web analytics

¿Qué decirle a alguien que sufre depresión?

Por Nancy Schimelpfening–Verywell-Health

Traducción al español: Alfonso López Collada

 

Si algún amigo o familiar tuyos caen en depresión, pudiera ser difícil encontrar qué decirles. Aquí van algunas ideas.

¿Te ha pasado que conoces a alguien que entra en depresión, y nada más no sabes qué decirle parra ayudar? No importa si sientes incomodidad o inseguridad sobre qué decir para ayudarle, realmente no hay algo erróneo que puedas decirle, si le muestras sincera compasión y aceptación. De todos modos, las diez afirmaciones que te ofrecemos te dan una mejor idea de qué es lo que esta persona pudiera oír de ti, que le sirva de verdadera ayuda y apoyo.

Es importante darte cuenta de que –aunque te arriesgues a decir algo “equivocado”– siempre es mejor expresarte que permanecer en silencio, sin aportar algo. Mucha gente -demasiada- con depresión clínica ha sido abandonada -lo que agrava la depresión- porque sus amigos prefieren evitar el tema. Si tú simplemente no sabes qué decir, lo mejor es la honestidad. Dile que no tienes idea de qué decir, pero que siempre estarás a su lado.

1. Me importas mucho

Tres simples palabras, “me importas mucho” pueden hacer una inmensa diferencia para quien siente que el mundo entero está en su contra. Incluso no es indispensable que hables para expresar tu sentimiento. Un abrazo, un amable contacto de manos, cosas así pueden decir mucho sobre lo que estás sintiendo. Sólo es preciso que te acerques y de alguna manera le hagas saber que te importa.

Pon mucha atención en tus acciones, no sólo en tus palabras. Un solo acto, igual que una imagen, vale más que mil palabras. De hecho las palabras que buscan dar consuelo, si no son acompañadas por hechos, hieren más que si nunca fueran dichas.

2. Cuenta conmigo

La depresión es una vivencia muy solitaria. Nos convence de que nadie entiende lo que estamos sintiendo, que a nadie le importa empezar a entenderlo. Cuando te acercas a un amigo, una amiga y le explicas que estarás con él o ella siempre, le aportas una buena dosis de reafirmación.

Tal vez “cuenta conmigo” sean las palabras más importantes que le puedes decir. Asegúrate de que tus actos respalden tus palabras, para no hundirle en un pozo de soledad aún peor.

3. ¿Te puedo ayudar en algo?

La depresión es un enorme peso físico y mental que quien la padece lleva sobre sus hombros, así que tal vez haya muchas cosas que puedes hacer para aligerar esa carga mientras tu amiga/o se recupera.

Toma en cuenta, sin embargo, que tal vez se resista a aceptar tu oferta por miedo a volverse una carga para ti. Así que déjale claro que eso no te importaría. Les une la amistad y tú sabes que ella haría lo mismo si fueras tú quien estuviera en su situación.

También date cuenta que puede sentirse tan derrotado y cansado de su depresión, que ni siquiera le interesa saber qué es lo que necesita. Así que prepárate y llévale algunas sugerencias específicas; ¿como qué?

  • ¿Quieres que te ayude en la casa o con las compras?
  • ¿Está bien si te acompaño un rato?
  • ¿Te llevo a tu consulta con el médico?
  • Voy al súper, ¿quieres venir o te traigo algo?

Si viene al caso, lo ideal es que le ofrezcas ayuda específica, en términos de tiempo y actividad. En vez de decirle, por ejemplo, “Puedo hacer algo por ti?”, será mejor preguntarle “¿Puedo venir el sábado en la mañana y lavar las ventanas de tu casa?”.

La mención de las ventanas, por cierto, no es una ocurrencia casual sino un ejemplo intencional: limpiarlas permite que entre más el brillo de una luz fresca a su casa o habitación, lo que además de dejarle claro que él te importa, aportas un poco de luz física a su vida.

4. ¿Necesitas platicar con alguien?

A veces lo más valioso que puedes hacer por una amiga deprimida es sólo escucharla empáticamente mientras “echa fuera” lo que le está molestando; así desahoga sus sentimientos reprimidos. El alivio de esta presión, valga decirlo, puede ser suficiente para reducir su dolor y permitirle seguir adelante hasta que el tratamiento haga efecto y equilibre su química cerebral.

Asegúrate de escuchar si interrumpir… sí, aunque te cueste mucho esfuerzo; ni modo. Todos queremos arreglar los sentimientos de nuestras amistades, y a veces hasta ofrecerles algún remedio rápido que nosotros mismos usamos para manejar el dolor o la desesperanza.

Sin embargo es muy frecuente que, cuando están deprimidas, nuestras amigas lo que más necesitan es hablar y lo que menos es que tomemos las riendas de la conversación para compartirles nuestra “profunda sabiduría” encapsulada en forma de consejo.

5. ¿Ya le dijiste a tu doctor cómo te sientes?

Los tratamientos contra la depresión son parte muy importante del proceso de recuperación. Pero la gente suele sentir “pena”, vergüenza de su condición, o asumir una postura incrédula sobre el buen resultado del tratamiento en su caso personal. Si tu amigo todavía no consulta a un médico, anímalo a que lo busque y asegúrale que no tiene nada de malo pedir ayuda.

