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¡Los dueños de la zona sur del Edomex!

Foto: OEM

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Andy Novell F.

 

La cobertura de la Gendarmería en el municipio de Valle de Bravo nos da la pauta de reafirmar lo que hemos escrito desde hace varios meses, la disputa por el llamado Triángulo de la Brecha originó la violencia desatada en el sur del Estado de México.

 

La violencia entre bandas criminales se incrementó al igual que las ejecuciones, levantamientos, secuestros, cobros de piso, extorsiones y delitos comunes como el robo en todas sus modalidades.

 

Los constantes enfrentamientos entre bandas rivales e incluso ente las mismas organizaciones generaron rupturas, que a su vez crearon escisiones, que conociendo la zona siguen delinquiendo con otro nombre.

 

En la zona sur del Estado de México las organizaciones criminales como la Familia Michoacana, los Templarios (escisión de la FM), Nueva Generación (Escisión de Los Zetas) y Los Rojos (Escisión de Los Beltrán Leyva) se disputan a sangre y bala el narcomenudeo, el pago de piso que en algunos casos sobre pasan los 200 mil pesos, los secuestros por los que llegan a pedir cantidades que van de los 5 a 20 millones de pesos.

 

Estos grupos delincuenciales bajo amenaza o por un pago de 3 mil pesos quincenales hacen funciones de narcomenudistas y halconeo en contra de autoridades federales, como es el caso de Dalila Martínez Sánchez, alias “la Violeta”, de 24 años de edad, Irene Cambray Sarabia, alias “la Morena”, ambas con domicilios en Acapulco y Arcelia, en el estado de Guerrero; así como de Erika Ortiz Moralez, alias “la gorda y/o la chata”del municipio de Amatepec, ligadas a “La Familia Michoacana”, detenidas el pasado lunes 25 de agosto en la comunidad Pinal del Marquesado, en el municipio de Valle de Bravo.

 

En Valle de Bravo la vida es tranquila, dedicados a los servicios turísticos en ocasiones no sabe lo que sucede en su entorno, no saben de por lo menos 12 secuestros de turistas, no saben qué grupos del crimen organizado operan en la entidad.

 

Aquí la nueva División de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional busca a los jefes de plaza, sicarios y halcones de las organizaciones civiles que se mezclan entre la población; con la llegada de 70 elementos más, sumados a los 350 que ya estaban, se busca reforzar la seguridad y dar una imagen de aquí no pasa nada.

 

Mientras se escriben estas línea frente al kiosko, dos sujetos sentados observan para todos lados, uno trae un tatuaje en el cuello del lado izquierdo, el otro trae colgado del cuello una imagen de la Santa Muerte, fueron interrogados por una célula de marinos, los esposaron por ser espías de la llamada Familia Michoacana.

 

Así se manejan en esta zona sur del Estado de México, el reforzamiento al operativo conjunto entre fuerzas federales y estatales esta dando resultado, pero no en detenciones, sino que los delincuentes han decidido huir más al sur,a los límites con Guerrero o Michoacán.