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El Payo y Zotoluco salvan una tarde aciaga y helada

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Foto: Especial
El Ñor
Con gran expectación se llevó a cabo la corrida inaugural de la temporada grande en la Plaza México, un ambientazo y un lleno casi total.
Pero empezaron a desfilar los toros de la ganadería de San José que no sirvieron para nada además de estar muy justos de presentación con bronca para el quinto de la tarde que fué devuelto por chico hasta que el “Zotoluco” y “El Payo” regalaron un toro cada uno de diferentes ganaderías y cortaron una oreja y dos respectivamente , “El Payo” se salvó de un percance muy serio aunque tuvo una contusión en las cervicales y un puntazo en la espinilla.
La tarde era soleada con ráfagas de viento helado que calaban hasta los huesos, la gente llegó con ganas de aplaudir y sacaron a los tres alterantes a saludar desde el tercio antes de comenzar la corrida. Salió el primero de la tarde y Zotoluco lo lanceó muy bien toreando a la verónica rematando con una media que le salió dibujada, castigaron mucho en varas al de San José y se le acabó la poquita sangre brava que traía, “El Zoto” lo toreó muy aseado pero su enemigo era muy descastado y no dió para más, mató pronto y se retiró entre aplausos.
Con su segundo poco o nada pudo hacer ante la mansedumbre del animal se puso pesado con el acero y le terminaron sonando un aviso.
Regaló un séptimo de la ganadería de Jorge María que resulto muy bueno y se dejó meter mano, ahí Zotoluco le cuajó una faena básicamente derechista muy al estilo de él y que le fué jaleada por un público con más ganas de festejar que de apreciar, bien ha estado el torero y se tiró a matar cobrando una estocada defectuosa pero que bastó para que doblara el de Jorge María, fuerte petición y una oreja concede el sr.juez Gilberto Ruiz Torres que le es ligeramente protestada.
Enrique Ponce definitivamente ya está instalado en la gloria de la tauromaquia, sus más de dos mil corridas toreadas le hacen ver que ejecuta las cosas difíciles de la manera más fácil, con su primero realizó un quite por chicuelinas recreándose en la suerte que fué una belleza, tras un pésimo tercio de banderillas, Ponce estuvo en maestro sobando mucho al toro, consintiéndolo hasta hacerlo pasar exprimiéndole hasta lo último de la escasa bravura que tenía el burel, el trazo y los toques con la muleta eran exactos y llegó a ejecutar hasta tres veces “La Poncina” lance que consiste en pegar muletazos en redondo flexionando la rodilla y le salieron muy bonitos a despecho del viento helado que molestaba. Mató mal y perdió un oreja que ya tenía bien ganada, lo llamaron a saludar desde el tercio.
Su segundo fué devuelto por chico después de sonora bronca del público hacia el juez de plaza . Salió un sustituto de San José que era un toro gordo al que no se le podía hacer fiestas y con el cual Ponce estuvo muy voluntarioso para después ponerse a pinchar hasta escuchar un aviso.
Octavio Garcia “El Payo” demostró una vez más que es una de las cartas fuertes entre los toreros jóvenes que se han de presentar en la temporada y después de pechar con un lote infumable regaló un octavo toro de la ganadería de Sta, María de Xalpa de nombre “Ilucion” si, leyó usted bien, así estaba escrito el letrero con que lo anunciaron, el toro resultó muy bravo y enrazado al cual lanceó muy bien a la verónica y después de brindar al público, “El Payo” se fué al centro del ruedo para realizar dos escalofriantes péndulos que fueron muy aplaudidos, al iniciar su faena de muleta el toro que era muy codicioso se le venció por el lado derecho propinándole tremendo maromón y haciendo por el diestro ya en el suelo, le propino una paliza de órdago que nos hizo pensar que llevaba una cornada seria, al torero lo llevaron a la enfermería y tardó varios minutos en regresar al ruedo y lo hizo todo maltrecho para torear al toro como Dios le dió a entender ante el delirio popular, mató de un estoconazo y la gente pidió las dos orejas que fueron concedidas y que por cierto no paseó ya que estaba muy adolorido y se retiró a la enfermería para después ser llevado a un hospital donde lo iban a revisar más a fondo. La gente salió contenta y hablando entusiasmada de “El Payo” como una promesa hecha realidad.
Extraña corrida ésta primera de la temporada en donde se cumplió el viejo adagio que dice “El hombre propone, Dios dispone, sale el toro y todo lo descompone”.