del PRI está en marcha, sangre nueva, aspira a la presidencia de lo que queda de ese partido, como el doctor José Narro Robles, quien levantó la mano al igual que otro jovencito, sin mañas, como lo es el ex–gobernador de Oaxaca, Ulises Ruíz. Y aunque usted no lo crea la lucha por las cenizas del que fuera la aplanadora electoral, será a muerte.

circuitocerrado@hotmail.com

@HctorMoctezuma1