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martes, abril 23

Quintana Roo: la desmemoria en el oscuro manejo de candidaturas

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Miryam Gomezcésar.

Una buena noticia es el regreso de las clases de civismo que se impartirán en las escuelas, un aspecto necesario para la formación ciudadana cuando aún sin ser especialistas se entiende la necesidad de recuperarla ante la delicada realidad que vivimos.

El civismo, que es también parte de nuestra cultura, permitirá recuperar el orden social a través del conocimiento de las normas desde la educación primaria junto a la aplicación de programas específicos y la modificación que se hace de las políticas públicas. No es una tarea fácil ni se esperen resultados concretos inmediatos, pero es un buen principio.

Así como hay asuntos polémicos que dividen la opinión de la población, hay algunos que difícilmente serán rechazados cuando existe la necesidad de reformar lo necesario para recuperar la tranquilidad perdida. La enseñanza de las normas cívicas es importante para una mejor convivencia, la instrucción inicia en casa pero se formaliza en las instituciones educativas.

A días para el inicio de la Semana Santa, este tema del civismo nos viene bien a muchos cuando, desde nuestra impoluta soberbia, solemos descalificar cuanto hacen y dicen los gobiernos. El federal que, a fin de cuentas apenas lleva poco más de 100 días de iniciado, aunque tiene muchos obstáculos para avanzar, cuenta con el apoyo de un alto porcentaje de aprobación social pese a los escándalos, errores y reclamos.

Tal vez la consigna de las conferencias matutinas, traer -como dijo en campaña- “a mecate corto” a los desalmados, marcar la agenda, suavizar querellas, matizar posturas, y aunque no todas sus decisiones sean aceptadas, aplaudidas o comprendidas por la abrupta forma de aplicarlas, lo cierto es que el resultado del cambio, de forma y fondo, podrá evaluarse a mediano y largo plazo, y mientras tanto, quiérase o no, ese esfuerzo que resalta errores, también destaca los aciertos.

Quienes hemos vivido en ambas fronteras, conocemos los problemas de las distancias, el clima, la economía y las condiciones para mitigar la carestía.

Es lógico que la aplicación de las modificaciones fiscales y salariales en la frontera norte aumente los conflictos, sobre todo desde el 1° de enero donde se aplica la zona estratégica libre en entidades como Chihuahua, Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Baja California y Sonora, porque el incremento al doble del salario mínimo en la región, más la reducción a 20 por ciento al Impuesto Sobre la Renta (ISR) y al ocho por ciento el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que a cualquier familia emocionaría, no así a los empresarios que deben ceñirse a las reglas.

Hasta el momento, los emplazamientos a huelga, solicitudes de amparo contra el aumento salarial, amenazas de retirar sus empresas del país y connatos de pleito laboral, continúan. El amago de los empresarios, que dejaría a cientos de trabajadores sin empleo, hasta el momento no se ha efectuado, pero esto no significa que no suceda, porque al subir el costo de la mano de obra, la empresa reduce sus ganancias y, eso, eso difícilmente alguien de la iniciativa privada lo aceptaría si no obtiene beneficios fiscales o de otra índole.

Se entiende que no todos los empresarios maquiladores y refresqueros, entre otros, estuvieran preparados ni comprometidos para enfrentar los costos de tan fuertes pero necesarias decisiones, a pesar de que, de su resultado, que podrá evaluarse en próximos meses, depende su implementación en Othón P. Blanco (Chetumal) como está comprometido.

Ya que estamos en Quintana Roo, los temas que concentran la atención local son la inseguridad y el proceso electoral, donde los acuerdos a espaldas de los ciudadanos hacen que lo impensado suceda. En este pantanoso juego de veleidades, los ex mandatarios, todos, mueven sus piezas en todos los partidos.

En el PRI, cuando a nivel central se encuentran en pleno proceso de renovación de su máxima dirigencia y esperan el apoyo institucional de sus bases para elegir entre un puñado de figuras un líder que signifique la posibilidad de recuperar la otrora fuerza suprema, en el reparto de candidaturas se aplica la norma “el que parte y comparte se queda con la mayor parte”, los abusados Judith Rodríguez Villanueva, Manuel Díaz Carvajal, Rosario Ortíz Yeladaqui, José Alfredo Ramos Tescum y Gladys Etelvina Burgos Gómez se quedaron con los primeros cinco lugares de las plurinominales, nada tontos.

