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Exposición dialoga con la violencia, lo siniestro y la belleza

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México.- La exposición “Bitácora”, donde la imagen dialoga con la violencia, lo siniestro y la belleza, mediante una serie de fotos de niños dormidos a modo de la “muerte niña”, un ritual fúnebre tradicional del siglo XIX y principios del XX, será inaugurada mañana en el Foro R-38 de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ).

Se trata de un trabajo realizado por la fotógrafa Cannon Bernáldez, quien propone un ensayo visual donde usa técnicas antiguas y modernas. Reflejar la violencia de manera irónica y llevarla hasta los límites entre lo real y lo imaginado, es una de las premisas que busca la artista visual, quien habló de la concepción de esta exposición como reflejo de su profesionalismo.

“Mi proceso es de constante experimentación y construcción”, dijo al justificar por qué recurre o combina técnicas antiguas con modernas. Parte de su desarrollo lo ha enfocado al uso de técnicas de antaño como colodión húmedo, plata sobre gelatina e impresión en albúmina; de la modernidad, fotomontajes digitales.

Sin embargo, busca de manera obsesiva un acabado antiguo, lo que se deja ver en “Bitácora”, curada por Gabrielle Vinós e Inés Maldonado, quien sostuvo que el guión curatorial está realizado a partir del espacio cuadrado del Foro R-38, de ahí que esté dividida en cuatro ejes temáticos: Lo siniestro, la apropiación, la escenificación y las técnicas.

Ahí se exhiben al espectador bitácoras de trabajo, donde registra su proceso creativo, fotografías, esculturas, maquetas, objetos fotográficos, viewmaster, juguetes antiguos, y fotografías sobre tela y madera.

Bernáldez aprendió fotografía de la manera tradicional, pero después de 20 años, sus fotos la abrumaron, pues dejó de existir la sorpresa. “Salí del clóset como artista”, aseguró.

La artista ha expandido el uso de la imagen a objetos fotográficos, tendencia de la fotografía posmoderna “porque la fotografía me quedó corta para expresar lo que quería”. En una de las series, trabajó con la “muerte niña”, ritual fúnebre tradicional del siglo XIX y principios del XX, que consistía en retratar a los niños recién fallecidos, vestidos y acomodados como si durmieran.

La fotógrafa colocó anuncios en las calles para que los padres le permitieran fotografiar a sus hijos a cambio de dinero. Ella reconoce que la violencia está presente a través del ofrecimiento de dinero y el poder que ejerció ella misma al manipular, controlar la situación y obtener lo que quería, informó.

Sus obras se asemejan a escenificaciones que muestran diálogos entre lo siniestro y una estética derivada de un ejercicio interdisciplinario, en el que las fotografías son producto de la interacción entre las curiosidades históricas e íntimas de la artista, y la apropiación de objetos recolectados.

Bernáldez nació en la Ciudad de México en 1974 y ganó la Bienal de Fotografía 2006 y ha obtenido en dos emisiones la beca Jóvenes Creadores del FONCA, así como la beca de la fundación Tierney 2009. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores desde el 2016 y actualmente dirige su taller de fotografía en la Ciudad de México.

 

Ntx.