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En el preguntar está el responder

Por Alfonso López-Collada.

Los resultados en las elecciones de Estados Unidos, contrarios a todas las predicciones, tienen una explicación clara, científica, que fue ignorada por las empresas encuestadoras.

Elisabeth Noelle-Neumann, en su libro “La Espiral del Silencio” (1977), predijo el “vuelco del carro completo” en las elecciones de Alemania. Se trata de una tendencia aparentemente firme y clara en un sentido, que en el último momento cambia en sentido opuesto. La autora explica el fenómeno. Casi 40 años, y seguimos sin tomar en cuenta su hallazgo psicosocial.

Su teoría, hoy sobradamente comprobada, es que las encuestas tradicionales previas a las elecciones la gente no contesta con la verdad. “¿Por quién vas a votar?” Responder a esa pregunta compromete a quien responde, porque se le pide su opinión personal.

Noelle-Neumann experimentó cambiando la pregunta de manera que se evitara la resistencia de aquellos electores que quieren votar por un candidato mal visto en la comunidad. La pregunta cambió a: “Obviamente es imposible que lo sepas con seguridad, pero… ¿por quién crees que votará la mayoría?”

El sencillo cambio logró que los encuestados hicieran predicciones mucho más certeras. Mientras las empresas encuestadoras predecían un firme triunfo del candidato A, Noelle-Neumann ofrecía resultados que favorecían al candidato B. Y los resultados le dieron la razón.

El cambio en la forma de preguntar sí se incorporó al mundo laboral, y es usado para medir el Clima Organizacional. En cuestionarios anónimos, en vez de “¿Cómo es tu jefe?”, “¿Está bien organizada la empresa?” o “¿Se atiende bien al cliente?”, los cuestionarios plantean: “Si una persona ajena a la empresa llegara a la empresa, diría que mi jefe es demasiado ____________. Que nos falta algo de ___________________”. “Que la atención a los clientes está _____________.”

Regresando a la contienda Clinton – Trump, hoy es evidente que durante las encuestas una enorme porción de los entrevistados se negó a expresar su preferencia por el candidato que reprobaron medios, personajes destacados y ciudadanos comunes durante las campañas. Pero en el momento de votar una inmensa masa siguió su inclinación íntima.

Con un detalle más: muchos indecisos del Oeste se sumaron a los “trumpistas”, animados al ver aparecer en los medios un mapa que poco a poco se pintaba de rojo conforme se cerraba la votación en los estados del Este.

Y en México, por supuesto que nuestros políticos conocen el truco. Dicen que “En el pedir está el dar”; extrapolemos y digamos que “En el preguntar está el responder”. Saben perfectamente cómo preguntar para obtener las respuestas que les convienen. Ya es tiempo de que nosotros, a nivel banqueta, aprendamos el truco para evitar el engaño.