Si el PRI pierde BJ, adiós Juan

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juan diaz, adiosCarlos Blanco
El dirigente nacional del SNTE, Juan Díaz de la Torre, está siendo objeto de fuertes embates por parte de encumbrados priístas que le han detectado que en el terreno político-electoral le está jugando las contras a Fernando Castro Trenti, el abanderado del tricolor que busca arrebatarle al PAN el gobierno de Baja California.

En dicha entidad emblemática para el panismo, el candidato del partido albiazul, Francisco Kiko Vega, es apoyado por una coalición denominada Unidos por Baja California, en la que confluyen el partido del magisterio Nueva Alianza y el PRD, una amalgama de fuerzas partidistas que se formó en los tiempos en que Elba Esther Gordillo todavía era la mandamás del SNTE.

Desde el cuarto de guerra de Castro Trenti siempre mantuvieron la percepción de que la maestra había sido, sino es que fué, la más importante patrocinadora de Kiko Vega. Incluso, 24 horas antes de que fuera aprehendida se supo que la maestra había sostenido en su casa de Coronado Cay, en San Diego, una reunión con este empresario avenido a político, poseedor de una gran fortuna que amasó en sus casas de empeño.

Cuando la maestra cayó tras las rejas, el priísmo estimó que el nuevo dirigente del SNTE operaría lo necesario para asumir el control del partido Nueva Alianza, ajustándolo a las necesidades electorales del PRI. Recientemente Díaz de la Torre mencionó que el Panal “no era el partido de Elba Esther Gordillo, ni de ningún otro personaje, es el partido que debe aspirar a ser un partido que le sirva a la sociedad”.

Pero poco es lo que ha hecho para arrebatarle a la hija de la maestra, la diputada Mónica Gordillo, el control del Panal, la cual, junto con Luis Castro Obregón, prosigue manejando el tablero del control del partido. Ella misma ha expresado que su partido no desaparecerá, sino todo lo contrario, “se va a convertir en la agrupación política de los cansados de los partidos políticos tradicionales”.

Se ha visto que Kiko Vega prosigue avanzando en las preferencias electorales con el apoyo, entre otros, de los operadores de Nueva Alianza, pero el grupo político en el que interactúa Castro Trenti no está dispuesto, de ninguna manera, a padecer otra derrota, tal y como les pasó en Guerrero, donde Ángel Aguirre Rivero se impuso sobre Manuel Añorve Baños.

Para ello están impulsando una fuerte y aguerrida campaña contra el partido Nueva Alianza, y de la dirigencia nacional del SNTE, que lo arropa. De ahí que no sea gratuito, ni casual, que en las últimas semanas se hayan intensificado las investigaciones que realiza la Unidad de Fiscalización del IFE para comprobar que en las pasada elecciones salieron de las arcas sindicales donativos muy generosos para el panal; de comprobarse los desvíos, se ha dicho que la normatividad contempla, incluso, la cancelación del registro de este partido.

Bajo esa estrategia de presión tendiente a desarticular el apoyo que el Panal le brinda a Kiko Vega, pero sobre todo para que Juan Díaz de la Torre, apriete tuercas y le quite al partido que comanda Mónica Arriola, todos los operadores electorales afiliados al SNTE, se ha comenzado a extender la versión de que Díaz de la Torre es un dirigente de transición, y que hay varios dirigentes que pueden quedar en su lugar, como Rafael Ochoa o Gerardo Montenegro Ibarra, que gozan del “apoyo de poderosos priístas”.

También para presionar a Díaz de la Torre, recientemente fue desempolvado Carlos Jonguitud Carrillo, el hijo del otrora cacique magisterial Carlos Jonguitud, para que despotricara en su contra e incluso lo calificará de “ser un pendejo”, que se deja manipular por Carlos Moreira, quien actualmente se desempeña como secretario de Organización del CEN del SNTE, y de no defender como se debe al SNTE, por colocarse como tapete de Emilio Chuayffet.

Si bien es cierto que en los últimos quince días se ha notado un mayor apoyo de las bases magisteriales hacia el candidato del PRI, lo que se ha visto en diversos actos de campaña, todavía hay un nutrido contingente de activistas del SNTE que con la camiseta del Panal siguen participando en la campaña de Kiko Vega, lo que no es del agrado del priísmo.

En el grupo en el que interactúa Fernando Castro Trenti también se sospecha que Kiko Vega está recibiendo apoyo, no sólo de maestros comprometidos con el gordillismo –sobre los que supuestamente no ejerce ningún control Díaz de la Torre–, sino de Marcelo Ebrard, no en vano filtraron a la prensa que recientemente en un restaurante aledaño a la Estela de Luz, habían sostenido una reunión el operador del ex jefe de gobierno, el senador Mario Delgado, con la maestra, SanJuana Cerda Franco, coordinadora de la fracción parlamentaria del Panal en la Cámara de diputados, para hablar precisamente de las presiones que estaba teniendo el partido del magisterio de parte de la Unidad de Fiscalización del IFE.

Si Díaz de la Torre sigue manteniendo una actitud tibia en el escenario electoral de Baja California, y no logra desactivar a los operadores electorales de extracción magisterial que apoyan a Kiko Vega, y pierde las elecciones Castro Trenti, podríamos apostar doble contra sencillo que alguien le entonará las golondrinas al maestro jalisciense.

Aunque también dentro de este escenario no hay que descartar que se esté cocinando, en las más altas esferas, una concertacesión para que el PAN siga manteniendo el poder en Baja California, porque si Gustavo Madero entrega malas cuentas a sus bases, en la residencia oficial perderían un fuerte aliado clave en la estrategia que se impulsa para sacar adelante una reforma energética de gran calado.