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#YoSoy132 podría cambiar políticas públicas

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Nueva York, 12 de junio (Notimex).- Analistas en Estados Unidos previeron hoy que la influencia del movimiento estudiantil mexicano #YoSoy 132 podría ser de largo plazo para promover cambios en políticas públicas y no un elemento decisivo en el actual proceso electoral.

“Serían menos influyentes en estas elecciones, pero pueden ser influyentes a largo plazo en legisladores y en intelectuales, en términos de fijar una agenda para el gobierno y lo que éste podría hacer, en especial si mantienen la presión social”, estimó Shannon O’Neil, investigadora del Consejo de Relaciones Exteriores.

En un evento auspiciado por la Cámara de Comercio México-Estados Unidos, capítulo noreste, dijo que el movimiento que pugna por la democratización de los medios de comunicación está conformado por estudiantes que provienen en buena medida de universidades privadas y de un contexto relativamente privilegiado.

Así, incluso pueden tener influencia en sus padres y en el poder que éstos mantengan en el sector público y privado, lo que podría impulsar cambios en las prioridades del país en cuestión de políticas públicas.

“Hay posibilidad de que influyan en cambiar políticas del país, en cuestiones como transparencia, derecho a la información e incluso en promover la creación de una tercera cadena de televisión”, apuntó O’Neil.

Puntualizó que por el momento percibe al movimiento principalmente como un observador crítico de las políticas públicas, pero que en unos años tendrán “las conexiones” necesarias para promover cambios si es que se mantienen enfocados en sus prioridades.

Por su parte, Francisco Abundis, codirector de la encuestadora Parametría, apuntó que el segmento de estudiantes entre 18 y 24 años representa el 17.6 por ciento del electorado mexicano, aunque aclaró que solo una de cada cinco personas de este grupo social acude a la universidad.

Así, tan solo entre dos y tres por ciento de los electores son actualmente estudiantes universitarios, lo que representa alrededor de dos millones de personas, cuya preferencia electoral está dividida entre los cuatro principales candidatos.

“No digo que no sean influyentes, sino que su mensaje principal es difícil de comprender -la democratización de los medios de comunicación- para el público general. Tampoco consideramos que el cierre en las preferencias electorales de las últimas semanas obedezca a este movimiento”, enfatizó.