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La simulación del ombudsman

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Rubén Cortés

El ombudsman denunció penalmente a Genaro García Luna y otros 20 funcionarios de la entonces AFI, con cargos que no admiten derecho a fianza, porque propiciaron la liberación de la francesa Florence Cassez sin ser inocente.

Pero se trata de una simulación de Raúl Plascencia porque hizo la denuncia sabiendo que los delitos ya prescribieron. Entonces quien debe ser acusado ahora es Plascencia por haber esperado a la prescripción para hacer la denuncia.

Porque está denunciando a García Luna y los otros por haber recreado la captura de Cassez, el 9 de diciembre de 2005, pero apenas ahora, siendo que la CNDH admitió que se había tratado de un montaje desde el 2 de marzo de 2007.

Plascencia conoció la acreditación del montaje por parte de la CNDH (contenida en el expediente 2006/656/5/Q) desde que asumió la presidencia de ésta el 16 de noviembre de 2009… sin embargo, se le ocurrió tan sólo ayer presentar la reclamación penal.

La acusación en PGR contra García Luna, Cárdenas Palomino (ex director de Investigación), Francisco Garza (ex director de Operaciones), Jorge Rosas (ex jefe Antisecuestro) y otros 16 es por abuso d autoridad, ejercicio indebido del servicio público y delitos contra la administración pública.

Pero es un montaje de Plascencia similar al que está denunciando, pues tuvo cuatro años para interponerla: una vez que García Luna dejó de ser el poderoso secretario de Seguridad Pública y que el PAN perdió la Presidencia.

Pero, no juguemos con las palabras: no lo hizo en el sexenio pasado porque, entonces, García Luna era funcionario del gobierno de Felipe Calderón, quien propició desde Los Pinos su llegada a la CNDH.

Y, en cambio, lo hace en este momento por dos razones:

1.-Porque como los señalamientos ya prescribieron, no daña a funcionarios de la administración calderonista, a la cual debe su nombramiento.

2.-Se lava la cara ante la opinión pública, mostrando una independencia como ombudsman que verdaderamente no tuvo durante el calderonismo, y, en cambio, se congracia con la nueva administración.

De manera que la actuación de Plascencia es simplemente eso: pura actuación mediática, a través de una acción jurídica simulada, un montaje similar al de García Luna para ganar aplausos fáciles, sólo que está violando la ley.

Por ejemplo, Plascencia pasa por encima del artículo 215 del Código Penal Federal, al haber retardado a las víctimas del montaje de García Luna “protección o servicio que tenía obligación de otorgarles estando encargado de administrar justicia”.

Si no gozara de fuero, el presidente de la CNDH se estaría jugando sanciones penales por abuso de autoridad. Por lo pronto, bastaría saber qué dicen hoy sobre este asunto senadores y diputados.

Porque es un asunto que resta calidad moral a la CNDH.