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Peña y las fallas en el tablero del control -2-

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aurelio 1Carlos Blanco
Otro detalle que parecería otra falla en el tablero del control presidencial se observó en el tratamiento que se le está dando al problema magisterial. Primero fue la rápida intervención mediadora de la Segob en el conflicto, con el consiguiente acotamiento del titular de la SEP en el encauzamiento de la solución de un problema propiamente del área de trabajo de Emilio Chuayffet.

Y después, la participación del jefe de la Oficina de la Presidencia en las reuniones con la disidencia magisterial que se han realizado en el Palacio de Covián, como si el responsable de la conducción de la política interior requiriera de refuerzos, o en su defecto que el secretario Osorio Chong no gozará de la absoluta confianza de Los Pinos en la resolución del conflicto.

Desde luego que es cierto que en el actual sexenio la jefatura de la Oficina de la Presidencia cuenta con novedosas atribuciones, pero si bien se justifica la presencia de Aurelio Nuño, tal vez sea necesario una mejor aplicación de la comunicación política, de tal manera que la opinión pública cuente con mayores y mejores elementos que le permitan entender la forma como está operando el nuevo gobierno federal y se eviten suspicacias innecesarias.

Esas fallas en la comunicación política también quedaron en evidencia con la reciente entrevista que ofreció la Primera Dama, Angélica Rivera, a la revista española de corazón “Hola”, donde la esposa del Primer Mandatario se dejó llevar por la entrevistadora e hizo comentarios sobre temas que ni siquiera deben ser abordados públicamente, en primera porque carecen de fundamento, y en segunda porque siembran en el imaginario popular una apreciación tergiversada sobre la personalidad del jefe del Estado mexicano.

Otra percepción que despierta suspicacia ha sido la participación que han tenido algunos secretarios de Estado en el problema que se generó con la decisión de la titular de la Sedesol de ordenar el cese fulminante del delegado de esta dependencia en Veracruz. En este sentido, horas después del cese, el secretario del Trabajo, Navarrete Prida, comentó la importancia de implementar herramientas que garanticen el no involucramiento de programas sociales en cuestiones electorales.

En los corrillos políticos se llegó a interpretar que al interior del gabinete había altos funcionarios que no habían estado completamente de acuerdo con el cese fulminante, porque con ello se le daba la razón a la dirigencia del PAN que había denunciado que en dicha entidad se estaba utilizando la Cruzada Nacional contra el Hambre con fines electoreros.

A lo que habría que sumar que todavía ayer Navarrete Prida, al ofrecer una conferencia de prensa donde dio a conocer los avances de la Cruzada contra el Hambre al cierre de abril, precisó que la secretaría a su cargo atenderá cualquier veda electoral que se decrete y, de ser necesario, suspenderá los programas sociales en los tiempos y las formas en que se indiquen.

Al secretario del Trabajo le corresponde todo el derecho de hacer comentarios de las actividades que está desarrollando la dependencia a su cargo, pero tal vez en temas tan delicados como el que abordó, como lo es la puesta en marcha de programas sociales combinados con el espinoso tema de lo electoral, los debiera de manejar desde el punto de vista informativo, sobre todo por los tiempos políticos, con la presencia de un alto funcionario de la Sedesol, de tal manera que se proyecte una estrecha coordinación entre las dependencias federales que están aplicando este importante programa, en particular con Rosario Robles que es la responsable de coordinar la política social. ¿O no?

Desde luego que se entiende que al interior del gabinete debe prevalecer un espíritu de cuerpo, que tienen y deben de trabajar de manera coordinada y compacta en torno a las directrices que establece el Presidente de la República, y que no debe extrañar que todo secretario de Estado involucrado en la Cruzada Nacional contra el Hambre, emita pronunciamientos sobre los avances que van teniendo en este importante programa, pero una postura como la que emitió Navarrete Prida sobre la posibilidad de que se suspendan los programas sociales “en los tiempos y formas en que se indiquen”, le corresponde hacerlo a la titular de la Sedesol o al secretario de Gobernación.

Es cuestión de cuidar las formas, nada más, o en su defecto, afinar aún más la comunicación política desde Los Pinos, pero sobre todo que el Presidente Peña maneje con mayor destreza el tablero del control político de la nación.

Y también se entiende que en esta etapa los integrantes del gabinete no pueden dejar sola a Rosario Robles, la cual se encuentra expuesta a los rudos ataques de que está siendo objeto por parte de sus antiguos compañeros de la izquierda que no le perdonan el salto que dio al priísmo, sobre todo porque con el conocimiento que tiene sobre la movilidad de la izquierda Rosario cuenta con los mejores antídotos para detener el avance de los partidos de izquierda en el terreno político electoral, por eso el PRD y sus representantes más sobresalientes, como por ejemplo, Marcelo Ebrard o Manuel Camacho Solís, no perderán la oportunidad de colocarle obstáculos en el camino para descarrilarla.