Simplemente Zedillo

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portadajornadaMartha Anaya
Veo la foto de Ernesto Zedillo y Felipe Calderón en la primera plana de la Jornada y me digo ¡que fotón!, digna de encabezar un lindo álbum familiar.
Mesa pegada a un tierno ventanal blanco, con sus cortinillas recogidas dejándonos ver un paisaje nevado que, por la óptica, pareciera un árbol de navidad. La mesa en sí, rectangular, mantel de color de rosa con unos tulipanes amarillos y rojos en un florerito pegado al ventanal. A su lado, la panera –también con servilleta rosa y encaje, dejando ver unas rebanadas de pan. Los cubiertos de plata (tenedor y cuchillo) frente a ellos y copas de cristal con agua.
Sólo un aparatejo gris extraño, situado a un lado del tenedor de Calderón, desentona en esa bella postal. Pero a uno y otro lado de la mesa, sentados en sillas de madera, Zedillo y Calderón se miran de frente con esos sus ojos marrones detrás de sus anteojos.

Ellos son el hoy Presidente de México y nuestro último ex presidente procedente de las filas del PRI.
Así, a puro ojo, ¿quién tiene más facha de Presidente?, me pregunto. Los miro bien:

¡Felipe Calderón!. Sí. ¿Será por la banderita tricolor que lleva en la solapa? Vuelvo a mirarlos y me digo no, es porque Calderón tiene una expresión de una condescendencia, apenas si sonríe (ni siquiera se le notan los dientes) y parece decirse: ‘mira nada más, tú y yo aquí sentados’

Zedillo, en cambio, se nota más abierto y contento luce mucho más pelo que Calderón. Más canoso, eso sí. Su torso se ve algo echado hacia delante, sonríe abiertamente… Sí, ahí está, es en la sonrisa donde más se nota quién es quién hoy en día:

Calderón se nota tenso o, al menos, alguien que guarda su distancia. En cambio Zedillo se ve tranquilísimo, a gusto, contento. El primero, cuidando y/o cargando su responsabilidad de mandatario. El segundo, como aquellos que se encuentran ya más allá del bien y del mal.

Eso sí, ninguno de los dos muestra sus manos. Zedillo las tiene prácticamente debajo de la mesa. Calderón sólo deja ver la mano derecha, algo alejada de la mesa. ¿Significará algo?

Bueno, ¿y qué dicen? Pues el que dice es Zedillo. Tranquilamente suelta que nuestro rescate bancario, el Fobaproa, nos costó a los mexicanos más de lo que Estados Unidos gastará en el rescate de sus bancos.

zedillocalderon

Lo leo y me digo: ¿y éste de qué se ufana?

Le doy vueltas al tema: ¿no será más bien un mensaje a Carlos Salinas?; una manera de decirle: ¡fíjate el tamaño del desastre que me dejaste!

¿Será un cínico, como dice Andrés Manuel López Obrador?

O será simplemente Zedillo: el economista, el que suelta numeritos sin medir su impacto político.

Me quedo con esta última posibilidad. Es simplemente Zedillo.