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¡El sueño de la pacificación en México!

Raúl Flores Martínez.

Hoy inician los diálogos de pacificación en Ciudad Juárez, Chihuahua. Esos diálogos que buscan evitar que siga el derramamiento de sangre por las luchas intestinas entre organizaciones criminales contrarias.

Es parte de la llamada amnistía que ofrece el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador a las organizaciones delincuenciales o criminales con el fin de evitar que siga la violencia en el país.

En estos diálogos acudirán especialistas, organizaciones civiles, víctimas y ciudadanos comunes para dar ideas; sin embargo, falta el ingrediente importante en todo esto: “los criminales”.

Quien lleva la batuta de estos diálogos es Loretta Ortiz Ahlf, eminencia en Derechos Humanos a nivel internacional y autora de diversos libros sobre la materia, pero nula experiencia en el actuar y conocimiento de las organizaciones criminales.

Quizá la propuesta muy romántica de generar la Paz en México sea con base en diálogos entre diversos entes, pero aquellos que saben o conocen los temas de seguridad pública, Seguridad Nacional, Crimen Organizado, simplemente ríen por varios puntos.

Uno. Los criminales no se basan en las leyes del resto de los ciudadanos, las únicos diálogos que escuchan son cuando pactan plazas entre grupos criminales.

Dos. Las organizaciones criminales no dejarán de perder millones de dólares en ganancias ilícitas por una pacificación. Pondré un ejemplo.

La semana pasada la Policía Federal incautó, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, 120 kilos de droga sintética conocida como cristal, cuyo valor era de 76 millones de dólares, aproximadamente mil 500 millones de pesos mexicanos.

Tres. La mayoría de sicarios de las diversas organizaciones criminales tiene la aspiración de volverse jefe de plaza; es decir, ganar más de los 3-5 mil pesos semanales que se les paga por delinquir o vender droga.

Cuatro. En la última década el pago al sicariato se hace de dos maneras. En efectivo o en droga, esto los lleva a ser consumidores o narcomenudistas.

Cinco. Diálogos de paz y amnistía se han dado en muchos países, todos han fracasado, uno de los más representativos son los de Colombia, que llevan más de 40 años en su lucha contra los diversos cárteles de la droga.

En este país sudamericano, ya tuvieron su punto más álgido entre autoridades y crimen organizado con diversos atentados contra la población. En México han no se llega a ese punto, pero cómo vamos con el fortalecimiento de algunas organizaciones criminales como el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el Cártel del Noreste.

A esto le agregamos la ruptura interna de otros grupos, como el Golfo y los Zetas, aún falta muchos enfrentamientos sangrientos por ver.

Estás “vacas sagradas” de los Derechos Humanos han hablado o pedido su opinión a los líderes de las organizaciones criminales sobre su famosa pacificación. Sería bueno saber su respuesta.