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Más allá de las narices

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Rubén Cortés

Se entiende la ignorancia de los acarreados de Morena sobre la necesidad de abrir Pemex a la inversión privada. Pero no la postura en contra de los políticos de la izquierda.

Es imperdonable, aunque también se entiende su ignorancia, en especial porque la mayoría ha crecido siguiendo una máxima que permite prosperar en nuestra política: “Mucha saliva para las relaciones publicas, y estomago duro para tragar sapos”. ¿Información, instrucción? Poca, poca.

¿Sabrán que, todavía sacando PRI y PAN la reforma que discuten hoy, México producirá petróleo en un esquema tan retrógrado que sería similar al de Corea del Norte? Pero, bueno, aún así, estaríamos mejor que ahora.

¿Sabrán que, aún con la reforma, será muy complicado el entorno para México en el mercado mundial? ¿Por qué? Porque en seis meses venderá Irán ya sin las sanciones que enfrenta de Estados Unidos, y con su crudo fluyendo sin trabas a los mercados.

 

Lo más seguro es que no lo sepan, tan ocupados que andan acarreando cajas con supuestas un millón 672 mil 242 firmas de ciudadanos que demandan la realización de una consulta nacional sobre la propuesta de reforma a los artículos 27 y 28 constitucionales en materia energética.

 

Con todo y las sanciones leoninas que le impuso Estados Unidos (pero que ya pactó quitárselas a cambio de que frene su programa nuclear), Irán comercia un millón de barriles diarios en el mercado mundial. Sin las sanciones va a bombear… tres millones de barriles más.

 

Incluso, los devastados Libia e Irak, que producen hoy 300 mil barriles diarios, llegarán al millón por la mejoría de su seguridad. “Con Irán, y si Irak y Libia aumentan su producción habrá gran presión sobre el mercado”, explicó ayer Ehsan Ul-Haq, el analista más reconocido.

 

Es mucho pedir que los acarreados de Morena estén al tanto, sobre todo si se leen las respuestas de algunos entrevistados por La Razón en el mitin del domingo, y cuyas fotos fueron publicadas en la portada:

 

“No sé de qué se trata, pero no hay necesidad de una reforma energética”: Eduardo Gayou Juárez (65 años) Pensionado.

 

“A ciencia cierta desconozco de qué se trata la reforma”. Gabriela Pérez (18 años) Estudiante.

 

“No sé en qué consiste, pero es vender Pemex a los extranjeros”. Martina Hernández (45 años) Ama de casa.

 

“No estoy enterado, desconozco en  qué consiste, estoy fuera de onda”. Diego Ulises (19 años) Estudiante.

 

“No sé cuál es el cambio, pero yo pienso que no va a funcionar”. Gregorio Pérez (48 años) Comerciante.

 

“No estoy bien enterado, pero no  deben vender Pemex”. Oswaldo Montoya (17 años) Estudiante.

 

Sin embargo, los políticos de la izquierda deberían estar más informados.

 

Pero no quieren mirar más allá de sus narices.