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¡De la Protección Civil a la rapiña!

ladronesAndy Novell F.

 

Hace 29 años nació algo llamado solidaridad en México.  Todos aquellos que vivimos el terremoto de 1985 sabemos lo que en verdad es el dolor y la la solidaridad para los que se quedaron sin casa, sin familia, sin nada.

 

En esos tiempos yo estaba en la secundaria, aun así entendía lo que era un desastre ocasionado por la naturaleza; ya han pasado 29 años y las cosas desde entonces han cambiado para bien y también para mal.

 

En aquellos tiempo lo más importante era el rescate de víctimas y llevar comida, agua, medicamentos a todos aquellos que sufrían en ese momento; a casi tres décadas las cosas han cambiado; ahora como periodista he cubierto algunos desastres naturales y cada vez me decepciono más de los seres humanos.

 

Pongo dos ejemplos, los últimos dos del año pasado y este reciente, Manuel y Odile, dos huracanes que dejaron comunidades destrozadas e incomunicadas en Acapulco y Baja California Sur. En estos dos hechos algo que ha sobresalido y no es amarillismo, ni nada parecido, es la rapiña. Ese mal que  en horas difíciles padecen todas las sociedades.

 

La solidaridad se hizo a un lado a pesar de que supuestamente el país ha progresado en materia de Protección Civil, supuestamente ya tenemos todas las herramientas para salvar vidas, pero algunas personas aún no entienden eso. Volvamos al tema de la rapiña, esas masas enloquecidas que entran en negocios grandes y pequeños bajo el pretexto de tener hambre.

 

Tanto en Acapulco como en Los Cabos, ese fue el pretexto “la falta de alimento”; sin embargo junto con mis compañeros registramos nuevamente los hechos de robos, la pregunta fue la misma que en Acapulco.

 

En aquel entonces le pregunte a un joven que llevaba garrafas de anticongelante ¿Eso te lo vas a tomar? La respuesta fue una mentada de madre; en esta ocasión en Los Cabos le pregunte a una persona que a duras penas llevaba junto con su esposa un refrigerador.

 

¿Ese refrigerador lo hará encebollado o en mole?

 

La respuesta fue la más cínica que he escuchado en esta vida ¡¡¡A ti en qué te afecta, total ya esta pagado,esta asegurado!!!

 

Han pasado 29 años del terremoto de 1985, las cosas han cambiado a pesar de que hemos avanzado en la cultura de las protección Civil; pero hemos retrocedido en la cuestión humanitaria, hemos retrocedido en la cuestión de ayuda al prójimo.

 

Todo esto tiene un principio y también quien lo fomenta, aquí entramos todos e incluso las propias autoridades que la mayoría de las veces son los que venden o utilizan para sus fines la ayuda que muchos donamos, ahí no podrán negarlo, como periodista lo he visto en diversos desastres naturales.

 

Han pasado 29 años del terremoto de 1985 y es una lástima que esos buitres de la desgracia estén creciendo cada vez más, crecen y se reproducen en los desastres naturales porque ya no basta con saquear los grandes comercios, ahora son esas pequeñas tiendas de las colonias que les han costado a los dueños años de esfuerzo, ahora saquean casas.

 

Hemos avanzado en la cultura de la Prevención, pero también hemos avanzado en esa extraña cultura de robar a quienes en ese momento han salvado su patrimonio; ahora ante un desastre natural debemos preocuparnos por dos cosas, por el temblor o huracán y por los buitres que surgen un día después de la desgracia.