web analytics

Judas de Bolsillo (Parte 2/2)

0
50

Por Ah-Muán Iruegas.

Para Enrique Natividad Chávez

La mayoría de la población mexicana no apoya a AMLO. En las encuestas en que mejor le va, tiene 42% de apoyo, lo cual implica que 58% no lo apoya. Lo que ocurre es que sus opositores están divididos. Por lo tanto, la lógica indica que si lo quieren vencer, los enemigos de AMLO deben unirse todos contra él. Creo que eso es lo que va a ocurrir.

Los enemigos de AMLO son la clase dominante mexicana, que se dividió momentáneamente por una fractura de la alianza PRI-PAN. Si logran unirse contra el tabasqueño, con o sin PRI, lo bajarán en las preferencias. Es por ello que lo obvio, sobre todo ahora que AMLO “despepitó” (regionalismo por “dijo la verdad”) sobre la reforma energética en la multicitada entrevista, es que Anaya busque el apoyo de los empresarios y la élite.

El nuevo jefe de campaña frentista, Jorge Castañeda, ha iniciado contactos con los priístas –al parecer con Manlio Fabio Beltrones. Es complicado que eso prospere, porque Anaya amenazó con meter a la cárcel al ya casi expresidente priísta, Enrique Peña. Pero fácilmente pueden contactar a la élite económica y ofrecerles lo que a AMLO ya no le van a creer, gracias a la dichosa entrevista: seguridad en sus inversiones.

Dos días después de la entrevista, se dio a conocer que Carlos Slim ya movió sus billetes y está usando parte de su fortuna para apuntalar el aeropuerto capitalino (son al parecer 13 mil millones los que metió Slim al fideicomiso de las llamadas “Fibras” que financian el aeropuerto), lo que al buen entendedor le indica que Slim está en contra de la idea de AMLO de cancelar el aeropuerto. La gran pregunta es si Slim está solo contra un proyecto obradorista, o contra López Obrador en todo lo demás (*).

El problema es que AMLO no es fácil que pueda volver a engañar a los empresarios, así como es endiabladamente difícil engañar dos veces a una misma mujer, cuando ésta ya descubrió el primer engaño y le revisa al marido diariamente la cartera. Los anayistas obviamente lo que van a hacer es evidenciar el engaño y atraer a los empresarios grandes. Los empresarios que apoyan al tabasqueño son sólo “peces medianos” y suegros de millonarios, según el portal SinEmbargo.

No es fácil que AMLO entienda que fue un error asistir a la entrevista citada, porque le duele su santísima alma al reconocer cualquier error y mucho más le duele admitir que su carrera política está salpicada de babosadas -como su bloqueo al Paseo de la Reforma en 2006. Pero lo cierto es que la referida entrevista no le rindió mayor beneficio, aunque sí le ha abierto un flanco muy importante a media campaña: el flanco empresarial.

Aun así, AMLO puede ganar, pero creo que no con la holgada ventaja que hoy tiene. No conservará esa ventaja, pues no parece ser un “buen entendedor”. Si fuera buen entendedor, habría entendido desde el principio que no tenía nada que hacer dando entrevistas a sus enemigos de siempre: el Grupo Milenio.

Pero a AMLO lo venció la vanidad –otro pecadillo- y se fue a echar porras ridículas él solo en su entrevista, comparándose nada menos que con “solamente tres héroes”: Juárez, Madero y Cárdenas. Pero yo me pregunto ¿Benito Juárez habría apoyado a alguien tan heroico como, por ejemplo… Cuauhtémoc Blanco?

También dijo AMLO que su movimiento Morena (que ni siquiera tiene ideología pues tiene entre sus candidatos tanto a derechistas como a izquierdistas, sin ninguna explicación al respecto) es el más importante del mundo. El tipo declara engreído semejante falsedad, mientras a su movimiento prácticamente no lo conocen fuera de México y su propia declaración lo hace aparecer como un lidercillo tercermundista -como tantos otros.

