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En California le piden a Chente que no se vaya

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Los Ángeles, 12 Mayo. (Notimex).– Con un emotivo concierto en Ontario, California, en el que brotaron lágrimas y los gritos de “¡Chente!, ¡Chente!” y “¡No te vayas!”, Vicente Fernández inició aquí su gira del adiós en Estados Unidos.

“El Charro de Huentitán” inició su cuenta regresiva en la Unión Americana, para el retiro de los escenarios que lo llevará por ciudades de este país, América Latina y despedirse definitivamente el día de su cumpleaños, en febrero de 2013, en el Estadio Azteca de la Ciudad de México.

En un atiborrado Citizen Bank Arena de esta ciudad, a unos 100 kilómetros al Este de Los Ángeles, el rey de la canción ranchera no sólo demostró que no se está quedando ciego, como se ha rumorado, sino que a sus 72 años sigue con tremenda voz.

En este encuentro de emociones encontradas, “Chente”, como le dicen sus seguidores, interpretó temas de despedida a tono con su retiro, como “Las golondrinas”, “A mi manera”, “De qué manera te olvido”, “Adiós amor”, “La ley del monte” y “El rey”.

En su concierto de tres horas, Fernández interpretó unas 50 canciones, la mayoría muchos de sus grandes éxitos de una carrera de 46 años que lo ha llevado a convertirse en el número uno de la canción ranchera.

Ataviado con un traje de charro color café con adornos en dorado, que contrastaban con su cabeza totalmente blanca, así como con sus cejas y bigote azabaches, Fernández -como es característico durante su actuación- tomó unos 30 tragos de alcohol para calentar la garganta.

Fue evidente cómo en diversos momentos se limpiaba el rostro del sudor y a veces se retiraba lágrimas por los momentos que compartió “no con mi público, sino con mi familia, como siempre los he considerado”, expresó.

Al abrir, “El Charro de Huentitán” empezó con una de sus canciones más recientes, “La vida es una copa de licor”, en la que advierte que por mucho que uno se cuide, jamás se saldrá vivo de este mundo.

Recibido con sonoros aplausos y el público de pie, Fernández, tras agradecer su presencia, así como lanzar besos y abrazos imaginarios a la distancia, señaló que las muestras de cariño “las disfrutaré hasta el último día de mi vida”.