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Noticias del Imperio (I) Trump, “un farsante, un fraude”; Ignora que EU Camina Hacia Otra Recesión

Agustín Rodríguez Trejo.

Definitivamente, Donald Trump provocó que el Partido Republicano de EU perdiera la brújula. Lo dislocó, lo puso fuera de la “historia”. El empresario es un retropensante. Promete devolverle a EU el poder que supuestamente tuvo en el pasado. ¿Cómo? No tiene idea, sólo ocurrencias y demagogia. Pero entiende que la crítica a la clase política y lanzando las propuestas que quieren escuchar los estadunidense desplazados del progreso, por la competencia y los inmigrantes, genera popularidad y votos. Pero llevó al Partido Republicano hacia fuertes fracturas internas.

Hoy líderes republicanos de diversos sectores de ese partido están alarmados y no saben cómo detener al empresario. Mitt Romney, ex candidato republicano a la Casa Blanca, en un intento por frenar al empresario lanzó duras críticas: “Esto es lo que sé… es un farsante, un fraude”. Y agregó: “Sus promesas son tan inútiles como un título de la Universidad Trump”.

¿TRUMP ES EL LÍDER QUE NECESITA EU?

Pero en todo esto hay una pregunta central: ¿el empresario multimillonario representa al líder que necesita EU para corregir el rumbó, y empezar a rediseñar las estructuras de una economía intoxicada de deuda y que camina hacia otra recesión?

¿Qué tipo de liderazgo necesita EU para afrontar los retos internos del país y los impuestos por un escenario internacional inestable y adicto a los dólares baratos? ¿Lo que necesita la Casa Blanca es un Presidente que construya muros, busque la “repatriación” de empresas, el aislamiento y, de paso, aplique políticas proteccionistas contra supuestos enemigos externos?

En el pasado había una creencia que definía a los dos partidos dominantes en EU: el Demócrata se encara de gastar recursos públicos que el gobierno republicano lograba ahorrar con políticas financieras restrictivas y promoviendo a la empresa privada.

Hoy EU padece de graves desequilibrios financieros debido al derroche y la manipulación de políticas monetarias intervencionistas (implantada por gobiernos demócratas, en complicidad de la Fed). Pero precisamente cuando la Casa Blanca necesita de un Presidente que ponga orden en las finanzas del país, no existe en el horizonte republicano (ni en el demócrata) ese liderazgo.

PATOLOGÍA ECONÓMICA

Veamos la gravedad patológica de la economía estadunidense. No se necesita escudriñar mucho para identificar el enorme tumor maligno del vecino del norte: la deuda pública.

pato euEstados Unidos es una de las naciones más endeudadas del mundo. En 2014 la deuda pública superó el umbral de los 18 billones (millones de millones) de dólares, cuando en el año 2000, era de sólo 6.4 billones.

¿Qué propone Trump para resolver este problema? Nada, el tema ni siquiera está en su libreto demagógico. Su oferta política solo aportan ocurrencia, sin el cómo ni contenidos.

ADICTOS A LAS DEUDAS

¿Cómo regresarle a EU la “grandeza del pasado”, cuando los estadunidense cada vez tienen más hipotecado su futuro, cuando año tras año la irresponsabilidad y derroche de Washington los hunde más y más en enormes deudas?

debidoDebido a los faraónicos gastos públicos, hoy cada estadunidense acumula una deuda 300% más grande a la que tenía en el año 2000.

La cifras son más que elocuentes: la deuda per cápita (la que pesa sobre cada estadunidense), pasó de 19 mil 321 dólares en el 2000 a 56 mil 973 en 2014.

Los precandidatos republicano no hablan de ese mal que ha sido generado, sobre todo, por los gobiernos demócratas. No aportan nada sobre cómo solucionar la patología financiera de EU.

Los discursos de Trump sólo escogen críticas, ideas y deseos que quiere escuchar el “pueblo”. Esa perorata es típica de los populistas, de los “falsos profetas” –como el Presidente Maduro, de Venezuela, y su antecesor—.

NOSTALGIA DE LOS MARGINADOS

Donald Trump sabe que su merado político es el de grupos conservadores, racistas, anti sistémicos así como de sectores sociales que han perdido estatus y empleos frente a los inmigrantes. Son sectores que añoran un EU que imponía y sometía a sus competidores y que desean el retorno de empresas que huyeron a otros territorios, llevando empleos e inversiones.

Imposible un retorno de ese tipo. La economía estadunidense no sobreviviría aislada. Necesita del entorno internacional y de los mercados globales para crecer y salir del pantano de las deudas. Incluso, aún en las condiciones actuales de no ajustar sus finanzas y fallidas estrategias de crecimiento, pronto sufrirá otro infarto. Y el colapso puede venir de la mega-deuda que se recarga año con año. ¿A qué me refiero? Vallamos a los datos duros.

Hay distintas formas de valorar las deudas de los países. Dependiendo de las coordenadas en las que se ubique, se puede apreciar, más o menos, la magnitud del daño y la carga de los pasivos. El punto central está en saber y medir la capacidad de pago de los países.

¿LEJOS DE LA TRAGEDIA GRIEGA?

Una forma es medir el tamaño de la deuda pública es comparándola con el valor total de lo que produce (PIB) una nación.

3 lejorEn la gráfica podemos apreciar cómo en materia de deuda, EU sigue la mima ruta y tendencia que llevó a Grecia a la bancarrota financiera: en el 2000, la deuda pública era el equivalente al 53% del PIB estadunidense, pero en 2014 ya superaba el 100% del Producto. En este comparativo podría suponerse que los pasivos EU aún no tienen las dimensiones que provocaron la tragedia griega.

Pero existe otra manera de analizar la deuda pública, la cual arroja el grado de malformación financiera de las naciones. Nos referimos a la deuda neta.

¿Qué significa eso? Pongamos un ejemplo simple. Si una persona tiene un millón de pesos en efectivo y debe un millón de pesos a su acreedor, quiere decir que esa persona tiene una deuda neta cero. En un lenguaje coloquial: “está tablas”. Esto es válido para cualquier gobierno o país.

PELIGRO DE UN NUEVA RECESIÓN

En el departamento del Tesoro, EU cuenta con alrededor de 72 mil millones de dólares en efectivo, pero acumula una deuda de más de 18 billones de dólares. Es decir, sólo tiene en efectivo 0.4% de la deuda total. El gasto públicos y el derroche presupuestal –no los mexicanos ni los latinos— han empujado a EU hacia la frontera de la bancarrota y de una nueva recesión, la que para un número creciente de analistas, está a la vuelta de la esquina.

Las bravuconerías de Trump lo llevan a lanzar amenazas que atentan contra la inestabilidad global e intereses internos de EU. Dice que cuando sea Presidente bloqueará en comercio con China y obligará a su gobierno a modificar su política cambiaria.

¿Sabrá Trump que China es el principal tenedor de deuda estadunidense, con 1.22 billones de billones de dólares?

Tampoco entiende el empresario que las economías de EU y México iniciaron su proceso de integración estructural y de procesos productivos hace más de dos década, con lo cual el vecino detuvo su pérdida de competitividad. Que sin esa integración sectores productivos de EU serían barridos por la competencia global.

Definitivamente, Mitt Romney tiene razón: Trump “es un farsante, un fraude”; y sus propuestas “son tan inútiles como un título de la Universidad –patito–Trump”.

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