Prueba de lo anterior es que la prensa mundial, como la agencia Reuters, ahora que hablan de la cancelación del aeropuerto, se refieren a AMLO como “el mexicano izquierdista”. Y a riesgo de que “nuestro héroe” se vuelva a infartar, sólo le recuerdo que la citada agencia británica no se sabe ni su nombre. En realidad, no mencionan su nombre en los encabezados porque sería inútil: nadie lo conoce en la prensa anglosajona, ni para bien ni para mal. Aunque él dice que es poco menos que un héroe y que su partido Morena es algo “muy importante”.

En síntesis, AMLO primero dividió a sus amigos (representados pos los obradoristas Alfonso Romo y Paco Ignacio Taibo) y con la mencionada entrevista ha comenzado a unir a sus enemigos, los empresarios. Aunque él diga que no tiene enemigos, no odia a nadie, etc., etc., etc. Carlos Slim ya entró al pleito y Jorge Castañeda buscará unir a la élite, contra AMLO. La unidad de sus enemigos fue favorecida por él mismo, con sus torpes respuestas en la multicitada entrevista. Y fueron torpes porque fueron sinceras, cuando hasta un niño sabe que la sinceridad no sirve para nada en la política. Creo que, si quería beneficiarse de la multicitada entrevista, AMLO debió seguir mintiendo y seguir engañando y traicionando a los empresarios como antes, como un Judas de bolsillo.

Son los escritores y artistas, la gente más valiosa de Morena, la que está protestando contra la derechización de AMLO y sus brutales e inmorales alianzas con la derecha. La primera fue Elena Poniatowska, quien se manifestó casi en el rostro de AMLO, contra la alianza obradorista con el partido religioso PES. Luego fue Paco Ignacio Taibo contra el referido rumor de Alfonso Romo.

“Su servidor”, aunque no es morenista, protesta en este espacio contra la derechización de AMLO y contra la perversión de Morena al incluir allí a “próceres” como Cuauhtémoc Blanco (el señor es futbolista y ahora va a decidir los destinos de nuestro país) la profesora Gordillo (la enemiga número uno de los niños de México), Napito (el líder que heredó el cargo de su padre, como un reyezuelo azteca) Germán Martínez (el mayor tránsfuga que hay hoy en el país) y el grupo de vividores que ingresaron a Morena, por la “puerta grande” y con el apoyo de Andrés Manuel López Obrador.

Repito: todo esto ocurrió con el apoyo y el conocimiento de AMLO. Y lo denuncio porque creo que es mejor que la izquierda sea la que denuncie y señale, sin contemplaciones, que todo esto se hizo con la venia del supuesto gran líder, Andrés Manuel López Obrador. Que con ello, está pervirtiendo “desde su infancia” al principal partido de izquierda (se supone) que tiene México hoy. Las protestas más fuertes contra estos despropósitos de AMLO, deben venir de la propia izquierda y eso pretendí con este escrito.

Da lo mismo la cara que ponga Marín en sus “memes”, o si saca o no saca chispas por su enojo, en sus fotos. Creo que lo importante es que la entrevista catapultó o al menos no impidió una respuesta “político-financiera” de Carlos Slim, dos días después de la misma –así como del CCE. No hay enemigo pequeño, y menos si se trata del hombre más rico del mundo. Por ello, reitero que fue un error de juicio de AMLO acudir a dicha entrevista, a pesar de que ésta haya sido aparentemente común y corriente, como tantas que dan los políticos…

AMLO se encargó de poner en riesgo lo que él mismo había logrado. Ahora los empresarios están sobre aviso y van a responder, tal vez unidos, tal vez no… Qué tanto perderá con el mencionado error el “aspirante a prócer” Andrés Manuel López Obrador, es algo que aún está por verse.

*-https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Slim-apuesta-por-el-nuevo-aeropuerto-pese-al-amago-de-Lopez-Obrador-20180323-0094.html