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Octavio Paz ¿un hombre de izquierda? I

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Octavio Paz ¿un hombre de izquierda? I

Foto: Especial

Ah Muán Iruegas

Porfirio Natividad Rosales, In Memoriam

 

Se considera al Octavio Paz maduro como un conservador de derechas. Pero Paz tuvo también cuando joven una veta libertaria y democrática, que en el fondo nunca abandonó y que pertenece a la tradición de izquierda. De ahí que los progresistas mexicanos deberían recuperar el legado de ese izquierdista que Paz fue en su juventud.

 

Conviene analizar a Octavio Paz, para los fines de este escrito, no tanto como literato sino como pensador y actor político –a su manera. Lo que se intenta a continuación.

 

Al inicio de su conocido libro “El Ogro Filantrópico”, Paz afirma que le resulta sospechoso “cualquier intento de poner la literatura y el arte al servicio de una causa, un partido, una iglesia o un gobierno”. Pero… ¿acaso nunca hizo este literato algo semejante a lo que aquí crítica?

 

Por otra parte, calificaba Paz a la literatura moderna, de modo muy acertado, como una literatura crítica, que está en constante lucha contra la moral, los poderes y las instituciones sociales, poniendo como ejemplos a Swift, Joyce, Proust y otros genios de la literatura mundial. La eficacia política de la crítica de un escritor, provendría de su carácter marginal y de no ser un hombre de poder ni de partido, sino un hombre de conciencia.

 

Al margen de su incuestionable calidad como literato, en este espacio de opiniones políticas, cabe en el centenario del nacimiento del poeta al menos un bosquejo o un par de notas sobre algunas cuestiones relativas al pensamiento y actuar político de Paz.

 

El principal problema con las ideas políticas de Octavio Paz, es que no constituyen un cuerpo de pensamiento acabado. Paz no desarrolló nunca un sistema de pensamiento político propio y totalmente ordenado y coherente, por lo que no puede ser considerado un pensador político del máximo nivel.

 

El propio Paz afirmaba que sus escritos políticos no estaban destinados para durar, como recuerda Yvon Granier en la invaluable compilación que hace de los Escritos Políticos de Octavio Paz, editados por Seix-Barral.

 

No obstante lo anterior, considero que casi todos los escritos políticos de Paz tienen mayor valor que el que él les adjudicaba, pues además de ser ensayos y otros escritos de calidad literaria intrínseca, recogen juicios profundos o revisan coyunturas que a Paz le tocaron vivir. Pudiera adjudicarse parte de esa particular sensibilidad política incluso a la aproximación oracular de los poetas a la realidad, tantas veces referida.

 

La influencia de los ojos del poeta en el análisis político paziano es una de las razones adicionales que hacen de toda la obra de ensayos y comentarios de Paz, un filón de oro para cualquiera interesado en el análisis político.

 

Ejemplo de otra cualidad en Paz, es el análisis que en el libro citado hace el ensayista del proceso de burocratización del comunismo, a partir de citas de cartas de León Trotsky. El Paz que parte del género epistolar para adentrarse en las frases precisas del revolucionario ruso, y la claridad minuciosa con que palabra por palabra, como una hormiga de la gramática exhibe el autoritarismo que tales cartas y tales políticas involucraban, es muestra a mi parecer del beneficio que la perspectiva del literato brindó al análisis del discurso político de la época.

 

En cuanto a su actividad político-ideológica, es difícil a mi juicio reducir a Paz al calificativo que le propinaron su genial contradictor Carlos Monsiváis y otro gran intelectual de izquierda, Carlos Pereyra, que acusaban a Paz de ser un “intelectual liberal”.

 

Paz mismo afirmó que no se sentía liberal, y que el liberalismo deja sin respuesta a más de la mitad de las grandes interrogaciones humanas. Por lo cual, calificar a Paz solamente como un liberal, resulta un tanto forzado.

 

Quizá en ese momento Paz se orientaba hacia el liberalismo, que a su vez es cierto antecedente o caldo de cultivo para el posterior surgimiento del neoliberalismo que se proyecta hasta la actualidad. Es el Paz tardío un antecedente de los neoliberales,  al menos por la veta anti-estatista que cultivó y por su posterior proclividad a congraciarse con los poderes político y mediático en los inicios del neoliberalismo en México.

 

Sin embargo, de la misma forma que Paz no tiene un sistema de pensamiento político totalmente acabado, sus posturas políticas concretas, también fueron cambiantes durante su vida.

 

En un apretado resumen de las andanzas políticas del maestro, podemos decir que Paz inicia sus actividades políticas destacadas  y personales –tuvo antecedentes familiares zapatistas- en el bando de la izquierda, en el fondo contra Adolfo Hitler y los nazis, y asiste durante la guerra civil española a reuniones de los escritores anti-fascistas en Europa, en ocasiones en compañía de personalidades como Carlos Pellicer o Pablo Neruda.

 

Años después, Paz denunciará a las izquierdas comunistas en la revista argentina Sur, divulgando información sobre los excesos del totalitarismo soviético.

 

De cualquier forma, cabe aclarar que Paz tuvo en su juventud también simpatías por el pensamiento anarquista, e incluso en la primera edición de su libro “Libertad bajo Palabra” incluyó inicialmente el poema –posteriormente suprimido por el propio poeta- denominado “Elegía a un compañero muerto en el frente de Aragón”, dedicado al joven anarquista Juan Bosch, a quien Paz calificaba como “mi amigo y camarada”. Llega a afirmar también Paz en el libro mencionado arriba: “la tradición anarquista es un referente valioso, pero hay que renovarla y extender sus análisis”.

 

Mañana segunda y última parte.