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La increíble astucia de las más de 200 personas que crearon la escenografía de Billy Elliot

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México.- Más de 200 personas, entre carpinteros, pintores, herreros, utileros, soldadores, electricistas y tramoyistas, entre otros, hicieron posible el montaje en México del musical “Billy Elliot”, cuyo diseño de escenografía es de Sergio Villegas.

Tras casi dos meses de trabajo arduo para terminar la obra, todos posaron a fin de lograr una histórica imagen que luce en el lobby del Teatro 2 del Centro Cultural dando la bienvenida a los miles de asistentes que han disfrutado del montaje producido por Alejandro Gou.

La planeación del proyecto le tomó 10 meses a Sergio Villegas en conjunto con Adrián Martínez, mediante la elaboración de planos, maquetas y solicitar los materiales necesarios para comenzar a construirla.

Se trata de un diseño completamente original y de los más difíciles que ha elaborado en sus 13 años de trayectoria teatral debido a que los dueños de los derechos y creadores de la puesta original no querían que nada se repitiera sino que fuera algo completamente nuevo.

Debido a lo anterior, el escenógrafo, uno de los más reconocidos y aclamados en México, envió la propuesta a Londres, Inglaterra, a fin de que le dieran el visto bueno.

“A veces las licencias incluyen un diseño escenográfico que se tiene que replicar, pero en este caso no había tal cosa y nos concedieron la libertad para crear algo distinto”, platicó a Notimex en entrevista durante una visita al escenario de “Billy Elliot”.

Las condiciones que le marcaron fueron que respetara un espacio razonable para que se desarrollara la coreografía de los bailarines.

“Quisimos recalcar que se trata de una mina de carbón. En otras producciones, el espacio de la acción es la casa sindical o la de ‘Billy’, pero aquí quisimos establecer que todo sucediera en esta gran mina y que todos los elementos como la casa de ‘Billy’, la clase de ballet o la audición, realmente existieran dentro”.

Lo anterior, detalló, para que en el final de la obra, el público se diera cuenta que “Billy”, el personaje principal, es el único habitante del pueblo que logra salir de él.

“La gente cree que la escenografía es ladrillo o metal de verdad, que todo está oxidado o que hay cemento, pero no es así. Incluso, los supuestos ladrillos son tan suaves que si se apachurran, se hunden. Es un material más delicado de lo que parece, pero da el efecto que se busca”, indicó el creador de diseños como el de “Hoy no me puedo levantar”, “Spamalot” y “Timbiriche, el musical”, por citar algunos.

Destacó que todo el material requerido se consiguió en México y fue elaborado por artesanos de este país.

“Los creativos estadunidenses están muy sorprendidos por el tamaño de la producción, de lo efectiva que es y del aspecto. Se trata de una de las primeras producciones a las que se le permitió libertad creativa, de modo que había mucha curiosidad por saber qué íbamos a hacer los mexicanos y cuando vieron los videos se sorprendieron mucho”.

Aunque su peso es en toneladas, Sergio Villegas aclaró que no son tantas a diferencia de otras producciones que ha propuesto.

“El teatro es muy engañoso, porque mientras menos pese, es mejor. Estamos parados por debajo de toneladas de escenografía que al final es ligera porque se utiliza material como unicel, poliuretano, resinas, madera y plástico que sustituyen al cemento, la piedra y el cristal que suelen ser muy peligrosos en la escenografía”.

Debido a que las temporadas de musicales tienen una duración mínima de un año, el piso es lo primero que se desgasta y hay que renovarlo de manera constante.

“A veces ocurren incidentes como que alguien le da un codazo sin querer a las cosas o que con la silla le pegan a una pared y hay que estar retocando de manera constante la escenografía. Antes de cada función, se hace una revisión para que todo esté perfecto”, resaltó.

“Billy Elliot” es una mezcla entre escenografía automatizada por computadora y movimientos habilitados por técnicos que jalan cuerdas y cables.

“Se hizo una fuerte inversión en automatización para que funcionaran cosas que de otra manera no podemos hacer. Por ejemplo, la banda sin fin es automatizada, al igual que los elevadores que son montacargas que bajan y suben”.

Durante una de las escenas existe el efecto de espejos, el cual también está automatizado. Cuando los telones y cortinas suben, se requiere del apoyo humano y es posible al jalar una cuerda, lo mismo que para abrir la puerta de madera que parece de metal.

“Son 80 personas las que están detrás del telón, entre técnicos de tramoya y hasta costureras listas para zurcir de emergencia un vestuario que se rasque.

“Está la gente de iluminación y los de sonido que vigilan que todos los micrófonos estén puestos en su lugar y funcionen en cada uno de los momentos. Ellos no salen a dar las gracias después de cada función, pero logran que todo marche bien”.

La inversión para “Billy Elliot” fue millonaria, tanta que Sergio Villegas perdió la cuenta.

“Se contempló más del doble de lo que inicialmente habíamos pensado. Alejandro Gou nos decía que debía quedar como tuviera que quedar sin escatimar en gastos pero que llegara a buen puerto y así sucedió”, concluyó.

 

NTX