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Mariano Azuela supo cambiar a tiempo el estetoscopio por la pluma

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México.- Oriundo de Lagos de Moreno, Jalisco, el escritor Mariano Azuela es recordado como uno de los iniciadores de la novela de la Revolución Mexicana, contexto en el que ambientó gran parte de su obra, entre la cual destacan títulos como “Los caciques” o “Los de abajo”.

Médico de profesión, Azuela cambió el estetoscopio por la pluma para consolidarse como uno de los escritores y críticos literarios más importantes de su época, un prolífico creador que también fue servidor público, primero como jefe político de Lagos y luego como director de Educación de Jalisco.

Azuela nació el 1 de enero de 1873 y de acuerdo con sus biógrafos fue en 1907 cuando publicó su primera novela: “María Luisa”.

El sitio especializado “buscabiografias.com” señala que para 1913 se incorporó como médico militar al ejército de Pancho Villa, a fin de apoyar la Revolución.

Más tarde decidió emigrar a Estados Unidos, donde escribió su novela más famosa “Los de abajo”, en 1916, la cual tuvo gran difusión en el extranjero y se tradujo a ocho idiomas debido a la veracidad con la que el autor relataba los hechos ocurridos durante el proceso revolucionario.

De acuerdo con el sitio “escritores.org”, Azuela se interesó no sólo por el realismo pues intentó conciliar el arte social con un estilo vanguardista: inició un estilo nuevo acorde con la lucha armada en la que destacaron los cuadros rápidos, violentos, realistas.

Según el sitio “escritores.cinemexicano.unam.mx”, en 1932 comenzó un periodo de experimentación vanguardista. Posteriormente publicó “Regina Landa” (1941), “Nueva burguesía” (1944), “La marchanta” (1944) y “La mujer domada” (1946), entre otras.

En 1949 recibió el Premio Nacional de Literatura por el conjunto de su obra que para entonces también incluía “La malhora” (1923), “El desquite” (1925) y “La Luciérnaga” (1932).

Azuela fue uno de los fundadores del Seminario de Cultura Mexicana y de El Colegio de Nacional. 

Por su obra, en 1949 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura.

Murió el 1 de marzo de 1952, a los 79 años, y fue sepultado en la Rotonda de las Personas Ilustres de la Ciudad de México.

NTX