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Asesinos en el PRD

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José Guadarrama Márquez

José Guadarrama Márquez

Rubén Cortés

Norberto Jaime Treviño, precandidato del PRD a la alcaldía de García, cayó como presunto asesino del jefe de la Policía local, General Juan Arturo Esparza García.
Marco Antonio Mejía López, ex guardaespaldas de AMLO, guarda prisión por el asesinato del Jefe de Seguridad de Cancún, General Mauro Enrique Tello Quiñones.
José Guadarrama Márquez, aspirante del PRD a la gubernatura de Hidalgo, es relacionado con el crimen de seis perredistas en Jacala, Hidalgo.


Van, por ahora, estos nombres como ejemplo de la desideologización de la izquierda, lo cual ha provocado que parte de ésta represente una mafia empeñada más en saquear nuestro multimillonario sistema electoral, que en cumplir su papel histórico de impulsar las ideas y la igualdad.
En su afán por el dinero público –AMLO, líder sin cargo alguno, sacó 200 millones de pesos durante la pasada Legislatura mediante “donaciones” de diputados afines— la izquierda cobija personajes con absolutas carencias ideológicas.
Como Jaime Treviño, quien buscó la candidatura a la alcaldía de García para las elecciones del 2 de julio, impulsado por el dirigente estatal perredista, Eduardo Arguijo, aunque perdió las internas contra el entonces diputado local Guillermo Gómez Pérez.
Otro es Mejía López. Durante la campaña presidencial de 2006, fue guardaespaldas de AMLO y luego éste usó su ascendencia sobre Gregorio Sánchez Martínez, alcalde perredista de Benito Juárez, para colocarlo como director del Penal de Cancún.
Ese era su cargo cuando fue capturado, a principios de año, por vínculos con Los Zetas y su implicación en el asesinato del general Tello Quiñones. El Puma, su alias, había sido enviado por AMLO a adiestrarse con las Fuerzas Armadas de Israel.
Después de los comicios, trabajó en seguridad para Marcelo Ebrard, en el GDF, hasta que, en abril de 2008, fue nombrado director del Penal de Cancún.
Hay que recordar que en el crimen del general Tello Quiñones también estuvo César Román Zúñiga, sobrino del alcalde obradorista Sánchez Martínez.
Y está el caso de Guadarrama. La CNDH emitió la recomendación 75/1991 por la muerte de los militantes perredistas Gilberto Camacho López, Armando Camacho López y Ramiro Márquez Salas, en un asesinato “organizado y ordenado por caciques y gatilleros encabezados por José Guadarrama Márquez”.
La recomendación se refiere a Guadarrama como “una persona que se ha mantenido en el poder municipal durante más de diecisiete años, durante los cuales ha utilizado la violencia y el terror contra los habitantes de la región”.
Dos veces candidato a gobernador por el PRI, Guadarrama fue su secretario de Acción Electoral del CEN durante la estrepitosa derrota de Francisco Labastida como candidato presidencial en el 2000, tras lo cual se pasó al PRD.
Ah, Guadarrama pertenece al grupo de AMLO.
Por más señas.