La depresión es una enfermedad real y muy tratable. Y si ya está viendo a un especialista, ofrécele ayudarle a que tome todos sus medicamentos y para que acuda a todas sus citas hasta que vuelva a sentirse bien.

6. Tu vida marca una diferencia en mí

Un sentimiento común entre quienes están deprimidos es que sus propias vidas no importan, que no cuentan, que a nadie le importaría ni siquiera un poco si desaparecieran. Platícale sinceramente a tu amiga sobre todas las maneras en las que es importante en tu vida y en la de muchas otras personas que le rodean; eso le ayudará a saber que realmente vale como persona.

7. Comprendo (sólo si realmente comprendes)

Antes de decirle a alguien “te comprendo”, debes asegurarte de que realmente lo comprendes. ¿Has experimentado tú la depresión clínica? En caso  afirmativo, a tu amigo puede ayudarle mucho darse cuenta de que has pasado por lo que está sintiendo, y que lograste ponerte bien. Recuerda que hay varios tipos diferentes de depresión, y aunque hayas pasado por una del tipo clínico, puede ser muy diferente a la de tus amistades.

Pero en caso de que aquello por lo que atravesaste haya sido un caso leve de tristeza que duró poco tiempo, y tu amigo padece una severa, sentirá que minimizas su caso al compararlo con el tuyo. Le ayudarás más simplemente admitiendo que no entiendes por lo que está pasando pero que te importa mucho y quieres tratar de entenderlo.

Muchas veces lo más acertado que puedes decir es “No alcanzo a entender, pero de veras quisiera comprenderlo”.

8. Está bien sentirse así

Aunque los problemas de tu amiga pudieran parecerte pequeños, aguántate las ganas de juzgarlos o de salir con soluciones simplonas. Los desequilibrios bioquímicos asociados con la depresión, son lo que determina qué tan mal se siente respecto a la situación, y no la situación misma. En lugar de emitir juicios apresurados hazle saber que lamentas que se esté sintiendo tan mal, y adopta una actitud de aceptación de que así es como la depresión le está afectando.

Si tu amiga recién comenzó a ir a consulta o a tomar medicamentos, puede pasar algo de tiempo para que se sienta bien. Igual que un antibiótico se tarda un poco en aliviar una garganta poblada con estreptococos, a los antidepresivos no pueden cambiar de inmediato los químicos del cerebro de tu amiga.

A diferencia de los antibióticos, que pueden actuar en 25 horas más o menos, los antidepresivos tardan de seis a ocho semanas -o más- para hacer efecto. El tema es que así como alguien con garganta infectada seguirá teniéndola así durante unas horas después de tomar un antibiótico, alguien con depresión seguirá sintiéndose deprimido -cada vez menos- durante varias semanas después de haber iniciado el tratamiento. 

En este lapso lo que tu amiga necesita más no son remedios rápidos que muy seguramente no le ayudarán, sino tomar consciencia de que tú estarás a su lado hasta que su tratamiento comience a surtir efecto.

9. No eres débil ni defectuoso

La depresión se hace acompañar por la tendencia a sentir que somos débiles o que tenemos algo mal. La depresión puede constituir una enfermedad para otros, pero sentimos que lo nuestro es un caso de carácter débil. 

Refuérzale a tu amigo la idea de que la depresión realmente es una enfermedad causada por un desequilibrio bioquímico en su cerebro. Y que eso no significa que sea débil. De hecho se necesita mucha fuerza para combatir la depresión, así que posiblemente él sea más fuerte que el común de la gente.

10. Hay esperanza

Mientras le refuerzas a tu amiga la idea de que tiene una enfermedad real, puedes agregarle que hay esperanza, porque -como cualquier otra enfermedad somática- la depresión es tratable. Con medicamentos y terapia tiene una muy buena posibilidad de volver a la normalidad.

11. Conoce los signos de advertencia y los síntomas del suicidio

Por último, el riesgo de suicidio es muy elevado en quienes sufren de depresión. No importa lo que digas a tu amigo ni lo que hagas por él, todavía pueden resurgir sentimientos y pensamientos suicidas.

Si quieres conocer un poco más sobre las señales de alerta del suicidio*, puedes acceder a esta página. Que tú sepas más será benéfico tanto para tu amigo como para quienes puedas conocer más adelante.

12. ¿Y si le digo estas cosas y de todos modos se enoja conmigo?

Es posible que le digas a tu amiga todas las “buenas” ideas, consejos, le des ánimo y de todos modos se enoje contigo. ¿Por qué? Porque cada persona es un individuo con sus propios pensamientos y sentimientos únicos. Y enojarse es la naturaleza misma de la enfermedad.

A veces la gente da latigazos a quienes tratan de ayudarle simplemente porque tienen un dolor y no saben dónde descargar esa presión negativa, así que cualquier persona que se acerque se vuelve en un blanco aprovechable. Si esto sucede con tu amiga, no lo tomes como algo personal. Mantente en calma y sigue haciendo tu mejor esfuerzo por amarle y apoyarle en la forma en que te lo permita.

Fuentes:

Gariepy, G., Honkaniemi, H., and A. Quesnel-Vallee. Social Support and Protection from Depression: Systematic Review of Current Findings in Western Countries. British Journal of Psychiatry. 209(4):284-293.

* Family Service Agency for the Central Coast,(página Web en españolhttps://fsa-cc.org/servicio-de-prevencion-de-suicidio/senales-de-advertencia/