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miércoles, abril 24

El viejo Pemex agoniza

Luis Octavio Murat Macías.

<<Los hombres deben juzgar de lo que está permitido y de lo que no lo está, no por ley, sino por su propia conciencia; es decir, por su juicio personal >> Erigiéndose en jueces del bien y del mal, los hombres vuelven al estado de naturaleza y a su horrible anarquía. Thomas Hobbes.

En la escuela primaria nos enseñan que el 18 de marzo es una fecha histórica porque se conmemora el día en el que, Lázaro Cárdenas del Río, Presidente de México, nacionalizó la industria petrolera que estaba bajo el dominio y control de las “Siete Hermanas”.

La nacionalización decretada por el Presidente, Lázaro Cárdenas, tiene especial significado por la decisión tomada, y el haber enfrentado con firmeza las presiones de Estados Unidos y la Gran Bretaña, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.

A 81 años de aquel histórico decreto presidencial, cuando la nación manifestó su respaldo al Presidente Cárdenas con donaciones públicas para que se pagara la millonaria deuda a 17 compaías extranjeras, entre ellas figuraban la Compañía Mexicana de Petróleo llamada El Águila (Royal Dutch Shell), la Huasteca Petroleum Company (subsidiaria de la Standard Oil Company de New Jersey, que se vio afectada a cambiar su nombre Amoco Corporation), y la California Standard Oil Company of México (hoy Chevron Corporation); nos encontramos con una realidad que causa pena al saber que la deuda de Pemex es de ¡100 mil millones de dólares! La deuda empresarial más cuantiosa del mundo. Difícil de creer, pero así de enorme es el daño causado a México.

Decisión valiente y firme la nacionalización de un Presidente patriota como el General Lázaro Cárdenas del Río. Por ello, su imagen, su nombre y su legado es recordado con emoción, con orgullo y agradecimiento por la nación cada 18 de marzo, aniversario de la Nacionalización Petrolera.

Al Presidente Lázaro Cárdenas la Patria lo honró abriéndole la puerta de la Historia de México.

Han transcurrido 81 años de aquella decisión presidencial, que dio a México la oportunidad de ser un gigante mundial en la producción de petróleo.

Sin embargo, los gobiernos posteriores a la nacionalización no cumplieron con el legado cardenista, para hacer de Pemex una empresa de gran soporte para tener una economía sana.

Usaron a Pemex como “Cueva de Alí Baba” plagada de corrupción, de subordinación a las señales estadounidenses y haciendo del legado cardenista riqueza personal y de grupo.

Presidentes como José López Portillo, vendieron petróleo en el mercado negro enviando barcos cargados del combustible a Holanda para bajar los precios del petróleo en el mercado mundial (Expresión, Octubre 2018).

Los gobiernos se apoderaron de Pemex chupándole la riqueza sin inyectarle nada, tampoco diversificaron la economía del país, toda vez, que los pozos petroleros mexicanos continuaban produciendo enorme riqueza: “preparémonos para administrar la riqueza”, declaró soberbio el Presidente, López Portillo, durante una cena en honor del Presidente de Estados Unidos, James Cárter.

Pero sucedió, que el poder, la riqueza, la comodidad y la corrupción, que dieron abundancia y comodidad a los diferentes gobiernos de la República, llegaron a su fin debido a que los pozos petroleros se agotaron. Cantarel se agotó, otros se secaron, y el Presidente, Enrique Peña Nieto, declaró que: “la gallina de los huevos de oro se secó”, 13 de enero de 2017.

El dispendio de la corrupción, el despilfarro y la irresponsabilidad de los presidentes de la República que sucedieron al Presidente de Lázaro Cárdenas, perfilaron a Pemex a la bancarrota. Así, Pemex pasó de ser la tercera compañía petrolera mundial en el 2004, a la octava en el 2015.

No cuidaron a Pemex, el legado cardenista fue traicionado por la corrupción política imperante. No se construyeron mas refinerías y las existentes fueron abandonadas; fue más cómodo y barato importar los energéticos de los Estados Unidos. A la “gallina de los huevos de oro” la perforaron hasta que se quemaron en el huachicol.

Este 18 de marzo del 2019 no hay nada que festejar, solamente queda recordar a un patriota que hizo bien su parte, Lázaro Cárdenas, Presidente de México, que dio vida a Pemex, ese viejo petrolero, que hoy está agonizando.

@luis_murat