Lo mismo hicieron los alquimistas del PAN, PRD, MC y Morena, este último que, como ropavejero, le ha dado por recoger lo que otros partidos desdeñan por no representar votos, como con la ex tricolora felixista, bailadora de perreo en la tarima de campaña, obsequiadora de tangas al honorable, ex repartidora oficial de despensas del PVEM en la Región 91, la expanalista y ex diputada plurinominal suplente, Susana Hurtado Vallejo, pero igual sucede con Enrique Baños.

En este escenario, se dice que la división interna en la Comisión Nacional de Elecciones de Morena es tal, que su líder Yeidckol Polevnsky, entrampada como está en su soberbia, en medio del desaseo en la selección de candidatos a las diputaciones locales que está bajo su control, la líder tropieza.

Para muestra un botón, el coordinador electoral de Morena en Quintana Roo, el Diputado Federal Jesús Pool Mo, realizó una reunión de capacitación con los candidatos enlistados. Hasta ahí todo normal, salvo que la convocatoria incluyó a los que quedaron fuera de la lista, como el militante fundador Enrique Baños y externos como Susana Hurtado. Extraña falta de tacto en alguien con la experiencia política de Pool Mo.

Este desorden, que pareció un burdo desprecio a quienes quedaron fuera de la lista, sienta las bases de comportamiento de cómo las mismas mañas utilizadas en otros partidos trasminaron a Morena, haciendo acuerdos en lo oscurito de espaldas a la militancia, las mismas que propiciaron el desplome del priísmo y hoy aparece en Morena como una práctica normal.

Mientras el Gobernador Carlos Joaquín González se esfuerza en acudir a todos los municipios en busca de recuperar la confianza popular perdida, cortando listones, inaugurando convenciones, encuentros sectoriales y hablando del éxito de sus acciones en las redes sociales, en las calles de las ciudades los reclamos están a la orden del día, tanto por el tema del aumento de la violencia incontenible como por el nivel de corrupción e impunidad visibles en su gobierno.

Caso concreto es el destino de más de 110 millones de pesos que, en apoyos sociales, entregó supuestamente la dirigencia de la XV Legislatura sometida al Ejecutivo, cuya administración no ha podido comprobar la autenticidad de los nombres ni la legitimidad de las firmas en los recibos, pese a la demanda de la organización Somos Tus Ojos – Transparencia por Quintana Roo, que encabeza la abogada litigante Fabiola Cortés. El escándalo es apenas la punta del iceberg de la corrupción que impera en los Poderes locales.

A su vez, en el terreno municipal, durante la pasada sesión del Cabildo cuando estaban centrados en lograr un acuerdo para la articulación de la Policía Municipal Auxiliar que ya contaba con el apoyo de la cúpula empresarial que intervendrá para bajar recursos que permitan mejorar la prestación del servicio, el regidor Isaac Janix durante toda la reunión trató obstinadamente de boicotear la sesión y cambiar el sentido del proyecto implantando la idea de su privatización.

Esto disgustó mucho a los sesionistas, por lo que implicaba la sugerencia cuando el proceso para su integración se realizó cuidadosamente para conseguir los apoyos profesionales indispensables para su adecuada aplicación.

La alcaldesa Mara Lezama, como todos los mandatarios, sabe que no es lo mismo estar en campaña que detentar el poder, por lo que intenta generar un ámbito de confianza, de acercamiento con los habitantes de este importante municipio, consciente que muchos la sienten distante y perdido al destino en ocasión al aumento de la criminalidad.

Al tratar de responder a los cuestionamientos por la creación de la Policía Municipal Auxiliar, Mara Lezama explica: “La policía auxiliar no será un negocio sino una herramienta que sume, que viene a reforzar también una demanda que nos habían pedido muchos empresarios que nos habían dicho ‘Oye, quiero contratar, cómo se puede hacer’ “.

Así, la presidente municipal lo mismo encabeza reuniones locales de seguridad, que reaparece en un programa matutino tratando de ganar terreno con la comunidad en la conciencia de tener que rebasar sus propias limitaciones y los muchos errores cometidos que son explosivos en este momento de proceso electoral, dinamita pura.

Es por lo anterior que la actitud asumida por el regidor supuestamente  independiente Isaac Janix, por ignorancia de las formas, de las normas internas o por simple protagonismo irresponsable quiso descarrilar un proyecto profesional, ya avanzado y lo único logrado fue una intervención lamentable con argumentos falaces como plantear que se intenta lucrar con un servicio público obligado, cuando empresarios y habitantes viven la realidad del caos de las extorsiones y la inseguridad.