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¡Zetaelecciones en Hidalgo!

Andy Novell F.
En pocos días se llevaran a cabo las elecciones para gobernador y presidencias municipales en algunos estados del país, las contiendas electorales en algunos casos se han radicalizado como es el caso del estado de Hidalgo de donde escribimos estás líneas.

Pachuca, Ixmiquilpan, Huehuetla de Reyes, San Bartolo Tutotepec, entre otros municipios son los peleados por el PRI y la alianza PAN-PRD; si pongo el calificativo de “peleando”, es porque esta palabra es la mejor aplicada para este proceso electoral; aquí en Hidalgo aún se ejerce esa vieja política de la amenaza, de la coacción del voto por parte de las autoridades estatales.

Sin embargo, este proceso electoral tiene otro matiz, ese del que tanto se menciona y del que tanto se tiene miedo, “el narcotráfico” esta de lleno en las elecciones del estado de Hidalgo.

Empecemos desde el principio; ya me lo habían advertido antes de llegar a Hidalgo, antes de salir del Distrito Federal, me lo advirtieron tanto políticos como algunos mandos de la corporación estatal a cargo del Secretario de Seguridad Pública estatal Damián Canales.

Me advirtieron “ten cuidado” los retenes que se hacen en Hidalgo no son de policías son de “zetas”, ellos son dueños absolutos del estado, ellos mandan aquí. Quienes hacían la advertencia no se conocen entre sí, pero viven en Hidalgo, conocen la problemática silenciosa que se lleva aquí, ahora veo la realidad y es la misma que describen.

Por las calles de Ixmiquilpan y de Pachuca en los rumores que se dejan escuchar por las calles es que el Heriberto Lazacano Lazcano el “Lazca” jefe del grupo delictivo de los “Zetas” tiene su casa en la zona conocida como la “Villita”, los rumores son fuertes, es más lo aseguran. Así como aseguran que hay varios candidatos a presidentes municipales que son integrantes o reciben dinero de este grupo delictivo.

Una prueba de ello es que la mayoría de iglesias católicas en esta zona fueron construidas con dinero del “Lazca”, así lo dan a conocer las placas que llevan su nombre y que se encuentran en cada templo de la comunidad.

La pregunta es ¿por qué en Hidalgo? La respuesta es sencilla, este estado tiene un pacto de no violencia con las autoridades estatales de acuerdo a diversos actores políticos que viven en la entidad. Este “pacto” ha servido para que no haya enfrentamientos, ejecutados y levantados; lo malo que aumento en un 300 por ciento las adicciones como el consumo de cocaína, marihuana y drogas sintéticas en el estado, un pago demasiado elevado para evitar la violencia.

Hidalgo es el primer ensayo de la llamada narcopolitica para expandirse en las próximas elecciones que se tendrán en el 2012 para gobernadores y presidencia de la República; aquí en Hidalgo considerado dentro del ranking de la pobreza extrema, es un buen estado para las narcoelecciones.

Municipios de migrantes que dejan a sus familias, la mayoría mujeres y niños, no tienen oposición en que sean gobernados por la “maña”, los “malos” como se les conoce por estos lados, no hay oposición porque pagan 10 mil pesos mensuales a quienes alquilen sus tierras para la siembra de enervantes o del llamado “maíz bola” que es la amapola o 3 mil pesos a la semana a quienes ayuden al proceso de la droga sintética.

En este estado todo mundo sabe quiénes son los llamados narcopoliticos, saben quienes están metidos en los negocios turbulentos, saben quienes no son los candidatos ideales y quienes solamente prometen para no cumplir; aquí saben todo eso hasta las propias autoridades quienes simplemente voltean para otro lado, para el lado del color del dinero.